Cuando Judit Polgár rompió el techo de cristal y se convirtió en la única mujer entre los diez mejores ajedrecistas del mundo

Magnus Carlsen, Hikaru Nakamura, Fabiano Caruana, Garry Kasparov, Bobby Fischer… La lista de hombres populares en el mundo del ajedrez es extensa. Tanto, que en el ranking que elabora Chess.com de “los mejores jugadores del mundo” hay que bajar hasta la posición número 122 para encontrar a una mujer. Se trata de Hou Yifan, ajedrecista china de 32 años.

Entre sus mayores logros destacan los cuatro Campeonatos Mundiales Femeninos de Ajedrez que ganó antes de renunciar a participar en el evento. Yifan fue reconocida como niña prodigio después de ganar su primer título mundial femenino con solo 16 años, tres después de convertirse en la gran maestra más joven de la historia. Pese a los logros, es considerada la segunda mejor ajedrecista de la historia.

Por delante de ella está Judit Polgár, gran maestra de ajedrez húngara ya retirada, considerada la mejor jugadora femenina de este juego de tablero. Hablamos de la única mujer que ha conseguido figurar entre los diez primeros ajedrecistas de la clasificación mundial, lográndolo por primera vez en 1996 y alcanzando en enero de 2004 la octava posición en la lista.

La historia de Polgár

A sus 49 años, aunque ya está retirada, Polgár ha vencido a Garry Kasparov y Magnus Carlsen, dos de los grandes del ajedrez, pero también derrotado a otros campeones mundiales de la talla de Anatoly Karpov, Viswanathan Anand, Boris Spassky, Vladimir Kramnik o Ruslan Ponomariov. Con todas estas victorias, se coronó como la única mujer que ha superado el umbral de los 2700 puntos de Elo, el sistema de clasificación oficial de la FIDE.

Se suele decir que la ajedrecista húngara es “producto de un experimento educativo” que impulsaron sus padres y que alcanzó también a Susan y Sofia, sus hermanas. Antes incluso de tener hijos, su padre László Polgár había desarrollado una teoría: cualquier niño, si era expuesto desde pequeño a un campo específico, podía llegar a convertirse en un genio.

Cuando nacieron sus hijas, los Polgár eligieron el ajedrez como disciplina sobre la que aplicar ese modelo educativo. Las niñas fueron educadas principalmente en casa donde, desde muy pequeñas, dedicaban varias horas diarias al estudio de este juego de tablero. Con solo nueve años, Judit ganó su primer torneo internacional de ajedrez y, solo un año después, derrotó a un Maestro Internacional.

A finales de 2002, llegó “uno de los momentos más memorables de mi carrera”, tal como describió ella misma después. La menor de los Polgár derrotó a Garry Kasparov por primera vez. Todo un hito teniendo en cuenta que jamás una mujer había vencido al número uno del mundo en una competición oficial.

Hace 12 años que Judit Polgár anunció que se retiraba de las competiciones oficiales, pero hoy sigue ocupando un lugar clave en la historia del ajedrez que no debe ser olvidado.