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El frenesí

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Las aguas nunca remansan. Si no es la amenaza permanente al estado de ánimo de las gentes, se anuncia un noviazgo de la ciudadana Leonor, princesa de Asturias, lo cual se supone que alimentará un profundo debate sobre los amores de una heredera que lo es por azar y no por la sacrosanta Constitución. ¡La Constitución! Otra palabra que también se espeta y se lanza, se amenaza con ella, se esgrime como tablas de la ley, se olvida que el pueblo se la otorgó en solemne referendo. Llovía en Barcelona aquel día y no fui a votar a conciencia. Hoy la abstención también es susceptible de insultos. No se considera una postura valiente, no se considera posición, más bien refugio de cobardes. Puede. Entonces decíamos abstención activa. Hoy más que nunca puede decirse: activa ante a una pesada realidad que se resume en la brega política pero que no tiene sus esencias en ella.

Frente a los problemas cotidianos, culpables. Soluciones simples ante cuestiones complejas. Así se puede dar un golpe de estado en Maguncia o una bravata en Lima. Conversación en la Catedral sigue siendo una entretenida novela a pesar del liberalismo casposo de su autor. Hay una experta en cuestiones monárquicas que ya prepara un libro sobre los amoríos principescos: se forrará. Otro sobre el espasmódico exseleccionador de fútbol patrio. También, una esquelética recopilación de los artículos escritos (dictados)estos días por Mariano Rajoy. Las editoriales no dan hecho. Hay quinielas para saber qué puesto honorífico y remunerado le darán a Joaquín Leguina en la Comunidad de Madrid por los servicios prestados: pocos, la verdad. Hay muchas personas que se sienten periodistas porque de infantes se iniciaron en la imitación salvaje e inútil de Francisco Umbral. Pobres. Están en las tertulias de cualquier cadena de televisión y de radio, a todas horas, ellos, ellas y sus clones. También hay buenas gentes, por supuesto, a razón de cien euros por presencia, impuestos aparte. Este país en régimen de frenesí constante, no se detiene a pensar en las cosas importantes. Por ejemplo, qué hace Felipe González sin dimitir.

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