El robo del trofeo que puso en jaque un Mundial de fútbol y el famoso perro que lo encontró: la apasionante historia de la Copa del Mundo
En plena cuenta atrás para el Mundial 2026 de fútbol de Estados Unidos, México y Canadá, toca repasar parte de la historia de este torneo que aspira a coronar a la mejor selección del mundo, con nuevo formato y reglamentos. Una de las más llamativas es cuando el trofeo desapareció meses antes de que tuviera lugar la Copa del Mundo en Inglaterra 1966, hace 60 años, una edición marcada también por el ‘gol fantasma’ en una final entre los anfitriones y Alemania Federal.
Esta acabó finalmente con el primer y único Mundial hasta la fecha de Inglaterra, que pudo alzar el trofeo, entonces la Copa Jules Rimet, después de que fuera encontrado por el perro Pickles tras haber sido robado previamente, en la que es una de las historias más insólitas de la historia del fútbol. Un trofeo que no se ha vuelto a recuperar, víctima de un segundo hurto, aunque en esta ocasión ya en propiedad de la federación brasileña.
El impensable robo del trofeo del Mundial en Inglaterra
Desde su nacimiento en 1930, el Mundial de fútbol ha tenido dos trofeos, el primero de ellos bautizado como Copa Jules Rimet, en honor al presidente de la FIFA que ocupó el cargo de 1921 a 1954. Si durante la Segunda Guerra Mundial fue escondido en Italia para evitar que se lo llevaran los nazis, su historia más increíble fue cuando se robó a tan solo unos meses de Inglaterra 1966.
Esto sucedió cuando se encontraba expuesto en la Westminster Central Hall en marzo de ese año, en Londres, para que los aficionados se hicieran fotos con el trofeo. Entonces, de manera impensable fue robado y esto dejó en evidencia a Scotland Yard, que había fallado con una operación de seguridad que solo incluía a un guardia de 70 años para custodiarlo. Los ladrones habían aprovechado su pausa para cenar para romper la vitrina y hacerse con la Copa del Mundo, lo que derivó en un escándalo internacional a meses del Mundial en Inglaterra.
Encontrado por un perro
Lo más increíble, sin embargo, fue la historia de su recuperación. Habían aparecido extorsionadores y todo, pero la copa seguía desaparecida una semana después. En eso, un hombre del sur de Londres paseaba a su perro cuando este se detuvo y no paraba de ladrar al encontrar un paquete envuelto en un papel de periódico. David Corbett, como se llamaba su dueño, pensaba que era basura abandonada, pero lejos de esto, se dio cuenta que algo no era así cuando vio nombres de países como Brasil o Alemania Occidental.
“Mi corazón empezó a palpitar más rápido... ¡era la copa del Mundo!”. Corbett, aficionado al fútbol, era consciente de la historia del robo de la Copa, y por eso se puso en contacto enseguida con la policía, que, en cambio, lo vio como el sospechoso número uno del robo. Pero tras interrogarlo en varias ocasiones, se convirtió en testigo y ayudó a identificar a los ladrones.
La historia dio la vuelta al mundo y Pickles se convirtió en un perro mundialmente famoso. Salió en portadas de periódico, en televisión, en anuncios, películas, recibió una medalla especial e incluso provisión gratuita de alimento durante años, siendo todavía mayor su figura después de que Inglaterra se alzara con el Mundial al final del torneo. El robo, sin embargo, continuó siendo un misterio y su autor intelectual nunca fue identificado, lo que llevó a que se elaboraran diferentes teorías.
La desaparición de la Copa Jules Rimet y el actual trofeo
En 1970, cuando Brasil consiguió su tercer Mundial en México, la FIFA entregó la copa Jules Rimet en propiedad al país, que se quedaría con el preciado trofeo en sus vitrinas. 13 años después, lamentablemente, se dio un segundo robo en 1983 en la Confederación Brasileña de Fútbol y nunca más se supo, considerándose perdido. Actualmente, la versión oficial considera que el trofeo fue entregado a un joyero argentino radicado en Brasil y este se encargó de cortarlo y fundirlo para venderlo luego como lingotes de oro puro.
El actual trofeo que se entrega en el Mundial de fútbol data de 1974, cuando FIFA llevó a cabo el nuevo proyecto. Fue creado por el escultor italiano Silvio Gazzaniga, que también diseñó la Copa de la UEFA, la Supercopa de Europa o la Copa África. El del Mundial 2026 esté hecho con oro de 18 quilates, con una base de malaquita, y que representa a dos figuras humanas sosteniendo la Tierra.