La ruta circular en Catalunya que combina patrimonio histórico, bosques, miradores y un gran salto de agua

En el interior de la provincia de Barcelona, los caminos que atraviesan Anoia permiten recorrer en una misma jornada zonas agrícolas, masas forestales y pequeños núcleos donde todavía se conservan construcciones de origen medieval. La comarca tiene un relieve muy variado y una red de rieras que, en determinados puntos, ha ido formando barrancos y espacios húmedos dentro de un territorio en el que predominan los cultivos de secano.

Sant Martí de Tous es uno de los municipios donde mejor se aprecia esta variedad. Situado en el sector suroccidental de Anoia, su término combina campos de cultivo, bosque mediterráneo, antiguos caminos y construcciones vinculadas a diferentes etapas de su historia. Parte de este entorno puede recorrerse a pie mediante varios itinerarios que parten desde el propio pueblo y continúan por las zonas rurales de los alrededores.

Entre estas rutas se encuentra la circular del Saltant de la Fou, un recorrido de unos 11 kilómetros que conecta distintos puntos del patrimonio local con pistas forestales, zonas elevadas y el barranco formado alrededor de la riera. El trazado regresa al lugar de salida sin repetir por completo el camino de ida y concentra buena parte de sus principales referencias entre Sant Martí de Tous, Sentfores y el entorno de l'Aubareda.

La ruta circular del Saltant de la Fou

La caminata comienza en Sant Martí de Tous y va dejando atrás poco a poco el casco urbano para entrar en caminos rurales. Entre las primeras referencias aparece el castillo de Tous, documentado desde el año 960 y levantado sobre una pequeña elevación. Desde allí, la ruta sigue entre terrenos de cultivo y sectores arbolados hasta llegar al entorno de Sentfores, donde se encuentra el santuario de la Mare de Déu. El edificio actual corresponde al siglo XVII y fue construido sobre una capilla anterior documentada desde 1329.

Después de Sentfores, el itinerario continúa por pistas que van ganando altura y atraviesan zonas cada vez más abiertas. En este tramo se encuentra uno de los miradores de la ruta, desde el que pueden verse Sant Martí de Tous y parte del terreno recorrido hasta ese momento. Más adelante comienza el descenso hacia la riera y también cambia el tipo de firme: los caminos más anchos dejan paso a senderos estrechos a medida que se aproxima el barranco de la Fou.

El punto principal del recorrido es el Saltant de la Fou, alimentado por la riera de la Roqueta. El agua salva una caída de casi 20 metros entre materiales calcáreos que han ido cambiando por la acción de procesos kársticos. Su aspecto depende directamente del caudal, por lo que la cantidad de agua puede variar bastante durante el año y aumenta sobre todo después de periodos de lluvia. En los alrededores aparecen pequeñas cavidades abiertas en la roca, entre ellas la Cova del Diable, relacionada con algunas de las historias tradicionales del municipio. Desde una cota superior también puede contemplarse el barranco y apreciar mejor el desnivel de la caída.

Tras dejar atrás la Fou, la circular continúa por el entorno de l’Aubareda y enlaza con caminos que vuelven a atravesar campos y superficies forestales. La última parte del trayecto recupera poco a poco las vistas hacia Sant Martí de Tous antes de regresar al núcleo y cerrar el recorrido. El firme combina pistas anchas con algunos senderos más estrechos, especialmente en el acceso al salto, donde el terreno puede acumular humedad después de las lluvias.

Anoia, entre la Conca d'Òdena y la sierra prelitoral

Anoia se encuentra entre las Comarcas Centrales y el ámbito del Penedès y reúne zonas con características geográficas diferentes. La Conca d'Òdena ocupa el sector organizado alrededor de Igualada y del río Anoia, mientras que hacia el norte se extiende el altiplano de Calaf, con cotas más elevadas y un paisaje dominado por el secano. Al sur, el terreno se aproxima a la Serralada Prelitoral y adquiere un carácter más mediterráneo. Sant Martí de Tous se sitúa en el suroeste de la comarca, cerca ya del límite con la Conca de Barberà.

Esta posición ayuda a entender los cambios de entorno que aparecen durante la caminata. Los campos de cultivo se alternan con bosques, rieras y zonas donde el desnivel aumenta por la erosión del terreno. El Saltant de la Fou es uno de los ejemplos más claros, al formar un espacio húmedo dentro de un término en el que buena parte de la superficie agrícola corresponde al secano. Las masías repartidas por el municipio completan una organización rural que todavía puede reconocerse en muchos de los caminos utilizados para recorrer la zona.

El patrimonio medieval también está presente en diferentes puntos de Anoia. Entre los siglos X y XI se desarrolló una red de castillos y torres relacionada con el carácter fronterizo que tuvo entonces este territorio, y varias de esas construcciones siguen formando parte del paisaje de la comarca. El castillo de Tous pertenece a ese contexto y funciona como una de las referencias del inicio de la circular. El recorrido permite así conocer en una misma salida el núcleo de Sant Martí de Tous, distintos elementos históricos y un entorno rural donde se suceden terrenos agrícolas, zonas de bosque y el barranco formado por la acción del agua.