El padre biológico de Marilyn Monroe que nunca la reconoció y cuyo rechazo afectó a la salud mental de la actriz

Andrea Blez

7 de octubre de 2026 17:00 h

Han pasado más de seis décadas desde su fallecimiento, pero Marilyn Monroe sigue siendo uno de los rostros más populares y reconocibles del mundo del cine, trascendiendo a icono de la cultura popular, que celebra este 2026 el centenario de su nacimiento, que se produjo el 1 de junio de 1926 en Los Ángeles. 

En el certificado, Norma Jean Mortenson aparecía como hija de Gladys Pearl Baker y de su marido, Martin Edward Mortensen, pero esa no era la realidad cuya madre contaba, pues era fruto de una relación extramatrimonial que había tenido con un compañero de trabajo. 

La joven Norma Jean solo tenía una fotografía enmarcada del hombre que se suponía era su padre, que su madre había conocido mientras trabajó en una empresa de revelado y montaje de películas en Hollywood, pero el vínculo sentimental terminó antes de que la futura estrella del cine viniera al mundo y su padre biológico nunca se hizo cargo de ella ni estableció relación alguna. 

Todo ello a pesar de que Charles Stanley Gifford, que es como se llamaba el padre biológico de Marilyn Monroe, llegara a vivir durante un tiempo en el mismo edificio que su madre y ella, pero no asumió ningún vínculo familiar con la futura actriz, que más tarde, ya adulta, intentaría localizarlo y que la reconociera, sin éxito. En parte, Monroe lo hizo por buscar respuestas de su parte, teniendo en cuenta que pasó gran parte de su infancia entre familias de acogida y un orfanato por los problemas de salud mental que experimentó su madre. 

Charles Stanley Gifford nació en Newport, en Rhode Island en 1898, pero pasó gran parte de su vida en California debido a que desarrolló gran parte de su carrera profesional en la industria cinematográfica de Hollywood, siendo uno de sus principales cargos el de supervisor en los estudios RKO. En 1919 se había casado y tenía dos hijos, aunque el matrimonio terminó años después. Con el paso del tiempo, dejó el trabajo en el cine y se dedicó a la actividad lechera. Moriría en 1965, tres años después que la hija a la que nunca reconoció. 

Los intentos fallidos de Marilyn Monroe de reconocimiento 

Marilyn Monroe intentó desde joven tener contacto con su padre y encontrar respuestas. Ya siendo famosa continuó con su búsqueda, de hecho, su primer marido, James Dougherty reconoció en un documental que ella lo llamó y se identificó y que Gifford se limitó a responder que no la conocía y que hablara con su abogado. 

A pesar de la negativa que encontraba, la actriz no cesó y en la década de 1950 volvió a buscarlo, encontrándose la misma situación, que estaba casado, que tenía hijos y que no quería más problemas, un hecho que le afectaría profundamente a la estrella del cine, según varios testimonios de amigos. 

El único pequeño contacto que estableció Charles Stanley Gifford fue una tarjeta de pronta recuperación que envió a Marilyn Monroe, sin fecha y con el nombre de la actriz escrito a mano y equivocado, al poner “Marylyn”, y donde firmó con la dirección de la granja donde vivía en Hemet, lo que demostró que sabía cómo localizarla, pero no la reconoció nunca públicamente ni tuvieron nunca reconocimiento. 

Los dos fallecieron en la década de los 60 sin que nada cambiara, pero en 2022, un documental francés ‘Marilyn, su último secreto’ difundió que Gifford fue efectivamente el padre biológico de la actriz después de que se obtuviera una prueba de ADN positiva a través de un mechón de pelo de ella y material genético de una descendiente de él.