¿Qué pasó en Roswell? El incidente que dio origen a la leyenda más grande sobre ovnis del siglo XX

El 2 de julio de 1947, un hombre llamado William Mack Brazel encontró unos restos muy raros en su rancho de Nuevo México. Entre los materiales que aparecieron en el suelo, encontró fragmentos de goma, papel metalizado, varillas y otros elementos poco comunes para la época, por lo que rápidamente decidió avisar a las autoridades.

Los militares del Campo Aéreo del Ejército de Roswell acudieron al lugar para recoger los restos y, unos días más tarde, protagonizaron el hecho que convertiría este caso en un fenómeno mundial. La base militar difundió un comunicado de prensa en el que afirmaba haber recuperado un “platillo volante” de aquella finca rural.

Los medios se hicieron eco, y uno de los periódicos de la zona publicó una noticia bajo el titular ‘La Fuerza Aérea captura un platillo volante en un rancho de la región de Roswell’. Sin embargo, pocas horas después, el Ejército rectificó oficialmente la información y aseguró que los restos pertenecían a un globo meteorológico. Ese cambio de versión no hizo más que alimentar las teorías.

Aunque el incidente causó mucho revuelo en la prensa de 1947, el interés disminuyó rápidamente. No fue hasta finales de la década de 1970 cuando antiguos militares, entre ellos el oficial Jesse Marcel, afirmaron públicamente que los materiales recuperados no correspondían a un globo convencional.

Entonces empezaron a salir testimonios de personas que decían que aquello que se había encontrado en Roswell eran restos de una nave extraterrestre que el gobierno de Estados Unidos estaba encubriendo. En 1994, a petición del Congreso de Estados Unidos, la Fuerza Aérea llevó a cabo una investigación exhaustiva sobre el incidente para intentar esclarecer lo que había ocurrido.

La explicación oficial

El informe concluyó que los restos recuperados cerca de Roswell pertenecían al Proyecto Mogul, una operación secreta desarrollada durante los primeros años de la Guerra Fría. Este programa utilizaba globos de gran altitud equipados con sensores para detectar posibles pruebas nucleares realizadas por la Unión Soviética.

Tres años después, un segundo informe se centró en los testimonios que decían que habían visto “cuerpos extraterrestres” en las inmediaciones de Roswell. Según la Fuerza Aérea, estos relatos también tenían una explicación lógica, pues en aquella época se usaban maniquíes en pruebas militares de gran altitud, lo que podía haber generado confusión.

Pese a las explicaciones oficiales, una encuesta de 1997 reveló que no menos del 65% de los ciudadanos estadounidenses creían realmente que el Gobierno ocultaba la recuperación de una nave extraterrestre en Roswell. Más allá de las teorías que se han mantenido durante décadas entre los conspiranoicos, este pueblo ubicado en Nuevo México supo rentabilizar la conspiración, y hoy en día sus calles están llenas de farolas con forma de alienígena, tiendas con temática de ovnis y restaurantes con decoración espacial.