La subida de los tipos acelera la pelea de los bancos por captar los depósitos de ahorro y las cuentas remuneradas
El Banco Central Europeo (BCE) ha vuelto a subir esta semana los tipos de interés. Por segunda vez en lo que va de año, la institución presidida por Christine Lagarde ha elevado el precio del dinero ante una inflación que no tiene visos de pisar el freno dada la escalada bélica entre Estados Unidos e Irán y la evolución del petróleo y el gas. Esa decisión de subir los tipos tiene diferentes derivadas. Una, las hipotecas variables van a ser más caras. Otra, los bancos han acelerado la pelea por captar el ahorro de los clientes, ya sea a través de depósitos o de cuentas remuneradas.
La decisión inmediata de gran parte de la banca –sobre todo, los neobancos– ha sido mejorar esa remuneración del ahorro, que se ha convertido en una palanca clave para captar y retener clientes. Eso han hecho entidades como ING, MyInvestor o Trade Republic, entre otras.
En cambio, algunos de los mayores bancos esquivan esta competición por atraer ahorradores –es una estrategia que han mantenido sin cambios a lo largo de los últimos años, desde que despegaron los tipos tras la invasión de Ucrania– y se mantienen abrazados a otras vías de crecimiento, como la captación de nóminas premiando a los clientes que les aportan ingresos mensuales.
Depósitos y cuentas remuneradas
En cuanto a los primeros, la reacción a la decisión del BCE ha sido inmediata o, incluso, se han anticipado. Por ejemplo, ING ha elevado hasta el 2,6% y 2,3% la retribución máxima para sus depósitos a 24 y 12 meses; y ha lanzado dos nuevos depósitos a seis meses con una rentabilidad de hasta el 2,15%. Además, la entidad naranja mantiene desde finales de agosto un depósito a cuatro meses al 3%, solo para nuevos clientes, sin importe mínimo, pero con un máximo de 50.000 euros.
Tras la decisión del BCE, Banca March ha incrementado al 2,8% su depósito flexible, pero solo para nuevos clientes. También el neobanco MyInvestor –que tiene detrás a Andbank, El Corte Inglés y Axa– ha elevado la rentabilidad de sus depósitos. En concreto, hasta el 2,5% para los clientes que mantengan o contraten una cartera automatizada –un producto conocido como roboadvisor, que invierte de forma automática en función del perfil de riesgo– de, al menos, 150 euros; y sube al 3,25% para sus clientes 'premium'.
Otro de los actores más jóvenes del sector, Trade Republic, ha mejorado la remuneración de sus cuentas remuneradas al 2,53% para los clientes que ya tiene; y al 3,04%, para los nuevos. Openbank, que forma parte del grupo Santander, también apuesta por esa estrategia de captar con ese tipo de cuentas, con una retribución del 2,75%, que, en este caso, es previa a la última subida del BCE.
Como contexto, la principal diferencia entre un depósito y una cuenta remunerada, según explican fuentes de Openbank, es la disponibilidad del dinero. “En una cuenta remunerada, el banco paga intereses por el dinero que el cliente mantiene en ella, pudiendo siempre disponer de esos ahorros”. “Por el contrario, en un depósito a plazo fijo el cliente entrega al banco una cantidad de dinero durante un tiempo determinado, es decir, a un plazo fijo, con unas condiciones de remuneración previamente pactadas. Tras ese plazo, el banco devuelve el dinero más los intereses pactados previamente”.
Las entidades matizan que sus decisiones de tipos no siempre están ligadas a las decisiones del BCE, pero ese efecto calendario existe. “Nosotros desde el lanzamiento de nuestra cuenta remunerada, hemos compartido siempre el tipo del BCE íntegro y desde mayo, por primera vez, por encima”, al citado 3,04%, apunta un portavoz de Trade Republic.
Por su parte, MyInvestor argumenta que “la evolución de los tipos de interés del BCE es un factor que tenemos en cuenta, pero también analizamos el comportamiento de los clientes y los movimientos de nuestros competidores”.
Además, atraer el ahorro es una forma de conseguir que el cliente tenga más productos contratados. “Nuestro objetivo va más allá de captar ahorro”, explica esta última entidad. “Queremos que el ahorrador dé el siguiente paso y se convierta también en inversor. La remuneración de la liquidez es una buena forma de empezar a conocernos, pero para evitar que el dinero pierda poder adquisitivo por la inflación es necesario invertir”.
Otro neobanco, como Revolut también apuesta por las cuentas remuneradas. “Nuestra oferta actual más atractiva es la del 2,27% que se ofrece en nuestro Plan Ultra, aunque en junio por ejemplo lanzamos una promoción al 3,5% para nuevos clientes”, apunta Ignacio Zunzunegui, 'head of Growth' para el Sur de Europa, Latam y Estados Unidos de Revolut. “Cuando sales al mercado ofreciendo rentabilidades competitivas, como con ese 3,5% que te comentaba antes, inevitablemente captas la atención de un usuario que quiere sacar la mayor rentabilidad a sus ahorros. Sin embargo, aunque son un gran reclamo inicial y nos están ayudando a seguir creciendo, no consideramos que un interés aislado deba ser el factor definitivo”, añade.
Captación de nóminas y ofertas personalizadas
Mientras hay entidades que responden o se anticipan al BCE y apuestan por retribuir el ahorro de forma generalizada, otras se decantan por focalizarse en ofertas personalizadas, como en el caso de Santander; o la captación de nóminas, como Caixabank. En el caso de la entidad participada por el Estado, a los nuevos clientes que domicilien su sueldo se les ofrecen 250 euros y un televisor Samsung, por ejemplo. También BBVA indica que apuesta por esa personalización, no por ofertas globales, mediante depósitos, soluciones combinadas –con depósitos y fondos de inversión– y, para aquellos clientes que buscan un mayor potencial de rentabilidad a medio y largo plazo, a través de otros productos como los ETF.
Mientras, Sabadell pone en contexto la situación tras las decisiones del BCE. “Las expectativas sobre los tipos de interés han cambiado durante las últimas semanas y el mercado anticipa ahora una actuación más restrictiva”, señalan fuentes del banco catalán. “Sin embargo, entendemos que este reajuste responde principalmente a un episodio de incertidumbre geopolítica y energética, cuya duración y alcance no pueden considerarse estructurales. Mantendremos una evaluación continua del escenario por si fuera necesario realizar modificaciones en nuestra oferta comercial”, con productos de inversión, por ejemplo en renta fija “ajustadas al perfil del cliente”.
De esta forma, queda patente que hay entidades que apuestan, claramente, por remunerar al alza el ahorro con ofertas centradas, en gran medida, en la captación de clientes; y otras por ofertas más personalizadas y priorizar otro tipo de productos. Eso, en un momento donde la inflación no se desinfla. “La otra cara de unos tipos más altos debería ser, en principio, una mayor remuneración del ahorro. Sin embargo, esa transmisión no tiene por qué producirse con la misma rapidez: la remuneración de cuentas y depósitos suele reaccionar de forma más lenta e incierta y dependerá, en buena medida, de las necesidades de financiación de las propias entidades, que en estos momentos no parecen especialmente elevadas”, analiza Josep Soler, fundador y consejero ejecutivo de la Asociación Europea de Asesores y Planificadores Financieros (EFPA) España.
Además, en su comparecencia del jueves, Christine Lagarde no descartó más subidas de tipos y remarcó que el foco de actuación del BCE es llevar la inflación al 2%. “No nos centramos en la reunión ni en los datos para molestarles [a los periodistas], a los observadores o a los analistas. Lo hacemos porque nos encontramos en un contexto de incertidumbre que puede cambiar las cosas casi de la noche a la mañana”, aseguró la presidenta del BCE. “Los mercados hacen lo que tienen que hacer… hacen su trabajo. Nosotros hacemos nuestro trabajo” y que en la actualidad resulta “muy difícil” determinar qué será lo apropiado en el futuro en materia de política de tipos de interés. Es decir, hay nuevas subidas en el horizonte si la inflación no cambia de rumbo y los bancos, de nuevo, tendrán que responder.
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