La estrella de mar girasol está en peligro y los científicos están haciendo todo lo posible para salvarla de la extinción

Una foto de archivo de una estrella de mar.

Laura Cuesta

0

Con hasta 24 brazos y un diámetro que puede alcanzar un metro, la estrella de mar girasol (Pycnopodia helianthoides) es una de las más grandes del mundo. Habita en las aguas del Pacífico, desde Alaska hasta las costas de California y México, donde se mueve por el fondo marino en busca de alimento. A diferencia de otras estrellas de mar, es una depredadora rápida que se alimenta, entre otras cosas, de erizos de mar.

La situación de esta peculiar especie cambió drásticamente en 2013, cuando una ola de calor marina elevó las temperaturas del agua a lo largo de la costa occidental de Norteamérica. Este fenómeno coincidió con la propagación del conocido como síndrome de desgaste de las estrellas de mar, una enfermedad que provoca lesiones, la pérdida de brazos y la desintegración de los tejidos hasta causar la muerte de estos seres vivos. 

El impacto fue devastador. Se estima que la población de este animal cayó más de un 90%. “Había 6.000 millones de estrellas girasol desde Alaska hasta Baja California”, recuerda Reuven Bank, cofundador del Sunflower Star Laboratory, una organización sin ánimo de lucro dedicada a la conservación de la especie. 

La desaparición de este depredador, clasificado oficialmente como en peligro crítico de extinción por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), también alteró el equilibrio del ecosistema marino. Al disminuir las estrellas, los erizos de mar (sus presas) proliferaron y comenzaron a devorar extensas áreas de algas.

Estrellas de mar, erizos y algas

“El 95% de nuestros bosques de algas marinas han desaparecido en los últimos 10 a 12 años”, advierte Bank. Estas algas no solo son un hábitat crucial para miles de especies marinas, sino que también constituyen una defensa clave contra el calentamiento global, ya que capturan toneladas de dióxido de carbono cada año.

Para revertir esta situación, los científicos llevan años estudiando soluciones, y el equipo de Sunflower Star Laboratory es uno de los primeros que ya está actuando. Según han dado a conocer en un comunicado, sus científicos están probando la reintroducción de ejemplares de estrellas de mar girasol en el fondo marino frente a Monterey, California. 

“Los erizos de mar y otros herbívoros huelen la presencia de una estrella de mar girasol y huyen despavoridos. Se esconden más, comen menos”, explicó Bank. Si los ensayos tienen éxito, el equipo espera reintroducir permanentemente la especie en la zona en los próximos años, desencadenando una “reacción en cadena que algún día podría sanar una costa devastada”, según apuntan sus investigadores.

Etiquetas
stats