El teatro abrirá con graves deficiencias en el sistema eléctrico de baja tensión
Un primer informe de la Dirección General de Industria del Gobierno de Canarias, fechado el 30 de marzo pasado, ya reflejaba hasta dieciocho deficiencias, detectadas durante una larga inspección en el teatro Pérez Galdós tras la petición de tramitación del proyecto de instalación de baja tensión tramitado por la empresa municipal Gestión Urbanística de Las Palmas de Gran Canaria (Geursa).
Industria ha detectado deficiencias genéricas en aspectos globales del proyecto, así como en los cuadros y subcruadros de baja tensión, en los conductores y canalizaciones y en el alumbrado de emergencia. La empresa municipal Geursa ha solicitado más tiempo a la Consejería de Industria para subsanar esas deficiencias, pero abrirá este sábado sin haberlas resuelto.
Entre las deficiencias detectadas por Industria se encuentra la ausencia de definición de “las zonas o recintos de riesgo especial (vestuario, escenografía, tramoya, almacenes, talleres, etcétera), así como [la definición de] las condiciones específicas que deberán cumplir las instalaciones de dichos recintos, o en su defecto, adjuntar el proyecto correspondiente”, lo que significa que no ha sido aportado por Geursa.
Igualmente se detectan numerosas deficiencias relativas a varias instrucciones técnicas complementarias (ITC) de baja tensión, como incumplimiento en la ubicación de cuadros secundarios de distribución, falta de protección con dispositivos de corte omnipolar de líneas que parten de esos cuadros o falta concordancia entre el cuadro principal y los secundarios.
La Dirección General de Industria también ha detectado que los conductores eléctricos utilizados (los cables) no cumplen con la normativa en varias de sus exigencias. Así, los conductores de las líneas principales que llegan al cuadro general de baja tensión no son del tipo “no propagadores del incendio y con emisión de humos y opacidad reducidos”. Igualmente, los conductores de los circuitos de control y mando no se corresponden con los que exige la normativa, esto es, que no sean transmisores “del incendio y con emisión de humos y opacidad reducidos”.
En cuanto a las canalizaciones eléctricas, Industria ha detectado en su inspección que están “constituidas mediante bandejas perforadas”, cuando según la instrucción técnica de baja tensión 28, esas canalizaciones en locales de pública concurrencia no deben utilizarse para los conductores aislados y rígidos exigibles en este tipo de instalaciones.
Alumbrado de emergencia
La inspección de Industria también detectó deficiencias en el alumbrado de emergencia del Pérez Galdós. Según el informe al que ha tenido acceso este periódico, en la memoria presentada por Geursa “no se especifican los recintos o zonas del teatro que deberán disponer de alumbrado de seguridad (de evacuación, de ambiente o antipánico, y de zonas de alto riesgo), conforme a los requisitos establecidos en la instrucción técnica complementaria de baja tensión 28”. Los inspectores de Industria aseguran que “no se aprecia que se haya dispuesto alumbrado de emergencia en el exterior del edificio ni en la vecindad inmediata a las salidas”.
Industria ha detectado igualmente que “sólo se ha calculado el alumbrado de emergencia para determinadas zonas o pasillos”, por lo que ha pedido al promotor que aporte “cálculo de iluminancia horizontal y relación de iluminancia máxima y mínima en el eje de los pasos principales de rutas de evacuación, al objeto de justificar el cumplimiento de las prescripciones de alumbrado de emergencia (...) para todas las dependencias del edificio que deban disponer del mismo”.
También carece el proyecto de baja tensión del teatro de “definición de las características del balizamiento de rampas y escalones”, lo que ha llevado a Industria a reclamar de Geursa que lo aclare, con especial atención al “sistema de alimentación del balizamiento de rampas y escalones, significándole que en caso de no ser autónomos, se consideran los circuitos que los alimentan como de servicios de seguridad”.
Industria otorgó el pasado día 30 un plazo de diez días a Geursa para subsanar esas deficiencias, pero el plazo ha sido insuficiente por lo que la empresa pública municipal ha solicitado más tiempo. La última inspección de Industria, realizada este viernes, detectó que las deficiencias no han sido subsanadas, por lo que no se ha producido la autorización correspondiente.
La Ley 21/1992, de Industria, considera infracción grave “la puesta en funcionamiento de instalaciones careciendo de la correspondiente autorización cuando esta sea preceptiva”.