La presión municipal con los impuestos obliga a AWS a rectificar su política fiscal con los centros de datos en Aragón

Aragón pone el suelo, el agua y la electricidad para los centros de datos de Amazon. Sin embargo, los municipios que los acogen tienen que reclamar que el impuesto sobre su actividad llegue a sus arcas. El Burgo de Ebro y Villanueva de Gállego han anunciado un frente común para reclamar el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE), que la multinacional abonaba mediante una cuota nacional. Y en Huesca, el Ayuntamiento asegura que ha realizado gestiones ante la compañía y que esta ha anunciado un compromiso de pago de apenas 5.000 euros anuales por la instalación de Plhus, con efecto retroactivo desde 2023.

Esta batalla pone el foco en el retorno fiscal de las grandes infraestructuras tecnologías que se extienden por Aragón. Los municipios cuestionan que el impuesto que grava su actividad no llegue directamente al lugar donde se encuentran los centros. Mientras, las obras de expansión tampoco generan los ingresos por el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO) que reclaman los consistorios.

El Burgo y Villanueva han expresado su voluntad de actuar conjuntamente pare exigir ese cobro, según adelantó Heraldo de Aragón. Su reivindicación reside en que el IAE se ingrese donde se desarrolle la actividad económica. El alcalde de El Burgo, el socialista Vicente Royo, ha llevado esa presión a la negociación de las ampliaciones, anunciando que no firmará el convenio previsto en el Proyecto de Interés General de Aragón (PIGA) hasta que no se alcance un acuerdo económico sobre el IAE y la compensación por el ICIO.

La respuesta de Huesca introduce un elemento distinto en esta batalla. El Ayuntamiento que dirige la popular Lorena Orduna sostiene que AWS se ha dado de alta en el epígrafe 845 del IAE y que “tributará este impuesto en Huesca desde 2027”. Añaden fuentes municipales que la empresa ha confirmado que abonará “con carácter retroactivo desde 2023 el IAE correspondiente al centro de datos de Plhus”. La cuantía, según el Ayuntamiento, será de aproximadamente 5.000 euros por año.

El Ayuntamiento de Huesca no concreta cuándo se ingresarán las cantidades retroactivas ni qué recaudación prevé por el nuevo centro de datos en construcción en Walqa, a unos 400 metros del centro de datos de Plhus, al otro lado de la autovía A-23. Tampoco describe lo ocurrido hasta ahora como un incumplimiento fiscal. Según el consistorio, la compañía había pagado el IAE mediante la cuota nacional, “tal y como indicaba la normativa estatal para la actividad en la que estaba inscrita”.

Esta distinción afecta a la reclamación de la formación política Aragón Existe, que este miércoles pidió a Orduna exigir a AWS unos 91.000 euros y sumarse a los otros dos ayuntamientos. “El Ayuntamiento de Huesca debe ser valiente y reclamar a Amazon 91.000 euros que le deben a todos los oscenses, un dinero que ayudaría a nuestra ciudad y mejoraría los servicios municipales”, sostiene su portavoz, Daniel Ferraz.

Según la memoria económica del PIGA de expansión de AWS, estima que el centro de datos de Walqa generará para Huesca 90.817,74 euros anuales por el IAE y otros 35.599,82 euros por el Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI). Esa previsión corresponde a una instalación distinta del centro de Plhus, para el que el Ayuntamiento ha anunciado aproximadamente 5.000 euros anuales de IAE y pagos retroactivos desde 2023. La respuesta municipal no concreta cuánto tributará el complejo de Walqa ni cómo se materializará la recaudación prevista.

El ICIO, otro frente en la batalla

El ICIO abre otro frente en la batalla por los impuestos. Aragón Existe denuncia el trato que recibe AWS frente a empresas que sí pagan el impuesto por construir en Plhus. El Ayuntamiento de Huesca responde que las exenciones de las obras en curso están recogidas en el PIGA, “sistema de legislación y tramitación autonómica por que el se ha desarrollado el proyecto”. Respecto al IBI asegura que Amazon “está al día” con Huesca.

La tramitación autonómica también limita los ingresos municipales derivados de las obras de Walqa. Según la memoria económica del PIGA, la tasa por licencia urbanística “no se devengaría” y el ICIO “no resultaría de aplicación”, porque considera que “no se cumple el hecho imponible porque las obras no requieren un título habilitante urbanístico”. El acuerdo del Gobierno de Aragón, que aprobó los proyectos de edificación en mayo de este año, confirma que son “directamente ejecutables sin necesidad de título habilitante de naturaleza urbanística”.

Aragón Existe también reprocha al consistorio oscense una “información insuficiente” sobre el empleo, el consumo de agua y electricidad y los impuestos de las instalaciones. El Ayuntamiento remite a los correspondientes PIGA y señala que las estimaciones de empleo y recursos son públicas.

Así, la documentación ambiental del proyecto permite concretar algunas previsiones. Según la autorización del Inaga, el complejo de Walqa “empleará un total de 150 trabajadores”, distribuidos entre sus cinco edificios de almacenamiento de datos que ocupan un emplazamiento con una superficie total de 57 hectáreas. Además, fija “el consumo anual de electricidad para el desarrollo de la actividad” en “2.270.600 MWh/año”.

En materia de agua, la autorización ambiental del Inaga recoge una “necesidad de abastecimiento de agua de 152.892 metros cúbicos al año”, con un reparto de “143.402 metros cúbicos al año para refrigeración y 9.490 metros cúbicos al año para uso sanitario y protección contra incendios”. Además, indica que el promotor prevé emplear para refrigeración “94.157 metros cúbicos al año de agua de lluvia acumulada en los reservorios que se construirán en los centros de datos”. Estas cifras son previsiones, no consumos medios, y dependerán de situaciones como olas de calor o periodos de sequía. El abastecimiento de agua se realizará desde dos fuentes: la red de agua potable del Parque Tecnológico Walqa para uso sanitario, limpieza, y sistema contraincendios, y la red municipal del Ayuntamiento de Huesca que suministrará el agua bruta a los reservorios junto a las pluviales recogidas en la parcela.

Oposición vecinal

El debate sobre cuánto influirán los centros de datos de AWS en el territorio se cruza con la oposición vecinal. En Cuarte, barrio rural de Huesca muy próximo a Walqa, el 99,1 % de los participantes en una consulta organizada por la asociación de vecinos rechazó el centro de datos previsto en el parque tecnológico.

Participaron 117 de las 144 personas que podrían votar. El 95 % consideró que la declaración como PIGA no estaba justificada términos de balance entre beneficios y costes ambientales, energéticos y sociales. Carlos Oliván, representante vecinal, describió un clima de “incertidumbre” y “miedo”. La asociación avanzó que trasladaría los resultados al Ayuntamiento y Gobierno de Aragón y que impulsaría nuevas acciones contra un centro de datos que ya está en construcción.