UAGA alerta del avance del fuego bacteriano en los cultivos de Comunidad de Calatayud y Valdejalón

La incidencia del fuego bacteriano (Erwynia Amilovora) en las plantaciones de peral, de las variedades conferencia, blanquilla y ercolini, en las comarcas de Comunidad de Calatayud y Valdejalón está provocando la alarmante desaparición de este cultivo tradicional en la zona, ha alertado este martes la organización agraria UAGA.

En los últimos diez años se han perdido un total de 700 hectáreas de perales en esas dos comarcas, así lo certifican los datos del Gobierno de Aragón de superficie productiva declarada en la PAC.

La superficie destinada a la producción de pera se ha reducido un 42% en diez años, y de este porcentaje casi el 50% de las hectáreas corresponden a las Comarcas de Calatayud y Valdejalón.

Pese al trabajo continuo de los fruticultores de esas dos comarcas para frenar el juego bacteriano, la enfermedad sigue avanzando y puede acabar, no solo con el cultivo del peral, sino también con muchas explotaciones familiares. Ante esta situación, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón, UAGA-COAG, solicitará al Departamento de Agricultura del Gobierno de Aragón que contemple indemnizaciones por lucro cesante e, incluso, por cese de actividad en el caso de que una explotación agraria se viera obligada a cerrar por la magnitud de los daños.

La Orden de subvenciones publicada el 29 de agosto de 2025 ha resultado, según UAGA-COAG, “totalmente insuficiente” porque únicamente contemplaba ayudas por arranque y replantación, llegando solo al 50% del gasto total, y dejaba sin cubrir la pérdida de renta que sufren las agricultoras y agricultores que se han visto obligados a arrancar sus perales. Un frutal tarda unos 4 años en empezar a producir y, aproximadamente, unos 7 años en llegar a plena producción, de ahí que haya explotaciones que vean totalmente comprometida su viabilidad por falta de ingresos.

Además, viendo el repunte, en los dos últimos años, de esta enfermedad, la organización agraria pide también a la consejería que delimite con precisión la afección del fuego bacteriano en el territorio de Aragón y que cuantifique su impacto en el sector transformador.

Por último, UAGA-COAG ha destacado “la necesidad de que las fruticultoras y fruticultores afectados reciban el mismo rigor, compromiso y solidaridad institucional que otros sectores productivos, y que se contemple, de forma expresa, el lucro cesante en el caso de las explotaciones en las que la cosecha de pera supone su principal fuente de ingresos o en aquellas zonas donde existen pocas alternativas agrícolas rentables”.