El PSOE acusa a la Iglesia de apartarse de ''los fundamentos de la democracia''

El PSOE replicó este miércoles a las críticas de la Iglesia contra algunas medidas del Gobierno advirtiendo a la jerarquía eclesiástica de que “quienes deliberadamente ignoran” la soberanía de la sociedad sobre los principios de libertad individual y la convivencia “se apartan de los fundamentos de la democracia”.

De este modo, la Ejecutiva Federal del PSOE respondió, a través de un comunicado titulado Las cosas en su sitio, a las afirmaciones vertidas por algunos responsables de la jerarquía eclesiástica en la concentración que se celebró en Madrid el pasado 30 de diciembre. En este acto el arzobispo de Valencia, cardenal Agustín García-Gasco, alertó de que los ataques a la familia cristiana no respetan la Constitución y conducen “a la disolución de la democracia”, mientras que el cardenal primado de Toledo, Antonio Cañizares, afirmó que las familias están siendo sacudidas en sus cimientos por “graves amenazas” mediante legislaciones “injustas e inicuas”.

El propio José Luis Rodríguez Zapatero subrayó que en España “todo el mundo tiene su sitio y derecho a tener derechos, piense lo que piense y profese o no una religión” en el mismo acto en el que el presidente del PSOE y de Andalucía, Manuel Chaves, afirmó que las familias cristianas “no tienen el concepto de familia tan integrista, arcaico y ultraconservador” que tienen algunos obispos. Mientras, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, lamentó que la jerarquía eclesiástica se haya “vuelto a equivocar” con estas “inaceptables” afirmaciones y aconsejó a sus integrantes que “cambien de estrategia para movilizar a los jóvenes”.

“Pleno respeto”

Los socialistas comienzan su comunicado de réplica a la Iglesia expresando su “pleno respeto” a los actos litúrgicos o confesionales.

No obstante, subrayan que “toda confesión religiosa tiene plena autonomía en su orden doctrinal respecto de quienes participan de ella, pero es la sociedad la que tiene, a través de sus representantes, la potestad de ordenar los principios de libertad individual y de convivencia para todos los ciudadanos”. A su juicio, “sólo quienes deliberadamente ignoran o no respetan estos principios se apartan de los fundamentos esenciales de la democracia”.

El PSOE recuerda que en la presente legislatura “nuevas leyes han avanzado en la extensión de derechos y políticas sociales precisamente en favor de las familias”, con medidas para promover la natalidad, conciliar la vida laboral y familiar, ayudar a las personas dependientes o incrementar las becas. Además enumera algunas nuevas leyes como la que garantiza la igualdad entre mujeres y hombres, la que reconoce el matrimonio sin discriminación por la orientación sexual, o la que agiliza los trámites del divorcio.

“Guiados por nuestras convicciones democráticas y por nuestra defensa de la libertad individual, los socialistas no daremos ningún paso atrás: seguiremos trabajando para que los ciudadanos españoles sean más libres y con más derechos, y para que, al mismo tiempo, nuestra convivencia sea cada vez más respetuosa y tolerante”, promete.

Respuesta “desmesurada y radical”

Por su parte, el secretario de Organización del PSOE, José Blanco, instó a la Iglesia a través de su blog a que se presente a las elecciones o se quede al margen de la política, y le ha emplazado a que antes de pedir el voto para el PP, le exija que en su programa se incluya la derogación de leyes como el divorcio o el aborto.

Con el “máximo respeto” de su partido para la concentración del pasado sábado en apoyo a la familia cristiana, el secretario de Justicia del PP, Ignacio Astarloa, calificó la reacción de los socialistas de “desmesurada y radical”. Astarloa subrayó el “asombro” que le produjo el comunicado del PSOE y lo achacó a la “incapacidad” de los dirigentes socialistas, que en lugar de “hablar de los problemas que preocupan a las personas”, han decidido “cargar” contra la Iglesia y el “respeto a los derechos de todos”.

Para el coordinador general de IU, Gaspar Llamazares, es “preocupante” que “a lo largo de cuatro años el Gobierno no haya puesto a la Iglesia en el lugar que le corresponde en una sociedad democrática”. Llamazares insistió en que el Ejecutivo “tiene que rectificar su política” en materia religiosa a favor de un “Estado aconfesional” y debe “reconsiderar” los acuerdos con la Santa Sede para “modificar la situación de privilegios” que brinda a la Iglesia en materia de financiación y educación.

Desde San Sebastián, la portavoz del Gobierno Vasco, Miren Azkarate, recordó a la jerarquía eclesiástica que debe aceptar que “hay una separación de poderes” y debe reconocer “cuál es el papel y lugar que le corresponde” en una “sociedad democrática y laica”. Azkarate puntualizó que el Gobierno representa a “una sociedad civil laica en su conjunto y con más de una creencia religiosa en su seno” y que “legisla de acuerdo con las mayorías y minorías existentes en el Congreso de los Diputados”, que “pueden coincidir o no con la doctrina de la Iglesia católica”.

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