Es el puente colgante más largo de España y cruza un cañón sobre el agua a 50 metros de altura

Edu Molina

30 de junio de 2026 13:30 h

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El Caminito del Rey cuenta desde el 10 de junio con un nuevo paso suspendido que cambia el tramo final de una de las rutas más conocidas de Málaga. La estructura, de unos 110 metros de longitud, se sitúa en el Desfiladero de los Gaitanes, dentro del recorrido que atraviesa los términos de Ardales, Álora y Antequera. Su puesta en marcha introduce una alternativa en la salida del itinerario y convierte este punto en el lugar con el puente colgante de mayor longitud en España dentro de su categoría.

La pasarela se ha colocado en la zona previa al puente de hierro del tren y al túnel de El Chorro. Este punto corresponde al último tramo del recorrido, donde hasta ahora era necesario afrontar un descenso por terreno irregular antes de abandonar el paraje. Con esta incorporación, el trayecto recorta cerca de un kilómetro de bajada en ese sector, aunque el camino habitual seguirá disponible para quienes opten por mantener el recorrido anterior.

El entorno donde se ha llevado a cabo esta actuación explica buena parte del atractivo del Caminito del Rey. El itinerario discurre por el desfiladero excavado por el río Guadalhorce y alterna senderos con pasarelas ancladas a la roca. La altura, la estrechez en algunos tramos y el carácter lineal del recorrido han hecho de esta ruta uno de los referentes del senderismo regulado en Andalucía, siempre condicionado por normas de acceso y medidas de seguridad.

El origen del Caminito del Rey no estuvo ligado al turismo. A comienzos del siglo XX, servía de paso para los trabajadores de las centrales hidroeléctricas de la zona, que necesitaban desplazarse por el desfiladero. Con el paso del tiempo, el camino se deterioró y permaneció durante años en mal estado. Su rehabilitación permitió reabrirlo al público en 2015 y, desde entonces, se ha consolidado como uno de los principales atractivos de interior de la provincia de Málaga.

El nuevo puente del Caminito del Rey

La nueva estructura alcanza una longitud aproximada de 110 metros y una altura máxima de 50 metros. La anchura útil de paso es de 1.2 metros, una medida acorde al tipo de recorrido y al tránsito peatonal controlado que caracteriza esta ruta. El suelo es metálico y los laterales están protegidos con cable de acero y malla, una solución pensada para garantizar el paso en una zona expuesta del cañón.

El puente tiene un peso cercano a las 17 toneladas. Si se considera el conjunto de la actuación, la cifra se sitúa en torno a las 38 toneladas. Estos datos reflejan la complejidad técnica de una intervención ejecutada en un entorno condicionado por la pendiente, la altura y las dificultades de acceso. La instalación se ha llevado a cabo en un terreno exigente, donde cada actuación requiere compatibilizar el montaje con las condiciones de seguridad propias de un espacio natural abierto al tránsito.

La intervención no se limita al paso suspendido. Las obras han incorporado alrededor de 300 metros de nuevo sendero y contemplan también barandillas, cámaras de vigilancia y una caseta de control. Estos elementos forman parte de la adaptación necesaria para integrar la infraestructura en el funcionamiento habitual del Caminito del Rey, donde el flujo de visitantes debe organizarse de forma precisa por la configuración del desfiladero y las características del trazado.

La ubicación del puente es uno de los puntos clave del proyecto. Al situarse justo antes del entorno del puente ferroviario y del túnel de El Chorro, funciona como una alternativa en la salida del recorrido. No se plantea como un acceso independiente ni como una visita separada, sino como una incorporación dentro del itinerario existente. De esta forma, quienes realizan la ruta pueden utilizar este nuevo tramo para evitar una parte del descenso más irregular.

El sendero tradicional seguirá abierto como opción para los visitantes que prefieran continuar por el trazado habitual. La coexistencia de ambos recorridos permite conservar el camino original y, al mismo tiempo, ofrecer una alternativa más directa en el tramo final. Esta medida también contribuye a repartir mejor el tránsito en una zona donde la orografía condiciona los movimientos y donde cualquier modificación debe adaptarse al terreno.

La apertura del puente se enmarca en la evolución del Caminito del Rey desde su recuperación hace más de una década. El recorrido mantiene su base original, vinculada a las antiguas infraestructuras hidroeléctricas, pero ha ido incorporando mejoras orientadas a ordenar la visita y reforzar la seguridad. La nueva pasarela se suma a este proceso con una actuación visible en uno de los puntos de salida, sin modificar el carácter lineal del itinerario.

El resultado es una nueva conexión sobre el cañón que amplía las opciones en el tramo final del Caminito del Rey. Su longitud, su altura y su ubicación explican la atención que ha generado esta intervención en esta zona de Málaga. A partir de ahora, quienes completen la ruta podrán elegir entre seguir por el sendero tradicional o cruzar el nuevo puente antes de alcanzar el entorno de El Chorro.