Opinión y blogs

Sobre este blog

No lo llames rescate, llámalo suicidio irlandés

La primera trinchera de la guerra es el lenguaje. No lo llames víctimas civiles, llámalo daños colaterales. No lo llames invasión de Afganistán, llámalo Operación Libertad Duradera. No lo llames rescate, llámalo capitalización, ayuda al sector financiero, “dulce rescate” o lo que sea.

La primera medida del Gobierno de Rajoy será impedir a toda costa que España pase en el frente de los titulares a formar parte del furgón de cola de la eurozona, aquel en que se encuentran los países enfermos que no pueden valerse por sí mismos y que son internados en una UVI financiera. Colocarnos en un limbo financiero en el que no seamos como Irlanda, Grecia o Portugal, aunque dependamos de la ayuda del exterior.

La razón es obvia: los gobiernos que caen en ese agujero son masacrados en las urnas.

España ha sido arrastrada hasta la videoconferencia de ministros de Hacienda del sábado como antes lo fue Irlanda. La realidad es que España necesita decenas de miles de millones de euros para sanear su sector financiero infectado por el estallido de la burbuja inmobiliaria y no tiene dinero suficiente para afrontar esas obligaciones.

Sin pretenderlo, los ministros del Gobierno, incluida la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría, han calcado la reacción que tuvo el Gobierno irlandés en la semana que concluyó en el domingo 21 de noviembre de 2010. Durante días, los políticos del Fianna Fail negaron la evidencia, afirmaron que el problema se circunscribía al sector financiero, no a la economía del país, y sostuvieron que Irlanda no necesitaba ningún rescate.

Continúa en Zona Crítica.