Moreno anuncia que el primer presupuesto del Gobierno andaluz PP-Vox alcanzará los 54.716 millones, un 6% más
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, ha anunciado este jueves en el pleno del Parlamento que el presupuesto andaluz para 2027, el primero del Gobierno PP-Vox y que se aprobará la semana que viene en el Consejo de Gobierno, alcanzará los 54.716 millones de euros, un 6% más que en 2026. Para políticas sociales serán 35.246 millones --dos de cada tres euros--, lo que supone un incremento de cerca del 70% con respecto al último presupuesto del Gobierno socialista.
En respuesta a la pregunta de control formulada por el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, Moreno ha detallado que para Sanidad el presupuesto rondará los 17.000 millones de euros, “un 72% más que en 2018”; para Educación, 11.889 millones, un 56% que hace siete años; y para Dependencia, 3.308 millones, lo que supone “casi triplicar”.
“Todo esto con el esfuerzo y el sacrificio de los andaluces, que no nos regala nada nadie. Aquí no somos pedigüeños, somos andaluces de primera. Si ustedes han olvidado el andalucismo, allá ustedes; nosotros no pedimos nada”, ha espetado a la bancada socialista, que ha reclamado el papel que juega el Gobierno de España en los fondos que recibe la Junta.
Sin comisión de investigación por los fallos en el cribado del cáncer
Con estos datos ha respondido el presidente andaluz a las críticas de Adelante Andalucía por el hecho de que “un año después, no sepamos qué falló en el cribado del cáncer de mama” y tras sostener el portavoz José Ignacio García que “las privatizaciones --en sanidad-- matan”, en alusión a la externalización de las mamografías del cribado.
“Entiendo que el único argumento que tienen es el cuento de la privatización, pero cuando un Gobierno dedica en los presupuestos 17.000 millones de euros a la sanidad, el cuento se cae; cuando en la sanidad pública hay 119 infraestructuras nuevas, el cuento se cae; cuando llegamos a casi 130.000 profesionales, el cuento se cae. Ese cuento no se puede sostener en el tiempo. Usted, señor García, vive en una realidad paralela que puede que le sirva a la población que le quiera escuchar, pero el conjunto de la sociedad no se lo cree”, ha argumentado Moreno. “El Gobierno que más esfuerzo ha hecho por sostener la sanidad pública en Andalucía se llama Gobierno del PP. Así es”, ha sentenciado.
El portavoz de Adelante Andalucía ha reclamado a Moreno el voto a favor del PP y del Gobierno a la comisión de investigación sobre los fallos del cribado porque “si usted cree que lo han hecho todo fantástico, demuéstrelo. Sea valiente y no sea como la derechita cobarde”, en alusión a Vox y su cambio de posición con respecto a la comisión de investigación. “¿Han pasado cositas, eh, señor Gavira. Lo que ha pasado se llaman paguitas para el alquiler para los altos cargos, los cargos, la poltrona... lo que ha pasado se llaman mariscadas”, le ha espetado García al vicepresidente segundo.
“Hace un año se hicieron promesas. Llegaron a decir que iban a reformar el SAS enterito. Pero por ahora lo que tenemos es una aplicación para ver las actas de los toros”, ha criticado García, enseñando “los contratitos de privatización de pruebas diagnósticas de los últimos meses: sólo 588 millones de euros”. “Esto lo que provoca es un caos y un descontrol brutal porque una mujer en Andalucía, para que le diagnostiquen un cáncer, puede tener que pasar por cuatro empresas privadas”. “¿Esto es lógico? ¿Esto es sensato? ¿Cómo no va a haber fallos si pasan hasta por cuatro empresas diferentes?”, se ha preguntado el portavoz de la formación de izquierdas.
Advertencia de la Presidenta: “No voy a permitir” que se “atribuya fascismo”
El Pleno del Parlamento andaluz ha sido también escenario de una advertencia de la Presidenta, Ana Mestre, al diputado socialista Mario Jiménez. Mestre ha asegurado que “no va a permitir” que en la Cámara autonómica “atribuya fascismo” a un grupo parlamentario, en alusión a Vox, que gobierna en esta legislatura en coalición con el PP-A la Junta de Andalucía.
Poco antes, Mario Jiménez había advertido al también consejero de Presidencia, Sanidad y Emergencias que “cuando el fascismo emboscado se acerca a las instituciones, siempre actúan de la misma manera”, con “censura, debilitamiento del control constitucional y democrático de los gobiernos”, y con ataques “a la clase trabajadora”, acusando al Gobierno andaluz de estar “intentando debilitar a los sindicatos porque se lo han pedido los extremistas de Vox”.
El diputado socialista ha enmarcado el modo de proceder del actual Gobierno de PP-A y Vox en “la misma senda del fascismo dulce a la que estamos acostumbrados allí donde la extrema derecha en todo el mundo está acercándose a las instituciones”, y ha incidido en advertir que dichos partidos “no quieren sindicatos fuertes porque quieren asfixiar a la clase trabajadora” y “trabajadores amedrentados”.
Al final de su intervención, Mario Jiménez ha aseverado que “ni una dictadura de 40 años --en alusión a la franquista--, ni estos emuladores, hijos de aquellos que tuvieron a este país bajo la bota militar durante cuatro décadas, van a callar a los sindicatos en este país”.
Tras esta intervención, la presidenta del Parlamento ha pedido a los diputados que “respeten la palabra” y “no hagan más alusiones, ni atribuyan a nadie ni a ningún grupo parlamentario en esta Cámara conductas fascistas”. Ana Mestre se ha dirigido en concreto a Mario Jiménez para reprocharle que “ha repetido en dos ocasiones al menos”, y “le ha atribuido a un grupo parlamentario esa palabra” --en alusión a “fascismo”--, por lo que ha incidido en rogarle que se tenga “un respeto a la palabra a la Cámara de todos los andaluces”.
“No lo voy a permitir”, ha enfatizado la presidenta del Parlamento antes de agregar que “Europa ya ha conocido el fascismo de verdad”, y ella no va “a permitir en esta Cámara que se la atribuya a nadie”. “Hasta aquí ha llegado el debate. En esta Cámara no se le atribuye a ningún grupo el fascismo”, ha zanjado.
Esta admonición de la presidenta del Parlamento ha generado malestar en la bancada socialista y particularmente en el propio Mario Jiménez, quien ha tratado de replicar desde su escaño a Ana Mestre advirtiéndole de que ella “no está aquí”, en la presidencia de la Cámara, “para debatir con” él, y la ha retado a bajarse de su sillón y debatir con él.
Ana Mestre le ha llamado por primera vez “al orden” y, entre las quejas de los diputados socialistas, ha dado la palabra al vicepresidente y consejero Antonio Sanz para continuar con el debate al hilo de la pregunta de Mario Jiménez.