Casi la mitad del alumnado aragonés acaba Primaria con móvil: el riesgo que implica sube si lo llevan a dormir

Candela Duce

22 de septiembre de 2026 19:04 h

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El móvil entra cada vez antes en la vida de los niños y adolescentes aragoneses. La edad media a la que reciben su primer teléfono es a los 10 años y el 47,7% del alumnado de 5º y 6º de Primaria ya tienen uno propio. A partir de ahí, las redes sociales, los videojuegos y otras plataformas pasan a formar parte de su día a día, afectando así a su bienestar y a la convivencia.

Estos datos forman parte del informe 'Infancia, adolescencia y bienestar digital. Resultados Aragón', elaborado por Unicef España junto a la Universidad de Santiago de Compostela, el Consejo General de Ingeniería en Informática y Red.es. El informe se ha presentado este martes en el Patio de la Infanta de Fundación Ibercaja, en Zaragoza.

Las respuestas fueron elaboradas a partir de 2.849 estudiantes de 22 centros educativos de la comunidad. El estudio no solo analiza cuánto utilizan los menores la tecnología, sino también los usos problemáticos y las conductas de riesgo que pueden producirse en Internet.

Un entorno digital cada vez más presente

Las redes sociales forman parte de la vida de los menores desde edades tempranas. El 89,9% de los estudiantes aragoneses encuestados está registrado al menos en una red social y siete de cada diez utilizan tres o más. YouTube, WhatsApp, TikTok e Instagram son las que mayor presencia tienen.

Sin embargo, el informe advierte que el problema no está en el uso de la tecnología en sí, ya que el entorno digital también ofrece a niños y adolescentes posibilidades de comunicación y aprendizaje. La verdadera preocupación aparece cuando ese uso se vuelve problemático o se combina con conductas de riesgo.

En Aragón, el 4,5% de los estudiantes presenta un uso problemático de las redes sociales, donde también se recogen casos relacionados con los videojuegos, las apuestas, el sexting o el consumo de pornografía.

Una de las situaciones que más se repite es la dificultad para desconectar. El 37,9% de los jóvenes duerme habitualmente con el móvil en su habitación, y entre ellos, el informe observa una mayor presencia de conductas de riesgo en estos usuarios. Además, más de la mitad de los participantes confiesa que hay momentos en los que necesita alejarse del móvil o que no quiere que sea éste quien le diga cuando se le puede contactar.

Los problemas digitales también afectan al bienestar

En el ámbito escolar, el estudio recoge situaciones de victimización y ciberacoso. Sin dejar de lado, la violencia digital dentro de las relaciones de pareja, entre quienes tienen o la han tenido, el 29% afirma haber vivido experiencias relacionadas con alguna conducta de violencia de forma frecuente, como por ejemplo, el control de las amistades en redes sociales, de ubicación o del teléfono móvil.

La solución que plantea el informe pasa por reforzar la prevención y el acompañamiento de los menores. Más de la mitad de los padres habla con sus hijos sobre los riesgos de Internet, aunque las normas menos frecuentes cuando se trata de controlar los contenidos que los menores llegan a publicar o a consumir.

Este estudio sitúa el bienestar digital como una cuestión que no depende solo de los propios adolescentes. UNICEF plantea la gran necesidad de implicar en estas situaciones a los padres, centros educativos y administraciones para proteger a los menores en el entorno digital.