Que tiemble Port Aventura: Arabia Saudí levanta un parque temático descomunal en mitad del desierto que quiere romper todos los récords con una sola montaña rusa
El tamaño manda cuando el objetivo es levantar algo visible desde lejos y que sea difícil de ignorar. Las decisiones de diseño suelen apostar por alturas, superficies y cifras que superan lo habitual porque ese es el lenguaje elegido para marcar territorio. Arabia Saudí lleva años aplicando ese criterio en sus nuevos desarrollos y lo hace con obras pensadas para destacar por volumen y ambición.
Construir a lo grande no se limita a edificios, también alcanza al ocio y al entretenimiento. En ese terreno, el país ha decidido jugar en la primera división con proyectos pensados para atraer visitantes y cambiar la imagen exterior, y esa apuesta pide hechos concretos que respalden el discurso.
El parque arranca como la nueva joya del entretenimiento saudí
Six Flags Qiddiya City ha abierto sus puertas en Arabia Saudí como el primer parque temático de la compañía fuera de Norteamérica y como la primera pieza operativa de Qiddiya City, un complejo de ocio situado a las afueras de Riad. El parque ocupa 320.000 metros cuadrados en un acantilado del desierto y reúne 28 atracciones, varias de ellas con marcas mundiales. La apertura al público general se produjo el 31 de diciembre, tras una inauguración oficial celebrada dos días antes con un acto televisado. La entrada para adultos cuesta 87 dólares y el recinto funciona los 365 días del año.
Detrás del proyecto está el Public Investment Fund, el fondo soberano del reino, con una inversión que supera los mil millones de dólares. El empujón político parte del príncipe heredero Mohammed bin Salman, que ha fijado como prioridad reducir el peso del petróleo en la economía nacional. Six Flags Qiddiya City forma parte de los cinco grandes proyectos incluidos en Saudi Vision 2030 y aspira a generar empleo y actividad económica ligada al turismo y al entretenimiento, sectores que el país quiere reforzar de forma clara.
El parque ha ganado protagonismo internacional por una razón clara: Falcon’s Flight. Esta montaña rusa ha arrebatado el trono a la Formula Rossa de Ferrari World Abu Dhabi y se ha convertido en la nueva referencia del sector. Falcon’s Flight alcanza los 250 km/h - en Port Aventura, por ejemplo, el Dragon Khan alcanza una velocidad máxima de unos 110 km/h y Shambhala llega aproximadamente a 134 km/h -, se eleva hasta los 195 metros y aprovecha el borde del acantilado de Tuwaiq para una caída vertical de 158 metros. Su recorrido suma 4,2 kilómetros y la experiencia dura cerca de cuatro minutos, cifras que la sitúan como la más alta, rápida y larga del mundo.
Falcon’s Flight no es la única atracción que marca territorio. El parque incluye Sirocco Tower, la torre de caída libre más alta del planeta con 145 metros, y Gyrospin, un péndulo que alcanza los 53 metros de altura. Iron Rattler destaca como la montaña rusa de tipo tilt más alta del mundo con 63,4 metros, mientras que Spitfire presume de la inversión más alta registrada en su categoría. Estas instalaciones se reparten por seis zonas temáticas y fortalecen la idea de un parque construido para batir marcas desde su primer día.
El plan económico de Qiddiya prevé miles de empleos y un fuerte impacto en el PIB nacional
Las previsiones económicas acompañan al despliegue de infrastructuras. Según explicó Abdullah al-Dawood, director general de Qiddiya Investment Company, el complejo espera generar unos 7.000 empleos y aportar alrededor de 686 millones de dólares al PIB del país en esta primera fase. El mismo directivo señaló que, de cara a 2030, la cifra podría crecer hasta 85.000 trabajadores, con una aportación estimada de 11.733 millones de dólares y una afluencia anual de 48 millones de visitantes, siempre que el desarrollo avance según lo previsto.
Six Flags Qiddiya City es solo el primer paso de un plan más amplio. Hasta 2030, el entorno se ampliará con nuevas infraestructuras de transporte, el parque acuático Aquarabia, instalaciones deportivas como un circuito de Fórmula 1 y un estadio para el Mundial de fútbol, además de áreas culturales y residenciales
En un contexto marcado por ajustes presupuestarios y retrasos en otros proyectos saudíes, Qiddiya arranca con un activo ya operativo que busca demostrar que la estrategia de crecer a lo grande también puede aplicarse al ocio de masas sin quedarse en el papel.
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