Ruta canaria

El cruce de acusaciones políticas sobre la gestión migratoria en Canarias empaña el trabajo en primera línea

Un voluntario de Cruz Roja agarra a un niño rescatado de un cayuco al sur de El Hierro

Natalia G. Vargas

La Restinga (El Hierro) —

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Miles de personas se han jugado la vida en cayucos en los últimos meses en Canarias. Decenas de trabajadores se agolpan en los muelles de las islas para asistirlos, identificarlos y localizar perfiles vulnerables. Sin embargo, como en cada repunte migratorio y como ya ocurrió en 2020, las administraciones aprovechan para cruzar acusaciones, empañando el trabajo en primera línea. 

El presidente del Gobierno de Canarias, Fernando Clavijo, y el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, han protagonizado buena parte de los fuegos cruzados. “Los recursos se nos están colapsando y tenemos que escuchar estupideces como las del ministro Marlaska”, espetó el presidente autonómico en una entrevista radiofónica. 

El responsable de Interior no tardó en responder. Grande-Marlaska afeó al nacionalista que dedicara su energía a “insultar” y no a trabajar para gestionar la llegada de migrantes. “Creo que utilizar ese tipo de lenguaje, esas palabras gruesas, le califican a él mismo”, dijo el ministro. 

En lo que va de año, más de 21.000 personas han llegado a las islas por vía marítima. Lanzarote y El Hierro, una a cada extremo del Archipiélago, se han convertido en los puntos de destino de la mayoría de los supervivientes. El Hierro, con solo 11.000 habitantes, ha experimentado en los últimos meses una realidad sin precedentes. En La Restinga, el puerto de llegada de los cayucos de colores que parten de Senegal, los vecinos dicen que nunca han visto un flujo de rescates igual. 

El presidente canario se ha empeñado también en comparar a la isla más occidental de Canarias con Lampedusa, la isla italiana que sirve de puerta a Europa a decenas de migrantes y a la que, en septiembre, llegaron 10.000 personas en tres días. 

Aunque en estos trece días de octubre han desembarcado en El Hierro 3.129 personas, el Gobierno de España ha agilizado las derivaciones a otros puntos del Archipiélago, en especial a los recursos de acogida instalados por el Ministerio de Migraciones en Tenerife. El pasado 9 de octubre no había ningún migrante mayor de edad en El Hierro. 

Después de que Salvamento Marítimo conduce hasta el puerto de La Restinga a los cayucos rescatados en medio del mar, los ocupantes son asistidos a pie de muelle. Después, son trasladados en guaguas hasta el polideportivo de San Andrés. Allí están custodiados por la Policía Nacional, encargada de realizar la filiación e identificación de los recién llegados. En un plazo de 24 y 72 horas, todos los que pasan por este pabellón son trasladados en barcos o en aviones a otras islas. 

Interior ha sacado pecho de estas derivaciones exprés y también del despliegue de recursos. Clavijo criticó que durante dos desembarcos que presenció en El Hierro en una visita “solo había un guardia civil”. “Si esos son los recursos necesarios, cómo será cuando fallen los recursos”, criticó.

El departamento de Marlaska ha defendido que a principios del mes de septiembre “se incrementó la dotación de la Guardia Civil en El Hierro un 18%”. También se formó una comisión permanente de una decena de agentes de la Policía Nacional especialistas en Extranjería y Fronteras y en Científica. “Miembros de los Grupos de Reserva y Seguridad de la Guardia Civil se han desplazado a El Hierro para colaborar en los procedimientos de derivación hacia otras islas”, añadió Interior.

Las patrulleras de la Benemérita, como pudo comprobar esta redacción, también están participando en la interceptación de embarcaciones precarias en el mar. El pasado 11 de octubre, cuando la Salvamar Adhara acompañó a tres cayucos a La Restinga, el Río Segura de la Guardia Civil rescató dos barcazas al sur de El Hierro y las trasladó directamente a Tenerife. 

Derivación de menores 

En casi todos los cayucos que desembarcan en El Hierro hay menores. Los niños y adolescentes que llegan sin familia a esta isla son reubicados en diferentes centros de acogida. El Gobierno de Canarias tutela en la actualidad a cerca de 3.000 menores no acompañados. 

La solidaridad entre comunidades autónomas ha sido desde la crisis de acogida de 2020 la principal reivindicación de Canarias. Este 11 de octubre, el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 acordó la acogida solidaria por parte de las autonomías de 396 menores no acompañados que se encuentran en Canarias y en Ceuta. 

La decisión se enmarca en el Plan de Respuesta ante la crisis migratoria para menores migrantes 2022-2023 que el Ministerio de Ione Belarra pactó con las comunidades en 2022. El objetivo no es solo derivar menores, sino también ofrecerles una asistencia especializada y de calidad. Andalucía será la región que más plazas ofrezca, con 36. Mientras que La Rioja cuenta con cuatro plazas. 

Para el Gobierno de Canarias esta cifra “no es suficiente” ante la “crisis migratoria que atraviesan las islas”, tal y como valoró la consejera de Infancia y Familias, Candelaria Delgado, después de la reunión. 

La distribución de los menores en el Archipiélago también ha sido motivo de disputa entre el presidente del Cabildo de El Hierro, Alpidio Armas (PSOE), y el Ejecutivo regional (CC-PP). Armas ha repetido que las cuatro instalaciones habilitadas en la isla para la acogida temporal de menores son “insuficientes para una atención adecuada”. El presidente también criticó la falta de programas de integración social y escolarización. “Se les está dando techo, cama y comida, exclusivamente. O se habilitan nuevas instalaciones o se agiliza su derivación a centros más adecuados”, apuntó. Para él, “los menores migrantes sufren en silencio la pasividad del Gobierno de Canarias”. 

Desde la Consejería de Infancia y Familias aseguraron que “desde el comienzo del repunte migratorio” fueron trasladados 333 menores desde El Hierro a Gran Canaria y Tenerife. En cuanto a las fechas exactas, desde el área responden que estas reubicaciones se han dado “desde el comienzo de la legislatura”. 

En medio de este baile de cifras, la ruta canaria no descansa. Según ha informado el colectivo Caminando Fronteras, 561 personas piden auxilio en el Atlántico intentando llegar al Archipiélago. Viajan en diez lanchas neumáticas y salieron de las costas entre Tan Tan y Dajla.

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