Inaugurada en 1997 y ubicada en Sevilla, esta montaña rusa invertida es la más antigua de España

Para los grandes aficionados de la adrenalina, las montañas rusas son uno de los grandes reclamos dentro de los parques de atracciones. Cuanto más altas, rápidas y espectaculares sean, mayor será la emoción para los que buscan experimentar sensaciones fuertes. Entre todas las montañas rusas, sin duda una de las que más destacan son las invertidas.

En este tipo de atracciones, el tren circula suspendido por debajo de los raíles y los pasajeros experimentan una sensación muy diferente al llevar los pies colgando. Hoy en día, encontrar este tipo de montañas rusas es muy común en los parques temáticos más importantes del mundo, pero hace 30 años, en España no era algo tan habitual, y la ciudad de Sevilla fue pionera.

Fue en el año 1997 cuando Isla Mágica, el parque de atracciones ubicado en la Isla de la Cartuja, abrió sus puertas al público. Sevilla venía de la Exposición Universal de 1992, un acontecimiento que había cambiado por completo la ciudad y que había dotado a esta zona de la localidad de nuevos espacios e infraestructuras. Fue precisamente sobre parte de aquellos terrenos donde se construyó este parque temático.

El recinto hispalense decidió tomar como referencia para su ambientación el Descubrimiento de América y el Siglo de Oro español (siglo XVI), dividiendo el parque en seis zonas principales: Puerto de Indias, Puerta de América, Amazonia, La Guarida de los Piratas, La Fuente de la Juventud y El Dorado.

“La selva húmeda y lluviosa de esta zona nos da la bienvenida”, explica el parque sobre la zona de Amazonia. “Si miramos hacia un lado, podremos ver las impresionantes Cataratas del Iguazú, pero si miramos al otro lado podemos divisar uno de los principales tesoros del Nuevo Mundo por el que muchos emprenden su aventura: el Jaguar”. Es este el que hizo historia en el verano de 1997.

El Jaguar fue la primera y ostenta el título de la montaña rusa invertida más antigua de España. Hablamos de la mayor atracción de todo el parque de Isla Mágica, con una caída desde 32 metros de altura, una velocidad máxima de 85 kilómetros por hora en sus 765 metros de recorrido, y hasta cinco inversiones. Todo ello, como no podía ser de otro modo, con los pies colgando.

Dos años después, llegó Madrid

El Jaguar y el parque de Isla Mágica abrieron sus puertas al público el 28 de junio de 1997. Dos años después, la capital del país también quiso tener su propia montaña rusa invertida y, en mayo de 1999, el Parque de Atracciones de Madrid inauguró Tornado, una atracción diseñada por la empresa suiza Intamin Amusement Rides que, con una caída de 30 metros de altura, alcanza una velocidad de 80 km/h. Estas siguen siendo las dos montañas rusas invertidas más populares de toda España.