El cuadro del Mundial, muy polarizado: Europa vs América con 'invitados' que pueden sorprender

Los resultados de la fase de grupos del Mundial 2026 han dejado un cuadro de eliminatorias que llama la atención. En un lado del cuadro se han concentrado casi todos los gigantes de Europa, hasta el punto de que parece una Eurocopa: Francia se enfrenta con Suecia, Portugal se mide a Croacia, España se enfrenta a Austria. Ademas, en este mismo lado del cuadro también están Alemania, Bélgica y Países Bajos que se miden en dieciseisavos a Paraguay, Senegal y Marruecos, respectivamente. En el otro lado del del cuadro, en cambio, han ido a parar las principales selecciones de América y Asia: México, Ecuador, Estados Unidos, Brasil y Argentina.

El lado europeo es, a priori, el que parece más complicado. Por ejemplo, si Alemania supera a Paraguay y Francia hace lo propio con Suecia, una de las dos selecciones se irá a casa antes de llegar a cuartos de final. Lo mismo ocurre con España y Portugal: si La Roja elimina a Austria y los lusos superan a Croacia, el cruce entre ambas también llegaría en octavos. Es decir, cuatro de las grandes potencias del fútbol europeo están condenadas a eliminarse mutuamente mucho antes de lo que cualquiera de ellas habría deseado al empezar el torneo.

Un lado del cuadro con un camino más despejado

El otro lado del cuadro presenta un panorama muy distinto. Brasil e Inglaterra son las favoritas de la parte alta para llegar a cuartos de final. Los brasileños tienen a Japón en dieciseisavos y se medirían después a Costa de Marfil o Noruega. No es un camino fácil, pero sobre el papel la canarinha de Ancelotti es favorita. Los ingleses se enfrentan a la República Democrática del Congo y, si avanzan, esperarían al ganador entre México y Ecuador. Argentina, vigente campeona del mundo, jugará sus dieciseisavos ante Cabo Verde, una de las grandes sorpresas de este Mundial tras su histórica clasificación. En octavos se vería las caras con Australia o Egipto, rivales asequibles, y se enfrentaría en cuartos de final a Colombia, que lideró su grupo después de empatar sin goles con Portugal, y se medirá a Ghana. Son cruces interesantes, pero ninguno transmite la misma sensación de dificultad que en el lado europeo.

Sobre el papel todo es muy fácil pero la realidad es que hay varias selecciones tapadas que tienen suficiente fútbol como para incomodar y dar un susto a los favoritos. Marruecos, semifinalista en Qatar 2022, se mide a Países Bajos en uno de los cruces más atractivos de toda la ronda de dieciseisavos. Costa de Marfil, campeona de la Copa Africana de Naciones en 2024, se enfrenta a la Noruega de Haaland. Senegal, otra de las selecciones africanas con más proyección, pondrá a prueba a Bélgica. Y Japón, que siempre es un rival incómodo y correoso (que se lo pregunten a Alemania y España en Qatar 2022), busca dar la machada y eliminar a la pentacampeona.

El precedente de Qatar: cuando Europa y Sudamérica sí se cruzaron

Más allá de ese caso, el cuadro no deja completamente fuera la posibilidad de un cruce entre potencias de Europa y Sudamérica. Si Inglaterra cumple con el favoritismo en sus primeras rondas, podría enfrentarse a Brasil en cuartos de final y, de superar también esa eliminatoria, a Argentina en semifinales. Es la única vía por la que una potencia europea podría medirse a dos de los grandes favoritos sudamericanos antes de la final. Pero fuera de ese posible camino inglés, el resto de las grandes potencias europeas y sudamericanas tienen vetado cualquier cruce entre sí hasta una hipotética final: ni España, ni Francia, ni Alemania pueden encontrarse con Brasil, Argentina o Colombia en ninguna ronda previa. Y ese tipo de duelos, que son los que el aficionado al futbol espera en cada Mundial, esta vez escasearán.

Las diferencias con el Mundial de Qatar 2022 son evidentes. Aquella edición regaló justamente los enfrentamientos que ahora faltan: Argentina eliminó a Países Bajos en los cuartos de final tras una tanda de penaltis, y después se impuso a Croacia en semifinales antes de ganar la final a Francia, también en la tanda de penaltis, en uno de los partidos más recordados de la historia de la Copa del Mundo. Brasil, por su parte, cayó eliminada en cuartos precisamente ante Croacia, en otra eliminatoria que se resolvió desde el punto de penalti.