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La TV ve “doble” en el inicio de 2024, con proliferación de programas “gemelos” para competir en la parrilla

La TV ve doble en el inicio de 2024, con proliferación de programas gemelos para competir en la parrilla

Lorenzo Ayuso

Abril de 1998. Un meteorito se dirige irremisiblemente hacia la Tierra. A fin de evitar el fin de los tiempos, se ordena flotar una misión que coloque unos explosivos nucleares en la profundidad del objeto, para así desmenuzarlo y cambiar su trayectoria. El sacrificio de los tripulantes de la expedición del Mesías permitirá a los habitantes del planeta sobrevivir; al menos hasta que pasen otros tres meses. Es julio de 1998, y un segundo meteorito se dirige irremisiblemente hacia la Tierra...

Con la ansiedad por el final de milenio creciendo conforme el público se acercaba al umbral del año 2000, los ejecutivos de Dreamworks y Disney (entonces Buena Vista) decidieron librar una batalla por aprovechar ese ánimo caldeado. Las catástrofes habían sido las armas arrojadizas de los estudios de cara a la taquilla, pero había que ir más alto y más lejos en esa competición, culminar ese género, y ese decenio postrero del siglo XX, a lo grande en cuanto al entretenimiento: así, Deep Impact y Armageddon hicieron ignición casi en simultáneo, con un mismo objetivo.

Los recuentos del box office nos informan de que fue la segunda la que se impuso a la primera. Pero el resultado, ahora, es lo de menos. En el entretenimiento audiovisual se ha convertido en norma aprovechar las tendencias, o crearlas en función de los hábitos de consumo y de las evoluciones del mercado. Llegar antes que el contrario a una moda, a fin de amortizar el esfuerzo y lograr que lo identifiquen con ella, hacer el mejor uso de esas facultades. Es cuestión de mercado.

Y como tal, también lo podemos ver en televisión. De hecho, lo vamos a poder ver en nuestra televisión de forma más o menos inmediata. Y lo más interesante de todo, los vamos a tener a pares.

La competencia generacional

La primera semana del año nos va a dejar el estreno de dos programas, ambos enmarcados en el género del concurso para el prime time, que comparten temática general y que tienen una mecánica hasta cierto punto equivalente, aunque cada cual la explote de formas diferentes. El pasado miércoles 3 de enero debutaba Generación Top, el salto al entretenimiento de Ana Pastor, ahora presentadora de una competición en la que tres equipos de celebridades, categorizados por edades, competirán por confirmarse como “la mejor generación”.

Y así, La mejor generación, es como se llama el programa recién estrenado por Telecinco este lunes 8 de enero. Con Gestmusic haciendo valer su savoir faire en materia de producción musical, lo que nos plantea esta nueva apuesta para el horario estelar de Mediaset es, en fin, una competición en la que tres equipos de famosos, también divididos por edades, disputen una competición para reivindicar la suya como la mejor de las edades.

Por supuesto, estamos simplificando las respectivas biblias de los formatos. En el caso de la propuesta de Newtral, se trata de un concurso de cultura general, donde los famosos han de demostrar sus conocimientos en una amplia variedad de parcelas temáticas, de política e historia a deportes y tendencias; el que tiene a Lara Álvarez como maestra de ceremonias se concibe como un espectáculo de música y humor, donde los famosos deberán cantar temas de una década concreta en cada noche, a fin de imponerse a sus contrincantes.

Formatos originales ambos y desarrollados más o menos a la vez, es inevitable que haya paralelismos: en Atresmedia tenemos a los Ye-Yé, los Guay y los Like; en Mediaset, a los Vinilos, los Casetes y los Streamers, pues parten de motivos comunes. En su entrevista con verTele con motivo del estreno, Pastor nos contaba cómo el origen de Generación Top se remontaba a comienzos de 2023, cuando se dio la idea germinal. El interés, de hecho, no era ya la temática sino verla en un registro alejado de la información pura y dura, aunque manteniendo unas señas de Newtral. En el caso de La mejor generación, las primeras informaciones se remontan al otoño y forman parte del desarrollo de nuevos proyectos de corte más familiar para el prime time de una Mediaset en busca de una nueva identidad, y servía para romper el veto a Gestmusic tras años sin proyectos en la casa.

En este caso, no son productos que compitan entre sí, por más que trabajen sobre una base común... Como también viene a hacer eso mismo El mejor de la historia, en La 1. Silvia Intxaurrondo presentará este formato de TVE, que como en el caso de Pastor implica su salto del periodismo al entretenimiento. Se trata de una adaptación del británico 100 greatest britons, donde, mediante votación popular, se elegirá al mejor español de todos los tiempos de entre 50 nombres escogidos a través de una encuesta previa de Sigma Dos. El interés residirá en los emparejamientos y de qué manera se exprese el sentir del público intergeneracional.

Duelo de bailes

En el caso de Generación Top y La mejor generación (y si queremos, El mejor de la historia), partimos de una temática o preocupación compartida que han acabado convergiendo en el tiempo; en el caso de Bailando con las estrellas y Más que baile, el origen es prácticamente el mismo: el afán por recuperar un talent show de danza con famosos. En este caso, la competencia es si cabe más curiosa.

A comienzos de noviembre empezaban a trascender los primeros detalles de Bailando con las estrellas en Telecinco, con Jesús Vázquez como presentador, luego acompañado por Valeria Mazza. Como avanzábamos en su momento, suponía la quinta vida en España del formato internacional, que conocimos en TVE como Mira quién baila y en Telecinco como Más que baile. De ahí la sorpresa cuando, a finales del mismo mes, se divulgan los primeros detalles de un pretendido relanzamiento de la marca Mira quién baila en la cadena pública.

Aquí viene lo interesante: cuando el 20 de diciembre Mediaset anuncia oficialmente la producción, y hasta la fecha de estreno, de Bailando con las estrellas, lo define como una adaptación de Dancing with the Stars, que es la versión estadounidense de Strictly Come Dancing, el formato primigenio nacido en Reino Unido, en lugar de referirse a este último como la fuente original. Si acaso era una pura formalidad comercial o si tenía relación con los empeños sobre la pista de baile de la cadena pública era la pregunta que hacerse. En todo caso, el hipotético conflicto se resolvió apenas un día más tarde, el 21 de diciembre: RTVE comunicaba la producción de su apuesta: lejos de ser una nueva edición de la marca Mira quién baila, como se había dado a entender, se reformulaba como un “talent show 100% original” con nuevo título, el mencionado Baila como puedas.

Se mantenía el género, un concurso con famosos, la presentadora escogida, Anne Igartiburu, y la productora, Zeppelin TV, a la que se citaba como creadora del nuevo formato, que ponía el foco de la competición no en los famosos, sino en los bailarines que lo acompañan. Es decir, invirtiendo los roles en la mecánica: las ocho celebridades son fijas en el nuevo espacio, mientras que son sus acompañantes (16 bailarines y coreógrafos de prestigio) quienes rotan y se juegan la permanencia, para demostrar que son el mejor profesional en su disciplina.

Las variaciones de la fórmula acentúan la importancia de distanciarse de la pareja de baile que le ha tocado a Baila como puedas. Una pareja que ha tomado la iniciativa antes: Telecinco ha convertido a ese Bailando con las estrellas en una de sus grandes bazas de 2024, con estreno previsto para este mismo 13 de enero, haciendo que el equivalente de La 1 vaya a contrapié a la hora de coger el ritmo, con las grabaciones aún por comenzar y por tanto sin que se espere su lanzamiento hasta al menos febrero.

Por otro lado, Mediaset también ha tratado de dar un salto de calidad con respecto a sus personajes habituales y acceder a personalidades más polivalentes, donde encontramos a estrellas internacionales como Mala Rodríguez o exdeportistas de élite como José Manuel Pinto. La 1, por su lado, tendrá que competir también dando entidad y carácter a su elenco, y enfatizando en la importancia de los especialistas de baile: de ahí la importancia de estrellas también en el jurado, como es el caso de Beatriz Luengo, primer nombre conocido. Cuestión de desmarque.

'El desafío' de crear tendencia y hacer 'escuela'

A falta de saber cuándo llegará Baila como puedas a la parrilla, hay un evidente interés por comprobar cómo funcionan, si el primero logrará quedarse con el público y minimizar el impacto del siguiente, o si las comparaciones o paralelismos hacen que la audiencia no termine de decidirse por ninguno. El miedo a anularse mutuamente estará ahí, claro. Pero, así como podemos pensar en programas que pueden horadar el terreno del contrario, podemos pensar en espacios que marcan una tendencia a la que sumarse. Al fin y al cabo, los concursos de talento con famosos son más que recurrentes por su eficacia.

Uno que la lleva demostrando tres años es El Desafío, que ahora inicia su cuarta temporada en Antena 3 este mismo viernes 12. Ya conocemos de sobra su sinopsis: ocho participantes se enfrentan en una competición a pruebas alejadas de sus disciplinas, donde demostrar su habilidad, destreza y puntería. Lo que plantea, principalmente, este formato presentado por Roberto Leal son pruebas físicas... Y lo que Celebrity School, formato de próximo lanzamiento en Telecinco, propone a sus celebridades son en mayor medida (no exclusivamente) pruebas mentales.

Producido por Cuarzo y con Christian Gálvez como presentador, organizará una competición basada en pruebas de conocimiento, pero también físicas, como las que realizan los alumnos de primaria, secundaria y bachillerato. El torneo cuenta con un añadido, el de poner frente a los famosos a estos niños ante los que deben dar la talla.

Es evidente que los formatos aquí no comparten más que un objetivo. Pero si de algo sirve esta comparativa es para reforzar lo inevitable de que el éxito, o su búsqueda, lleven a transitar caminos ya conocidos con una vuelta de tuerca. O que directamente lleven a dos operadores diferentes a lanzarse por el mismo sendero. Como espectadores, tenemos experiencia en esto de ver doble: por ejemplo, en marzo de 2013, cuando Antena 3 hizo Splash: Famosos al agua y Telecinco propuso ver ¡Mira quién salta! desde sus propios trampolines.

Y decimos que es inevitable que acaben dándose estos casos con motivo: no hay más que ver lo abultado de los menús de cada una de las cadenas para iniciar el presente 2024. Como analizábamos, durante la primera semana lectiva del año, la de la vuelta al cole, se acumulan hasta 12 estrenos diferentes, cada uno con sus aspiraciones y sus fortalezas, buscando la diferenciación dentro de los enfrentamientos dobles y triples a los que están abocados. Lo normal es que unos se fijen en otros. Eso sí, desde la deportividad... Y a ser posible sin tirarse meteoritos.

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