Rivalidad en el banquillo

El 18 de enero de 2003 el Cádiz asaltó el Estadio de Gran Canaria (0-2) y Manuel García Navarro, por aquel entonces presidente y accionista mayoritario de la UD Las Palmas, decidió ejecutar un plan muy particular: despedir a Juan Manuel Rodríguez y nombrar a David Vidal como su sustituto en el banquillo amarillo. El golpe del rector, cerrado en Tenerife días antes de aquella derrota, acabó en fracaso: el técnico gallego, que no acabó el curso, se embolsó un dineral en sólo cinco meses de trabajo y el conjunto grancanario cayó hasta Segunda B. Este domingo, en Siete Palmas y cuatro años después, ambos entrenadores volverán a cruzarse.

Días antes de la victoria del Cádiz, García Navarro había recuperado el control en la UD Las Palmas. Con el club bajo su tutela, Ricardo Ríos dejó poco antes la presidencia (y junto a él se marcharon los pocos consejeros que le fueron leales), el accionista mayoritario de la entidad optó por reorganizar todo el organigrama de la entidad, incluida la parte deportiva. Y para dirigir al equipo, el empresario grancanario decidió prescindir de Juan Manuel Rodríguez y contratar a un entrenador de cierto caché.

En las 16 primeras jornadas de liga, con Juan Manuel Rodríguez al frente y con la cantera como gran apuesta, la UD Las Palmas deambuló por la zona baja de la clasificación de Segunda división, pero sin caer en la zona de descenso a Segunda B. La trayectoria del equipo debió parecer pobre para García Navarro, que días antes de la visita del Cádiz se entrevistó con David Vidal en Tenerife. El técnico gallego, a cambio de un suculento contrato (se encontraba en paro tras ascender a Primera división al Real Murcia), aceptó la oferta amarilla. Y, pasara lo que pasara el siguiente fin de semana en el Estadio de Gran Canaria, él se convertiría en el nuevo entrenador de la Unión Deportiva.

Juan Manuel Rodríguez, ajeno a la negociación, encaró la cita ante el Cádiz sentenciado. La UD Las Palmas perdió y el entrenador grancanario fue destituido, pocos minutos después del final del encuentro, con carácter urgente. La decisión, aprobada por el resto de miembros del consejo de administración de la entidad, se tomó en el antepalco del propio recinto de Siete Palmas.

Con el despido de Juan Manuel Rodríguez se dinamitó también un proyecto de futuro. Jugadores como David García, Juanma, David González o Nauzet Alemán (todos fijos en la actual plantilla) desaparecieron del primer equipo. David Vidal, además de asegurarse una buena nómina, exigió fichajes. Y bajo la recomendación de Juan Vergara (representante de futbolistas y socio de Iñaki Urquijo) llegaron a la UD Las Palmas Gastón Sessa, Vivian Matheus, Sanel Jahic, Hietanen y Lindbaek.

Descenso a Segunda B

La apuesta de García Navarro fue una ruina. David Vidal abandonó la nave antes de final de temporada, ninguno de los fichajes cuajó, la plantilla acumuló meses de impagos y el equipo, al final, descendió a Segunda B.

Ahora, cuatro años después, la UD Las Palmas ha vuelto a recurrir a Juan Manuel Rodríguez para evitar otro descenso a la tercera categoría del fútbol español. Ni Sessa, Matheus, Jahic, Hietanen o Lindbaek siguen en el club. Una vez más, los futbolistas de la cantera aparecen como la apuesta más segura del club de Pío XII. Y este domingo, a partir de las 18.00 horas en el Estadio de Gran Canaria, el Elche, con David Vidal como entrenador, amenaza a la Unión Deportiva.

El duelo en los banquillos se presenta interesante. Hay cuentas pendientes.

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