Has elegido la edición de . Verás las noticias de esta portada en el módulo de ediciones locales de la home de elDiario.es.
La portada de mañana
Acceder
La nueva normalidad del fuego para la que no estamos preparados
Un hijo de la alcaldesa de Marbella pelea para no ser desahuciado
OPINIÓN | '¿Y qué hacemos con los otros incendiarios?, por L.Taboada
Sobre este blog

Desdeelsur es un espacio de expresión de opinión sobre y desde Andalucía. Un depósito de ideas para compartir y de reflexiones en las que participar

Cuando perdimos el fuego

Zonas afectadas por el incendio forestal de Los Gallardos (Almería). A 15 de julio de 2026 en Bédar.
26 de julio de 2026 22:00 h

0

En busca del fuego es el título de una película de Jean-Jacques Annaud que vi hace muchos años y que ahora rememoro. Contaba el viaje de nuestros antepasados en busca del fuego que habían perdido y sin el que no podían sobrevivir. Dominar, crear el fuego, quizá, fue uno de los momentos civilizatorios más importantes de la humanidad.

La agricultura empezó también así, con el dominio del fuego, la agricultura de tala y roza era la práctica más inteligente de producir desde un respeto absoluto y sostenible a la naturaleza. El hombre controlaba el fuego y estableció con él una amistad que hizo a la humanidad progresar. Aún hoy hay pistas sólidas descubiertas por la paleoantropología de esa práctica milenaria en la Amazonía, una región que ha llegado a nuestros tiempos casi intacta si no fuera por los incendios, hoy salvajes, del hombre blanco, que se dice civilizado, cuya avaricia utiliza el fuego para destruir la naturaleza.

Todo esto me vino a la cabeza tras escuchar a un bombero forestal de Madrid explicar la contigüidad -si no invasión- entre el bosque y las urbanizaciones, muchas de ellas infelizmente tratadas por los incendios. Es decir, ya no es solo el medio rural como lo entendemos hasta ahora, la agricultura, la ganadería, los aprovechamientos forestales, no, no es solo la despoblación o el abandono del campo, es un urbanismo invasor que lleva avanzando y avanzando, devorando el medio con políticas depredadoras y avariciosas con el respaldo de políticos irresponsables que carecen de esa visión fraternal y respetuosa con la tierra madre que mantenían nuestros mayores.

En estos tiempos de desasosiego climático, las grandes jefas y jefes blancos ya no reciben cartas de los indios, insensibles se suman a la depredación, agreden a la tierra madre, riegan a los amigos, niegan el cambio climático y claman contra la Agenda 2030

El gran jefe indio, Seatle, escribió una carta al presidente de los EEUU que se ha convertido en el primer manifiesto ecologista de nuestro tiempo. Era 1854, a la propuesta de compra de sus tierras por parte del gran jefe Washington, respondía entre otras cosas: “Cómo podemos vender el frescor del aire ni el brillo del agua cristalina, no son nuestros, la tierra no pertenece al hombre. El hombre blanco no ve la tierra como una hermana sino como una enemiga a la que tenga que extraer sus frutos y toda su vida”.

En estos días de catástrofe climática y humana, discutimos sobre leyes, sobre políticas. En realidad, hay leyes suficientes, desde la Constitución a los Estatutos de Autonomía, desde estos a un complejo acervo de derecho derivado. También hablamos de medios, de dispositivos, de carencias presupuestarias de poca voluntad política. Pero nadie habla del modelo humano que subyace en tanta política suicida.

Prevalece un correlato de quejas y grandes mentiras sobre prohibiciones y fantasmas de fanatismos. Pero a nadie en nuestra pasada y perdida cultura, a nuestros salvajes antepasados, se le ocurriría discutir si se puede utilizar o no maquinaria agrícola, con sus chipas, en determinadas estaciones, motores, pirotecnia, la quema de rastrojos a destiempo, hacer barbacoas…

En estos tiempos de desasosiego climático, las grandes jefas y jefes blancos ya no reciben cartas de los indios, insensibles se suman a la depredación, agreden a la tierra madre, riegan a los amigos, niegan el cambio climático y claman contra la Agenda 2030. Y todo ello, lo escriben en sus leyes, lo predican en su insurrección climática y lo plasman en sus presupuestos.

Termino con el gran jefe indio. “Dónde está el bosque espeso: desaparecido. Cualquier día moriréis sofocados por vuestros excrementos”.

El ser humano que para ser hombre controló el fuego, un gran momento civilizatorio, lo ha perdido por completo. Es su avaricia y son sus excrementos. El hombre padece su regresión y recrea su propia barbarie precivilizatoria. O “quizá yo sea un salvaje que no entienda vuestras cosas”, (Gran Jefe Seatle).

Sobre este blog

Desdeelsur es un espacio de expresión de opinión sobre y desde Andalucía. Un depósito de ideas para compartir y de reflexiones en las que participar

Etiquetas
stats