Las obras en el Palacio de Buckingham sacan a la luz un tesoro de objetos siglo XIX

Un par de botas desgastadas, un recorte de periódico de hace décadas, una botella de agua mineral Schweppes Still Malvern o una cajetilla de cigarrillos Silk Cut vacía. Son solo algunos de los objetos encontrados durante los trabajos de restauración del Palacio de Buckingham, el emblemático edificio que se encuentra en la capital londinense y que atrae diariamente a miles de turistas y curiosos. Un tesoro de objetos cotidianos del siglo XIX del que no se tenía conocimiento. 

Eso no es todo. Según recoge la BBC, los trabajadores que participaron en la reforma también encontraron una entrada para un whist drive —un evento de juego de cartas organizado por el Palacio el 14 de abril de 1949— incrustada en un trozo de ladrillo y un artículo de periódico sobre la banda encarcelada por el Gran Robo del Tren de 1963.

El tesoro escondido de Buckingham no acaba ahí. Entre los hallazgos, de acuerdo con la corporación pública, se encontraba un programa mecanografiado donde se detallaban los planes de la reina Isabel II para ofrecer una recepción diplomática en el año de su Jubileo de Plata en 1977. Ahí, se recogía el recorrido previsto por la monarca, que se movería por la sala en el sentido de las agujas del reloj. 

Y un mensaje claro que transmitir a los asistentes: “Los invitados británicos serán distribuidos por los salones de Estado, excepto en el Salón de Música y la Galería Oeste, donde se les animará a hablar con los diplomáticos”. 

La lista de documentos fue mayor. Se encontraron boletos de apuestas en blanco de Littlewoods Football Pool de 1957 y un fragmento de la cartelera de teatros del West End del periódico The Standard de 1889. También una caja descolorida que contenía seis tarjetas de Navidad.

Cables y otras mejoras

Además, durante los trabajos de renovación del Palacio de Buckingham, se localizaron ejemplos de cables eléctricos recubiertos con cable de caucho vulcanizado. Y su sustitución fue una de las acciones prioritarias, como parte de un plan global de mejora de la seguridad del edificio. 

En total, el palacio londinense ha estado sometido a un proyecto de renovación de diez años que incluye la sustitución de calderas, cables eléctricos y tuberías, con un coste de 369 millones de libras (486 millones de dólares), para reducir el riesgo de incendios e inundaciones. Se calcula que los trabajos concluyan el próximo mes de marzo. 

Carlos III deja Buckingham

El emblemático palacio británico, que ha servido como residencia oficial del soberano del Reino Unido desde 1837, está siendo sometido a un proyecto de renovación. Pero ni las mejoras han convencido al rey Carlos III, que se establecerá su residencia oficial en la cercana Clarence House, donde vive desde que la muerte de su madre

La decisión se habría tomado con el objetivo de aumentar el acceso al público a esta residencia real, puesto que, si el rey está presente en el palacio, las medidas de seguridad limitan el número de personas y las zonas a las que los visitantes pueden entrar. Aun así, los monarcas seguirán teniendo acceso a habitaciones privadas, “donde podrán retirarse durante la jornada laboral” y que podrían utilizarse como “posible residencia en el futuro”.