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Varias madres ponen en entredicho el funcionamiento del Punto de Encuentro

LAS PROGENITORAS DENUNCIAN NUMEROSAS IRREGULARIDADES EN EL CENTRO DE VEGUETA

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Un grupo de madres denuncia que el Punto de Encuentro Familiar de Vegueta, en la capital grancanaria, incurre en numerosas irregularidades en cuanto a su política y funcionamiento. Disconformes con los métodos educativos que emplean con los menores, piden la dimisión del actual equipo técnico. La mayoría de las progenitoras, derivadas por los juzgados al centro por circunstancias conflictivas con sus parejas, "pasan de ser víctimas a ser delincuentes". Desde la jefatura del Servicio de Asuntos Sociales defienden que los trabajadores tienen la formación necesaria para ejercer sus funciones de forma neutral e imparcial y siempre primando el interés supremo del menor.

Estas madres se sienten desesperadas y han decidido "actuar". Por ello, quieren denunciar numerosas irregularidades que consideran se repiten a diario en el Punto de Encuentro Familiar de Vegueta, poniendo en peligro la integridad de sus hijos y de ellas mismas. Las progenitoras aprecian que la política y el funcionamiento llevado a cabo por este centro, dependiente del Cabildo de Gran Canaria, "no cumple" con la normativa legal al no existir reglamento común para estos centros.

Muchas de las madres acuden al centro de modo voluntario, pero la mayoría, derivadas por los juzgados a raíz de circunstancias conflictivas con sus parejas, de las cuales, casi siempre, tienen órdenes de alejamiento. La finalidad del Punto de Encuentro Familiar es garantizar la seguridad y el bienestar del menor, siendo un lugar de transición que constituye una alternativa de intervención temporal orientada a la normalización del régimen de visitas, hasta que desaparezcan las circunstancias personales que motivaron la necesidad de este recurso, o que los progenitores asuman sus responsabilidades parentales a la hora de llegar y cumplir acuerdos relativos al régimen de comunicación o estancia con sus hijos.

Para empezar, denuncian la "total desconsideración" con que las tratan, "como si nuestros hijos dejaran de ser nuestros y pasaran a su disposición". "Cambian los regímenes de visitas", lo que implica la posibilidad de que otras personas vean y se relacionen con sus hijos, sean o no de la familia del progenitor no custodio, sin contar "en absoluto", con las madres.

Este grupo de madres pone en entredicho la profesionalidad del personal que trabaja en el centro. Según relatan, los métodos educativos se basan en "ganarse a los niños con regalos, o premiar y castigar su sufrimiento". Su metodología consiste en "la búsqueda de un cambio de conducta en el niño encaminada a la aceptación del progenitor no custodio, sin indagar en el por qué de su conducta o sentimientos". En ocasiones, "pasamos de ser víctimas a ser delincuentes. Somos cuestionadas en todo lo que decimos y acusadas del Síndrome de Alineación Pariental". Ante esta situación, lamentan que lo más importante sea "la finalidad, que no es otra que engrosar unas estadísticas engañosas que reflejen que el proyecto funciona".

Sin embargo, desde la jefatura del Servicio de Asuntos Sociales garantizan que el personal técnico es un equipo multidisciplinar formado por una psicóloga, una trabajadora social y nueve educadores, que "tienen la formación y experiencia necesarias para desarrollar sus funciones en el puesto que ocupan".

El informe descriptivo

Los informes que emite el punto de encuentro concentran una de las principales quejas de estas progenitoras. En ellos, "padres que han sido maltratadores de madres, de hijos o incluso abusadores sexuales de los mismos, dejan de ser unos delincuentes para pasar a ser un modelo ejemplar, generoso, amoroso y capacitado para las habilidades necesarias en el cuidado de un menor". Dichos informes "no" reflejan circunstancias apreciadas por las madres antes y después de las visitas, "como comportamientos violentos, tristes, o acontecimientos expresados por el menor". Por ello, no se extrañan de que uno de los principios por los que se deben de regir, que es el de imparcialidad o neutralidad, "brille por su ausencia".

Desde el Punto de Encuentro Familiar explican que los informes "no son valorativos debido a que el equipo técnico no es un equipo de diagnóstico de casos, por lo que no se realizan valoraciones acerca del entorno de ambos progenitores. Dependiendo de la evolución favorable o desfavorable de las relaciones paterno-materno-filiales, se realizan propuestas acerca del régimen de visitas, que deben ser valoradas y aprobadas o rechazadas por el organismo judicial competente. Dichas propuestas siempre van encaminadas a conseguir el bienestar del menor", aseguran.

Pero ellas insisten en que "las personas que no reconocen a un maltratador o no quieren reconocerlo, difícilmente podrán tratar y entender a las madres e hijos maltratados y, mucho menos, informar de ellos sin caer en el error ".

El protocolo de actuación establece que los menores deberán llegar y abandonar el centro con un margen de tiempo prudencial, con el objetivo de evitar encuentros innecesarios entre progenitores y de intervenir con los menores, para garantizar un buen aprovechamiento del recurso, siempre primando el bienestar de los mismos. No obstante, las madres sostienen que "no sólo no se ha garantizado esta seguridad, sino que se han favorecido encuentros con el progenitor no custodio". Con este panorama, muchas acuden al centro acompañadas por "miedo" a encontrarse con sus ex parejas.

Ante la total disconformidad con el funcionamiento del centro, este grupo de madres pide la inmediata dimisión del equipo técnico actual, la revisión de todos los expedientes, por considerar que "están viciados", y el resarcimiento de los daños que les ha causado en cuanto a gastos de psicólogos y recursos judiciales.

Perfil de las familias

A día de hoy, en el Punto de Encuentro Familiar de la capital grancanaria se atienden a 65 familias, de las cuales 14 han sido derivadas por algún Juzgado de Violencia sobre la Mujer y 51 por Juzgados de Familia. En algunos casos, la madre ostenta la guarda y custodia y en otro el padre. En ocasiones el padre ha sido maltratador, teniendo una orden de alejamiento hacia la madre o es la madre la que tiene la orden de alejamiento. Hay casos en los que no existe en la familia ninguna situación de violencia. Cada caso es atendido conforme a sus características particulares. Actualmente se está estudiando un reglamento común para todos estos centros desde la Confederación Estatal de Puntos de Encuentro Familiar.

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