Las acciones de SpaceX debutan a 150 dólares, convirtiendo a Musk en la primera persona del mundo con una fortuna de un billón de dólares

Andrés Gil

Corresponsal en Washington —
12 de junio de 2026 17:56 h

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SpaceX, la empresa de Elon Musk, que abarca desde la fabricación de cohetes hasta la inteligencia artificial, ha comenzado a cotizar en Wall Street este viernes a mediodía a 150 dólares por acción, un alza de aproximadamente el 11% tras haber recaudado la víspera la cifra récord de 75.000 millones de dólares en su histórica oferta pública inicial (OPI).

La recaudación total de la OPI ronda los 86.000 millones de dólares, con una valoración de 1,78 billones de dólares, unos 400.000 millones más que hace un año.

Las cotizaciones preliminares difundidas por el Nasdaq, la bolsa estadounidense donde cotiza SpaceX, señalaban un precio de apertura indicativo de 160 dólares, frente a los 135 dólares fijados para la OPI, pero el valor finalmente quedó fijado en 150 dólares. Y a 150 dólares por acción, el patrimonio neto de Musk sería de aproximadamente 1,05 billones de dólares.

Las acciones siguieron subiendo, hasta alcanzar los 166,90 dólares alrededor de las 12:20 pm (hora del este de EEUU, 18.20 hora peninsular española). Dicho precio otorgaba a la empresa un valor de mercado de 2,18 billones de dólares.

Los operadores avisaron de que el inicio de la cotización probablemente tendría lugar a última hora de la mañana, que es cuando se ha producido, o a primera hora de la tarde, una vez que el Nasdaq completó un proceso de subasta para agrupar las órdenes y establecer un precio de apertura que minimice la volatilidad inicial.

SpaceX protagoniza este histórico debut en un momento de volatilidad para Wall Street; las acciones de empresas de alta valoración, que se habían disparado durante el último año, han experimentado fuertes oscilaciones en los últimos días ante el temor de que el mercado se esté sobrecalentando.

Musk, hablando desde Starbase (Texas) antes de la apertura del mercado, comentó que resultaba “difícil creer que una pequeña empresa vaya a salir a bolsa ahora [con] la mayor OPI de la historia. Si alguien me hubiera dicho que esto iba a ocurrir, habría pensado: 'Vaya, debes estar fumando un crack buenísimo, porque yo creo que esta empresa va a fracasar'”.

SpaceX recibió órdenes de compra que triplicaban la cantidad ofrecida en su OPI, ya que grandes gestoras de activos, fondos soberanos del Golfo, fondos de cobertura e inversores minoristas mostraron un gran interés por adquirir acciones, según Financial Times.

Los inversores particulares, por su parte, realizaron pedidos por valor de más de 100.000 millones de dólares. y recibirán entre el 20% y el 25% de las acciones de SpaceX vendidas, explica el diario británico.

El comportamiento de la empresa en el Nasdaq durante los próximos días supondrá una prueba crucial para medir el apetito de los inversores por las salidas a bolsa de gran envergadura, justo cuando Anthropic —creadora de Claude— y OpenAI —desarrolladora de ChatGPT— preparan sus propias salidas a bolsa..

¿Por qué SpaceX sale a bolsa ahora?

Porque la compañía planea poner en órbita 100.000 satélites Starlink de nueva generación. Y desplegar centros de datos con inteligencia artificial en el espacio representa “una enorme nueva base de crecimiento, y para ello se necesita capital”, ha afirmado Musk.

Salir a bolsa facilita el acceso al capital que SpaceX requiere, pero también la expone a un mayor escrutinio por parte de los accionistas y a una supervisión regulatoria más estricta, como informes financieros trimestrales, lo que, según los críticos, fomenta una mentalidad cortoplacista en detrimento de la planificación a largo plazo.

¿Cómo afecta la salida a bolsa a la empresa?

Musk poseerá la mayoría de una clase especial de acciones, lo que le otorgará control sobre las decisiones relacionadas con la estrategia, las finanzas y el personal de la empresa. En cuanto a esto último, debido a que posee la mayor parte de estas acciones de Clase B, la única persona que puede despedir a Musk como director ejecutivo es el propio Musk.

La empresa atribuye a Musk el papel de “fuerza impulsora” detrás de su crecimiento, innovación y éxito.

Representantes de fondos de pensiones de bomberos, maestros y otros trabajadores de California y Nueva York enviaron una carta a SpaceX el mes pasado criticando algunas de las disposiciones de la oferta pública inicial (OPI), incluidas las “acciones de supervoto”, el arbitraje obligatorio para las reclamaciones de los accionistas —en lugar de la posibilidad de presentar demandas judiciales— y el gran poder que Musk ostentará sobre la empresa.

¿A dónde va SpaceX?

Actualmente en fase de pruebas, el gigantesco cohete reutilizable Starship es clave para que SpaceX haga realidad las ambiciones de Musk. Gran parte del negocio espacial comercial depende de que SpaceX logre que Starship sea totalmente reutilizable y lo suficientemente sólido como para permitir una rápida rotación entre vuelos. De no lograrse esto, SpaceX advierte de que la colocación de centros de datos y satélites en el espacio llevará más tiempo y supondrá un mayor coste, lo que conlleva el riesgo de que los clientes abandonen la compañía, informa AP.

Los analistas afirman que, al ser pionera en el uso de cohetes reutilizables, SpaceX ha logrado una clara ventaja sobre competidores como Blue Origin, dirigida por el fundador de Amazon, Jeff Bezos. El negocio de satélites Starlink compite, entre otros, con AST SpaceMobile, empresa que tiene previsto utilizar un cohete de SpaceX para poner en órbita su última generación de satélites la próxima semana.

El folleto informativo presentado la semana pasada indica que el mayor mercado potencial para SpaceX es la venta de productos de inteligencia artificial orientados a empresas, diseñados para transformar la forma en que se realiza el trabajo.

Se trata de una oportunidad que, según las previsiones de SpaceX, alcanzaría un valor de 22,7 billones de dólares si la compañía lograra imponerse a rivales como Anthropic, OpenAI y Microsoft en un sector altamente competitivo. Sin embargo, el folleto informativo no muestra una vía clara hacia la rentabilidad para el negocio de xAI, que se fusionó con SpaceX a principios de este año.

¿Por qué interesa en Wall Street?

Si la salida a bolsa (IPO) de SpaceX tiene éxito, sus acciones podrían incorporarse rápidamente al Nasdaq 100, un índice muy seguido que agrupa a las 100 mayores empresas no financieras del mercado. Esto es importante porque algunos fondos populares, como el fondo cotizado (ETF) QQQ —que gestiona 460.000 millones de dólares—, replican dicho índice y compran automáticamente cualquier valor que figure en él.

Recientemente, el Nasdaq modificó sus normas para permitir que determinadas empresas se incorporen al Nasdaq 100 tras solo 15 días de cotización.

Por otro lado, S&P Dow Jones Indices mantiene unos criterios establecidos y más tradicionales que no permitirán a SpaceX, ni a otras empresas con salidas a bolsa gigantescas, acceder más rápidamente a su índice S&P 500. Esto significa que incluso las empresas de gran renombre deberán esperar a que sus acciones coticen durante 12 meses completos antes de poder formar parte del índice.

Las empresas aspiran a figurar en el S&P 500, en particular, porque se considera el índice más importante de Wall Street; billones de dólares replican su composición exacta o lo utilizan como referencia.

Por ejemplo, el fondo VOO de Vanguard, que sigue al S&P 500, cuenta con una inversión aproximada de 950.000 millones de dólares, informa AP.