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Greenpeace abandona la zona de las prospecciones tras la embestida de la Armada que dejó herida a una activista

La activista herida está estable a la espera de operación en el Hospital Doctor Negrín de Las Palmas de Gran Canaria

La organización asegura que continuará su campaña pacífica contra las prospecciones de Repsol "con todos los medios disponibles"

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Activistas de Greenpeace en aguas canarias protestando contra las prospecciones. \ Greenpeace

Activistas de Greenpeace en aguas canarias protestando contra las prospecciones. \ Greenpeace

Después de tres días en la zona, el barco Artic Sunrise de la organización ecologista Greenpeace ha abandonado este sábado sobre las 16.00 horas el punto en el que Repsol comenzará a realizar las prospecciones petrolíferas la próxima semana. El buque ha atracado en el Puerto de los Mármoles, en Arrecife, poco después de las 19.00. La organización asegura que continuará su campaña pacífica contra las prospecciones de Repsol "con todos los medios disponibles".

Los activistas de Greenpeace intentaron realizar durante la mañana de este sábado una acción de protesta ante el buque de posicionamiento dinámico de Repsol, el Rowan Renaissance. Sin embargo, las lanchas de la Armada española se lo impidieran embistiendo con fuerza contra los botes de la organización. La actuación de los militares provocó que una activista italiana de 23 años resultara herida y tuviera que ser evacuada en helicóptero al Hospital Doctor Negrín de Las Palmas de Gran Canaria, donde permanece estable a la espera de operación en las próximas horas de las heridas sufridas en una pierna.

A primera hora de la mañana tres lanchas neumáticas de Greenpeace procedentes del barco Arctic Sunrise se han aproximado al buque de perforación Rowan Renaissance para protestar de forma pacífica contra el proyecto de perforación de la multinacional Repsol frente a las aguas de Fuerteventura y Lanzarote.

Como se puede observar en un vídeo difundido por Greenpeace, cuando las barcas de los ecologistas se aproximaban al buque contratado por Repsol, fueron interceptadas de forma violenta por tres embarcaciones de la Armada Española procedentes del patrullero de altura Relámpago P43, que se encuentra desde este viernes custodiando al Rowan Renaissance.

Las embarcaciones de la Armada han embestido en varias ocasiones las zódiacs de Greenpeace provocando la caída al mar de una de las activistas, que ha recibido dos cortes y ha sufrido una fractura.  Otro activista también ha resultado herido y las embarcaciones de la organización han sido dañadas.

La Armada defiende que la joven afectada impactó con las hélices de una de las embarcaciones de Greenpeace. Sun embargo, la organización ecologista recuerda que sus embarcaciones disponen de un motor interno que hace imposible que el corte sufrido por la activista haya sido provocado por sus hélices, por lo que desmiente totalmente las afirmaciones realizadas tanto por la Armada como por el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria.

A pesar de las evidencias de las imágenes, el Ejército español difundió por la mañana un comunicado en el que aseguraba que no había embestido a las zódiacs de los ecologistas.

Llegada del barco de Repsol

En la madrugada del sábado, el barco de Greenpeace fue conminado por parte del buque Relámpago a que dejara la zona, a lo que su capitán, Joel Stewart, declaró: "Hemos recibido y comprendido su mensaje. Vamos a permanecer en posición. Estamos obligados a permanecer aquí, pues nuestro deber es proteger el medio ambiente y tenemos la obligación de hacerlo. No permitiremos estas imprudentes prospecciones petrolíferas del Rowan Renaissance en aguas profundas, ya que nosotros y los millones de personas que nos apoyan consideramos que son extremadamente temerarias. Instamos al Gobierno español a proteger el medio ambiente y a proteger a los ciudadanos de las islas Canarias en vez de proteger los beneficios privados de Repsol".

Greenpeace recuerda que este mismo barco de la multinacional petrolera ha sufrido varios problemas: en el mes de mayo en aguas de Namibia, se colapsó la boca del pozo debido a problemas con el cementado del inicio de la perforación y a problemas con las características geotécnicas del lugar elegido para perforar. También sufrió problemas con una válvula de seguridad, por lo que finalmente tuvo que abandonar el pozo y sellarlo y Repsol volverá a hacer otro pozo a 50 metros de distancia por precaución.

La organización ecologista pide a las autoridades que no olviden "que el proyecto incumple varias directivas europeas y que el mayor desastre de la industria petrolera fue en esta fase de exploración que quiere comenzar Repsol: el desastre del golfo de México de 2010".

Greenpeace vuelve a puerto "para unirse a todas las voces que hoy, desde tierra, están diciendo muy alto no a las prospecciones". "No van a poder callarnos, ni a nosotros, ni las miles de personas que no quieren petróleo en las islas Canarias", concluyen los ecologistas.

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