¿Qué son estos agujeros que están apareciendo en el suelo de Dinamarca? Los arqueólogos buscan respuestas
Hace varios miles de años, los humanos que vivieron en Dinamarca se dedicaron a excavar miles y miles de agujeros de entre 30 y 40 centímetros de profundidad alrededor del país. Conforme las excavaciones las sacaron a la luz, estas franjas de varios metros de ancho empezaron a sorprender a los arqueólogos, que decidieron incluso ponerle un nombre.
Hablamos de los cinturones huecos que se excavaron a principios de la Edad del Hierro (500-300 a. C.), un fenómeno único de este país nordico. En total, se han encontrado casi 50 cinturones de estos en Dinamarca, pero el número no ha servido para encontrar la respuesta que todo el mundo se hace. ¿Para qué servían estos orificios?
“Los agujeros eran demasiado pequeños para enterrar a alguien en ellos, así que definitivamente no eran cementerios”, explica Henriette Lyngstrøm, profesora asociada del Instituto Saxo de la Universidad de Copenhague, a Videnskab.dk, el principal medio de comunicación digital y divulgación científica de Dinamarca.
“Quizás se usaban como estructuras defensivas, quizás se usaban para almacenar alimentos. Hay muchas teorías sobre por qué se excavaron, pero no tenemos una respuesta definitiva”. Desde que aparecieron los primeros agujeros hace ya 60 años, los arqueólogos siguen investigando estos huecos que nuestros antepasados cavaron hace 2.500 años.
Como la conclusión no es clara, Lyngstrøm y su equipo han decidido trabajar con un grupo de 30 estudiantes de arqueología, que se dedicarán a fabricar herramientas y excavar estos agujeros, utilizándolos para diversos fines con la idea de intentar averiguar para qué se podían, y para qué no, usar estas pequeñas perforaciones.
Los primeros agujeros
La primera vez que los arqueólogos encontraron un cinturón hueco fue en 1966, durante las excavaciones que se llevaron a cabo en el extenso asentamiento de la Edad de Hierro en Grøntoft, cerca de Grønbjerg. Allí, se llevó a cabo el primer estudio a gran escala y, además de encontrar casi 200 viviendas de la Edad del Hierro temprana, se localizó la primera tanda de círculos en el suelo.
La franja medía tres metros de ancho y estaba formada por entre 5 y 7 filas de agujeros de entre 15 y 30 centímetros de profundidad. El profesor C.J. Becker, al mando de esta excavación, pensó que los agujeros, que se extendían a lo largo de un tramo curvo de 800 metros, se habían utilizado para poner postes o pilares.
Pero los años siguieron pasando, y poco a poco los arqueólogos fueron encontrando más cinturones huecos. Los hallazgos fueron cada vez más interesantes, pues algunos de los agujeros contenían grandes fragmentos de cerámica que en algunos casos se dataron en la parte más antigua de la Edad del Hierro prerromana. Hoy los expertos siguen trabajando para encontrar respuestas.