Así es el loris perezoso, el único primate venenoso del mundo que la ciencia ha vuelto a ver después de décadas
El loris perezoso de Bangka es uno de los primates más exóticos del planeta. Originario de la isla de Bangka, en Indonesia, este pequeño mamífero nocturno destaca por sus grandes ojos, su pelaje marrón rojizo y sus movimientos lentos entre las ramas de los árboles. Detrás de este aspecto aparentemente inofensivo, sin embargo, se esconde el único primate venenoso del mundo.
Conocido científicamente como Nycticebus bancanus, este mamífero pertenece al género de los loris perezosos, un grupo de primates que habita en el sur y el sudeste asiático. Durante décadas, la especie permaneció prácticamente desaparecida de los registros científicos, hasta el punto de que en 2020 fue clasificada como “en peligro crítico de extinción y posiblemente extinta” por la Lista Roja de Especies Amenazadas de la UICN.
Sin embargo, ahora sabemos que el loris de Bangka nunca desapareció por completo. Un nuevo estudio científico publicado en la revista Spixiana ha revelado que, entre 2015 y 2025, un centro de rescate de animales documentó más de 90 ejemplares en distintos puntos de la isla.
Rescate y liberación
El organismo encargado de la documentación de este primate ha sido el Centro de Rescate de Vida Silvestre Alobi, que lleva más de una década atendiendo los avisos de vecinos y autoridades locales que se han encontrado estos animales en distintas situaciones, algunas de riesgo. Muchos de ellos aparecieron en jardines, viviendas y carreteras; algunos estaban heridos.
“Nos complace contribuir al registro científico para demostrar que el loris perezoso de Bangka no se ha extinguido, pero la especie sigue estando muy cerca de la extinción”, declaró Langka Sani, director del Centro de Rescate de Vida Silvestre Alobi. “Su hábitat natural en la isla de Bangka se ha reducido significativamente debido a la minería ilegal de estaño y la deforestación masiva para plantaciones de palma aceitera”.
De los más de 90 loris registrados entre 2015 y 2025 por la organización, 86 se recuperaron y fueron liberados en siete lugares de la isla, seleccionados por sus condiciones naturales y por ofrecer cierto grado de protección. Los ejemplares han sido localizados en las cuatro regencias administrativas de Bangka, lo que apunta a que la especie podría seguir presente en buena parte del territorio.
“Recuperar al loris para la investigación científica es solo el primer paso”, compartió Glaw. “Ahora sabemos que la especie ha sobrevivido en varias zonas de Bangka, y necesitamos urgentemente una estrategia de conservación a largo plazo basada en censos de población, estudios genéticos y, sobre todo, la protección de su hábitat restante. El siguiente reto es asegurarnos que no se extinga”.