Protesta multitudinaria tras la agresión fascista en las fiestas de Oviedo: “No pasarán”
Oviedo ha respondido este sábado de forma multitudinaria a la agresión ultra sufrida por Rubén Rosón y Jorge Fernández, miembros de AMA Asturies y de Fiestes Populares, con una concentración en la plaza de la Catedral convocada para rechazar la violencia fascista y defender una ciudad diversa y libre de discursos de odio.
La movilización había sido convocada por AMA Asturies a las 19.00 horas bajo el mensaje de que “ni 8 ni 800 fascistas” les quitarían las ganas de seguir “llenando Asturies de color”. La respuesta social llega después de la amplia oleada de solidaridad generada por la agresión y de las condenas expresadas desde instituciones, partidos políticos, sindicatos y organizaciones sociales.
Los hechos que han provocado la protesta ocurrieron pasadas las tres de la madrugada del viernes, durante la primera noche de las fiestas de San Mateo de Oviedo. Rosón y Fernández se encontraban recogiendo material tras cerrar la caseta de Fiestes Populares en la plaza de la Catedral cuando un grupo de ocho jóvenes comenzó, según denunciaron las víctimas, a golpear la instalación y arrancar carteles, una bandera arcoíris y una pancarta contra el racismo.
Los dos activistas trataron de impedir los destrozos y fueron entonces golpeados con puñetazos y patadas, incluso cuando se encontraban en el suelo. Durante el ataque se profirieron insultos como “maricones” y “rojos de mierda” y los agresores abandonaron posteriormente el lugar al grito de “Arriba España”, según el relato difundido por AMA Asturies y las imágenes de la agresión. Ambos tuvieron que ser atendidos en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA).
Rosón sufrió una herida que requirió cinco puntos de sutura, además de golpes y magulladuras, mientras Fernández también sufrió golpes, incluidos impactos en la cabeza. Los dos recibieron posteriormente el alta y denunciaron los hechos ante la Policía.
Una condena política y social prácticamente unánime
Durante la protesta de este sábado en Oviedo se reivindicó la parte más popular de las fiestas de San Mateo, que han cambiado mucho en los últimos años de gobiernos del Partido Popular con críticas de diversos sectores por su tendencia a promover la hostelería y no la participación vecinal. En la misma se han pedido al consistorio ovetense que vuelva al carácter popular de las fiestas, “No es posible que unos se dediquen a atizar las banderas arcoiris desde la institución y otros a hostias a las cuatro de la mañana. Esto es un lugar para todos y todas, no solo para unos pocos. Asturies será la tumba del fascismo”.
La agresión provocó desde el viernes una sucesión de mensajes de condena. El presidente del Principado, Adrián Barbón, reclamó que caiga “todo el peso de la ley” sobre los responsables y alertó del avance de la violencia política y de los discursos de extrema derecha. La ministra de Sanidad, Mónica García, trasladó también su solidaridad a los dos médicos agredidos y advirtió de que los discursos de odio pueden terminar traduciéndose en violencia en las calles.
PSOE, IU, Somos Asturies, Foro, sindicatos y organizaciones sociales expresaron igualmente su rechazo. En la protesta de este sábado ha participado el coordinador general de IU, Antonio Maíllo y su antecesor y concejal en Oviedo, Gaspar Llamazares, entre otros cargos públicos. El Ayuntamiento de Oviedo condenó, por su parte, “todo tipo de violencia” y reclamó unas fiestas de San Mateo basadas en la convivencia, mientras colectivos como CODOPA pidieron una investigación que permita identificar a los ocho agresores. Vox se limitó a rechazar cualquier tipo de violencia y AMA considera que “son los autores intelectuales de la agresión a dos médicos de AMA Asturies”.