Primeros pasos para convertir los invernaderos en centrales eléctricas
Un convenio entre representantes empresariales, administraciones públicas canarias y centros de investigación podría permitir la implantación de paneles fotovoltaicos en las 7.500 hectáreas que ocupan los invernaderos de las Islas, según informó este miércoles la Cámara de Comercio de Santa Cruz de Tenerife.
El proyecto está impulsado por la Universidad de La Laguna (ULL) y la Fundación para el Desarrollo y la Cultura Ambiental de La Palma (Fundesculp), y cuenta con el respaldo del Instituto Tecnológico de Energías Renovables (ITER) del Cabildo tinerfeño, la Cámara de Comercio, Industria y Navegación de Santa Cruz de Tenerife, el Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) del Gobierno autonómico y el grupo empresarial Unisolar.
En la primera reunión de trabajo para este proyecto, se han puesto las bases del convenio, que busca la implicación del tejido empresarial con las administraciones públicas para sacar adelante un proyecto que busca la generación de energía eléctrica mediante sistemas fotovoltaicos semitransparentes que se aplicarían en los invernaderos de las plantaciones de plátano y tomate de las Islas.
La Cámara de Comercio indicó que Ricardo Melchior, presidente del Cabildo de Tenerife, considera que este proyecto favorecería las energías limpias y se convertiría en un revulsivo para el campo canario.
El proyecto se basa en que el avance tecnológico ha permitido la creación de películas fotovoltaicas muy finas, de 3 micras de grosor, que incorporadas a la estructura de los invernaderos son capaces de captar hasta el 90% de la radiación solar y transformarla en energía, no sólo para el uso directo en las plantaciones, sino para inyectar en la red.
Según Ignacio González, presidente de la Cámara de Comercio, este proyecto es “una vía para diversificar la economía canaria y para reducir su excesiva dependencia de los combustibles fósiles”.
Además, Ignacio González recordó que el Plan Energético de Canarias (PECAN), prevé que, en 2011, el 38% de la energía que se consuma en las Islas proceda de fuentes limpias.
Además de su carácter novedoso, para el presidente de Fundesculp, Mauro Fernández, esta iniciativa puede significar una “auténtica revolución” para el sector primario de las Islas y para la conservación de su territorio.
Según explicó, “el proyecto salva una de las principales trabas para el desarrollo de las plantas fotovoltaicas, como es el consumo masivo de suelo, ya que se apoya en los invernaderos ya existentes.
Para concretar el proyecto, falta resolver cuestiones como la búsqueda de los lugares más adecuados para optimizar la captación de energía solar y también la financiación, tanto pública como privada.
La previsión es que en septiembre se pueda sacar adelante el convenio para el desarrollo de un consorcio público-privado.
La potencia fotovoltaica instalada en Canarias alcanza la mitad de lo previsto para 2015 y es capaz de abastecer a unos 35.000 hogares.
El número de horas de sol en las islas está en torno a las 3.000, según el mapa solar de España.
El período de amortización de la inversión en energía solar en Canarias es de unos 7 u 8 años, frente a los 9 o 10 en la Península.