Un usuario creó casi 28.000 relatos de embarazos con ChatGPT y el caso dispara el debate sobre la IA
El mismo parto volvió a empezar 27.869 veces, y cada reinicio dejó a Natsuki atrapada en un club escolar mientras otra versión esperaba turno. El usuario anónimo apenas cambiaba detalles del diálogo, cortaba la escena en plena urgencia y entregaba a ChatGPT la tarea de continuar.
Aquella insistencia terminó convertida en el caso más extremo de un estudio sobre ficción generada con inteligencia artificial, donde una preferencia privada acabó revelando una nueva forma de consumir relatos.
Dos universidades midieron cuánto ocupa la ficción entre las conversaciones
El equipo de la Universidad de Washington y la Universidad de Colorado Boulder analizó 573.453 conversaciones anónimas en inglés del conjunto WildChat, recopilado con consentimiento mediante un chatbot gratuito alojado en Hugging Face.
El trabajo, titulado AI Fiction in the Wild y difundido como prepublicación en arXiv, clasificó 195.271 diálogos, un 34%, como peticiones de ficción. Entre ellos había historias originales, guiones, juegos de rol y relatos basados en universos ya creados.
La actividad quedó repartida de una forma muy desigual, porque el 2% de los usuarios que pedían ficción produjo más del 80% de todas esas conversaciones. Los investigadores calcularon que unas 200 personas pudieron generar más de 150.000 peticiones, mientras la repetición media alcanzó el 42% entre los perfiles que usaban el sistema para escribir relatos. Entre los diez usuarios con mayor actividad, esa proporción subió hasta el 85%, una cifra que llevó al equipo a separar varios comportamientos dentro del mismo fenómeno.
Los autores llamaron “demandantes de historias infinitas” a las personas que repetían durante meses una premisa casi idéntica, esperando variaciones pequeñas en cada respuesta. También identificaron a los “cicladores de historias”, que insistían durante un periodo en el mismo argumento antes de pasar a otro.
El artículo académico planteó que esa reiteración podía nacer del descontento, aunque añadió otra explicación. Según escribieron los investigadores, “en muchos casos está alimentada por la satisfacción de leer permutaciones interminables de la misma historia, ninguna de las cuales termina dos veces de la misma manera”.
El videojuego Doki Doki Literature Club! monopolizó el caso más repetido
El usuario de Doki Doki Literature Club! llevó ese patrón hasta su extremo, ya que regresó miles de veces a Natsuki, Sakura y una urgencia durante el parto. El videojuego de 2017 comienza como una novela visual escolar y deriva hacia el terror psicológico, con alteraciones de archivos y cambios en su propia narración.
En las peticiones estudiadas, Natsuki aparecía embarazada, rompía aguas en el club y pedía ayuda mientras el texto quedaba interrumpido. ChatGPT completaba la escena con respiraciones, sanitarios y desenlaces felices, incluida la frase “enhorabuena, Natsuki, es una niña preciosa”.
La ficción basada en obras ajenas ocupó 95.450 conversaciones, mientras 52.231 incluyeron material sexualmente explícito dentro del conjunto clasificado como ficción. Doki Doki Literature Club! encabezó además las franquicias citadas con 22.381 menciones, por delante de Freedom Planet, con 5.204, League of Legends, con 4.514, y Naruto, con 4.342.
Los sistemas OpenAI Moderation y Detoxify sirvieron para marcar contenidos sexuales, tabúes o tóxicos, aunque las reseñas publicadas recogen cifras distintas según la categoría empleada.
Los chatbots cambian la forma de consumir y escribir fanfiction
Este uso cambia el circuito habitual de la fanfiction, donde una persona publica en Archive of Our Own o Wattpad y otras comentan, esperan nuevas entregas o discuten el rumbo del relato. Con un chatbot, cada petición puede fijar personajes, romance, conflicto y desenlace sin depender de otro autor.
El estudio define a esta figura como “lector-escritor solipsista”, una persona que produce y consume ficción dentro de un circuito cerrado con la máquina, aunque también reconoce usos compartidos para novelas, partidas de mesa o relatos destinados a amistades.
Automaton e ITMedia difundieron el hallazgo, mientras Futurism calificó al protagonista como “el usuario de ChatGPT más degenerado”, una lectura que los autores rechazaron al situar estas conductas dentro de la historia de la autopublicación y la narrativa interactiva.
Google ha lanzado Gemini Storybook para crear cuentos ilustrados con narración, y Character.AI ha atraído a decenas de millones de personas hacia conversaciones con personajes. WildChat no representa al conjunto de usuarios de ChatGPT, ya que procede de un servicio gratuito con acceso a GPT-3.5 Turbo y GPT-4 entre abril de 2023 y mayo de 2024.
Sus participantes aceptaron que las conversaciones pudieran compartirse de forma anónima para investigación, y el equipo verificó manualmente una muestra de 300 diálogos durante el filtrado. Ese origen limita cualquier generalización, aunque permite estudiar una conducta que rara vez aparece en datos públicos.
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