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Barrios sin centro cívico o instituto: rebelión vecinal contra la recalificación de suelos para levantar vivienda en Zaragoza

La construcción de vivienda pública y asequible se ha convertido en una de las principales apuestas urbanísticas del Ayuntamiento de Zaragoza y del Gobierno de Aragón. Sin embargo, la estrategia de recalificar parcelas reservadas para equipamientos públicos está provocando una creciente contestación vecinal en varios barrios de la ciudad, donde los residentes denuncian que se están sacrificando los últimos suelos dotacionales mientras siguen sin llegar servicios básicos prometidos desde hace años. Rosales del Canal, Parque Venecia, Picarral, Barrio Jesús o el entorno de la avenida de Cataluña comparten una misma reivindicación: antes de seguir aumentando la población, reclaman centros cívicos, institutos, instalaciones deportivas, centros de salud o espacios para mayores y jóvenes.

El caso más avanzado es el de Rosales del Canal. Allí, el Ayuntamiento cedió al Gobierno de Aragón una parcela reservada inicialmente para equipamientos educativos con el objetivo de construir vivienda asequible —aunque cuestionan que los precios planteados se puedan considerar asequibles— . La decisión ha acabado en los tribunales tras el recurso presentado por vecinos del barrio, que consideran que el solar debía destinarse a un instituto largamente reivindicado.

“Aquí seguimos esperando que se complete el colegio y que se construya el instituto que se prometió hace años”, denuncia Nacho Jordán, representante vecinal. Según explica, la parcela era la última reserva de suelo público disponible en el barrio y su pérdida compromete futuras dotaciones. “No estamos en contra de la vivienda protegida, pero no se puede solucionar un problema agravando otro”, sostiene. Explica que “no hay ni siquiera transporte público” y acusa al Ayuntamiento de estar alimentando la “confrontación vecinal” al tratar de enfrentarlos con los vecinos de Arcosur, que hay llegado a un acuerdo respecto a sus parcelas dotacionales. “Está muy bien que hagan equipamientos en Arcosur porque van a hacer falta, en Montecanal hace 30 años que no hacen nada, en Arcosur 19. Están instrumentalizando los equipamientos en detrimento de los barrios que llevamos 20 o 30 años esperando”. Desde la plataforma vecinal de Arcosur explican que tuvieron una reunión “hace semanas” y aseguran que no han recibido “ninguna novedad ni información adicional sobre la planificación, los plazos o las actuaciones concretas que se puedan llevar a cabo”.

La situación se repite en Parque Venecia, donde los vecinos rechazan la construcción de unas 200 viviendas previstas en dos parcelas inicialmente destinadas a equipamientos. El barrio, con más de 12.000 habitantes, sigue sin instituto, centro cívico o instalaciones deportivas propias. “No es que pidamos algo extra; es que no tenemos prácticamente nada”, resume Carlos Malo, portavoz de una de las plataformas vecinales. Según detalla, comparten el centro de salud con Torrero, los colegios están “más que llenos”, han puesto barracones, “los que van ahí para el comedor tienen que cruzar la carretera, no hay instituto, no hay zonas de ocio, ni una sola parcela deportiva. Es el segundo barrio con más natalidad, no hay equipamientos y aún faltan tres promociones privadas y aún así vas a meter dos más con calzador, es inviable”

Malo expone que en esta zona de la ciudad “no hay manera de sacar terrenos, somos como una isla” y acusa al Ayuntamiento de haberse “olvidado del barrio”: “No es que no queramos vivienda porque se nos antoja, queremos que vean como de abandonado está el barrio”.

También en el Picarral ha surgido una fuerte oposición a la recalificación de un solar deportivo en la calle Luis Pinilla. Los vecinos alertan de que el barrio afrontará la llegada de miles de nuevos residentes con el desarrollo de Aceralia mientras continúa sin centro cívico, guardería municipal o centro de día. “No quedan más solares y luego dirán que no hay dónde hacer esos equipamientos”, lamenta Ana Lasierra, portavoz de la plataforma vecinal.

Lasierra asegura que se enteraron de este plan por la prensa y critica que no hay ningún suelo deportivo en el barrio: “Darle ese uso sería lo ideal. Aunque tenemos otras carencias: el centro de salud se queda pequeño, los colegios públicos e institutos se han quedado pequeños y la mayoría de edificaciones públicas necesitan ampliaciones”. 

Una preocupación similar existe en el entorno de la avenida de Cataluña. David Martos, presidente de una cooperativa de viviendas, asegura que la parcela cedida para vivienda pública estaba reservada originalmente para equipamientos como colegios o guarderías. “Nadie está en contra del alquiler asequible, pero en esta zona sobra suelo para construir vivienda y faltan servicios públicos”, afirma. Los vecinos alertan además de la saturación del centro de salud de La Jota y del fuerte crecimiento poblacional previsto en los próximos años: “El centro de salud está desbordado, con un 30% o 40% de cartillas por encima de lo que le corresponde, todo lo que se está construyendo en el barrio supondría entre 10.000 y 15.000 personas más”. 

Además, considera que se ha elegido esta parcela porque estaba ya preparada: “Está urbanizado el entorno, es llegar y ponerse a construir. Sin embargo, hay una barbaridad de terreno para construir en el barrio, por eso consideramos que no es correcto utilizar esa que estaba destinada a equipamientos públicos”. 

El Barrio Jesús fue el primero en movilizarse. Tras las protestas vecinales y la intervención del Justicia de Aragón, el Ayuntamiento acabó descartando la construcción de viviendas en uno de los solares afectados. Los residentes reclaman que el terreno se destine a un centro intergeneracional con servicios para mayores y jóvenes. “Llevamos más de 25 años esperando equipamientos y cada vez somos más vecinos”, señala Raúl Gascón.

En otro de los solares en disputa los vecinos proponen un pabellón deportivo, que ha salido presupuestado varias veces pero “nunca han destinado ningún dinero”: “Somos una zona que creció en los 90 y el único equipamiento es un colegio público del que se quedan cada año 20 o 30 niños fuera. Es una zona en la que en los últimos años han venido más de 3.000 vecinos con los mismos equipamientos, antes de hacer más vivienda hace falta hacer servicios para esos nuevos vecinos”. 

Un plan de vivienda “irrenunciable” según el Ayuntamiento

Frente a estas críticas, el concejal de Urbanismo, Víctor Serrano, defiende que el plan de vivienda impulsado junto al Gobierno de Aragón es “absolutamente necesario e irrenunciable”. El edil sostiene que los barrios afectados disponen de superficie suficiente para seguir desarrollando equipamientos en el futuro y asegura que el Ayuntamiento está dispuesto a estudiar alternativas propuestas por los vecinos, aunque insiste en que la construcción de vivienda pública seguirá adelante.

Según explica, la elección de parcelas dotacionales responde también a criterios técnicos y económicos, ya que son terrenos que ya cuentan con infraestructuras urbanas ejecutadas, como calles, aceras o servicios básicos, lo que permite acelerar los proyectos. Además, asegura que en los barrios afectados siguen existiendo metros cuadrados suficientes para desarrollar futuros equipamientos. Serrano recuerda que el Ayuntamiento ha mantenido reuniones con representantes vecinales de Rosales del Canal, Parque Venecia, Arcosur y otros barrios para escuchar sus reivindicaciones. “Si tienen ubicaciones que entienden mejores, las estudiaremos”, señala. No obstante, insiste en que la construcción de vivienda pública continuará adelante. “Les trasladamos que el plan de vivienda es absolutamente necesario e irrenunciable y vamos a perseverar”, afirma.

El edil sostiene además que algunas de las demandas planteadas ya están siendo atendidas. En el caso de Parque Venecia, asegura que se está trabajando en el futuro centro cívico del barrio, mientras que en otras zonas se han ejecutado actuaciones menos visibles para los vecinos, como infraestructuras destinadas a prevenir inundaciones y otros fenómenos meteorológicos extremos. Frente a las acusaciones de que se están eliminando los últimos suelos disponibles para equipamientos, Serrano defiende que los barrios todavía disponen de reservas suficientes para seguir desarrollando servicios públicos “como no puede ser de otra manera”.