El Colegio de Abogados de Las Palmas impone su medalla de oro a Marchena en la despedida de su actual junta directiva
El Colegio de Abogados de Las Palmas ha impuesto este viernes su medalla de oro al magistrado del Tribunal Supremo Manuel Marchena Gómez en reconocimiento a su trayectoria profesional. Fue durante un acto discreto, sin convocatoria a la prensa, en el que también tomaron posesión nuevos letrados y fueron distinguidos los colegiados que han cumplido 25 años de profesión, entre ellos un condenado por violencia machista que ha cumplido pena de prisión.
Manuel Marchena (Las Palmas de Gran Canaria, 1959) ha sido distinguido por la junta de gobierno que preside Rafael Massieu en el último acto público de su mandato porque el próximo día 26 se celebrarán elecciones en la entidad corporativa, según informa el colegio en su web.
Marchena ha estado muy vinculado a la isla no solo por su nacimiento sino porque en ella dio sus primeros pasos como fiscal hasta alcanzar desde ese destino la Audiencia Territorial de Canarias y el Tribunal Superior de Justicia de Canarias. Hasta que, de la mano de Eligio Hernández, Fiscal General del Estado, dio el salto a Madrid, donde ha protagonizado una meteórica carrera hasta ser designado magistrado del Tribunal Supremo.
Manuel Marchena es uno de los magistrados más controvertidos de la historia reciente de la judicatura española. Y no siempre por su culpa. Su nombre se popularizó muchísimo por culpa de una indiscreción del que era portavoz del PP en el Senado en 2018, Ignacio Cosidó, cuando ese partido proponía al magistrado para presidir el Tribunal Supremo y el Consejo General del Poder Judicial. “Controlaremos la Sala Segunda por atrás”, escribió en un chat de WhatsApp que corrió como la pólvora por las redacciones de los medios informativos.
Marchena tuvo que renunciar a aquel nombramiento pero desde su puesto de presidente de la Sala Segunda del Supremo, la que se ocupa de las causas penales y a donde van a parar todos los aforados del país (políticos, jueces y fiscales), ha prestado grandes servicios a la misma causa que preconizaba Cosidó.
Marchena jugó un papel determinante en la causa por el procés de Catalunya, además de formar parte del tribunal que condenó recientemente al ex Fiscal General del Estado Álvaro García Ortiz.
Casualmente, la distinción a Marchena coincidió con la presencia de García Ortíz la tarde anterior en otro acto de muy distinta naturaleza: el ex Fiscal General del Estado participó el jueves en el Paraninfo de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria de un acto muy emotivo en el que, entre otras cosas, reivindicó una revisión profunda del sistema judicial español.
Marchena también tuvo relación con las andanzas el ex juez corrupto Salvador Alba Mesa, a quien dirigió algunas peticiones judiciales cuando este maquinaba contra la magistrada Victoria Rosell en 2015 para poder abrirle causa penal en la Sala Segunda del Supremo a iniciativa de José Manuel Soria, por entonces ministro del PP con Mariano Rajoy. Marchena imputó a Rosell y solo envió su causa al TSJ de Canarias cuando se hizo pública la grabación en la que se confirmó que Alba conspiraba al margen de la ley y se vino abajo toda la operación.
El mismo Colegio de Abogados que este viernes distinguió a Marchena otorgó a Alba la colegiación a principios de este año, pero tuvo que anularla por la denuncia de su víctima, Victoria Rosell, que le recordó a los abogados que el ex juez delincuente está condenado por delito grave y no puede colegiarse.
Esa anulación impidió que Alba jurara este viernes como colegiado en un acto que concluyó con un vino español, según la convocatoria corporativa.
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