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Los días pesan para los vecinos de La Palma, que conviven con un volcán ''cambiante''

Una familia observa el volcán desde el mirador de Tajuya

Eugenia trabaja en un supermercado de Tazacorte. Es vecina del barrio de Marina Alta y durante una semana tuvo que confinarse junto a sus vecinos por el peligro de las emisiones que generó la llegada al mar de la lava del nuevo volcán de La Palma. No puede evitar llorar cada vez que habla de ese monstruo que nació el 19 de septiembre y que no desfallece. ''Los días van pesando. Ya son casi tres semanas y yo tengo miedo de que me digan que tengo que dejar mi casa. ¿A dónde voy?'', se pregunta. Ha pasado más de diez días sin poder dormir y ni siquiera la música le permite evadirse de las explosiones del volcán y del sonido que emite la colada al chocar contra el agua.

Para Cathaysa*, cada hora que pasa también es un peso más. Junto a su marido y sus dos hijos se ha visto abocada a mudarse a una casa sin luz ni agua en El Paso. Desde que se despierta se enfunda unos guantes y comienza a trabajar en la reforma, en su intento de convertir lo antes posible esas cuatro paredes en un hogar en el que vivir con tranquilidad. Quedan muchas semanas por delante, pero no se permite decaer ni un instante.

La realidad del volcán es ''cambiante''. Así lo ha explicado el director técnico del Plan Especial de Protección Civil y Atención de Emergencias por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca), Miguel Ángel Morcuende. Por ello, la evolución de la erupción debe seguir monitorizándose constantemente.

Este jueves, una lengua de lava ha caído por la ladera de tierra cercana al mar entre la playa de Los Guirres y el Charcón. El desgajamiento de este dedo de lava se produjo durante la tarde del miércoles al final de la colada principal y a 350 metros de su llegada al mar, explicó el Pevolca. A su paso, arrasa con más cultivos de plataneras, depósitos y alguna edificación. Lo más probable, según los expertos, es que ese dedo se vuelva a llenar y afecte a más fincas. El barrio más cercano es La Bombilla, que ya está evacuado.

Para los vecinos que viven en Fuencaliente y Mazo, el aumento de los sismos es otra preocupación. Beatriz y Suancar, propietarios del restaurante Las Piedras de El Paso, confiesan que ya han guardado sus documentos en una carpeta y que han preparado algunas mudas. El padre de Beatriz falleció hace pocos meses, y teme que un desalojo apresurado le impida salvar los recuerdos que tiene de él.

María José Blanco, portavoz del Comité Científico del Pevolca, ha explicado este jueves que en las últimas 24 horas ha aumentado el número de sismos y la magnitud máxima observada. Esta mañana en la Villa de Mazo se ha registrado un temblor que ha alcanzado una magnitud 4,3 mbLg y que ''se ha sentido en toda la isla''. Si bien, estos sismos se están dando a ''profundidades elevadas'', según explicó Morcuende. El de Mazo se ha producido a 35 kilómetros de profundidad.

Mala calidad del aire

Mientras tanto, a pesar de que el sonido del volcán es una constante, la nube de cenizas convierte en invisible al cráter. La calidad del aire ha empeorado estos días y las condiciones meteorológicas son ''desfavorables''. Según María José Blanco, esta condición continuará hasta el sábado por una inversión térmica, que actúa como tapadera, a altitudes de entre 600 y 700 metros unida a la predominancia de vientos débiles, que dificultan la dispersión de las nubes de ceniza y dióxido de azufre.

La acumulación de cenizas en la pista del aeropuerto de La Palma lo ha dejado inoperativo. Tanto CanaryFly como Binter han decidido suspender los vuelos previstos para este jueves. Las aerolíneas han tomado esta decisión por ''causas de fuerza mayor'', ya que el aumento de la ceniza en suspensión no permite que se desarrollen las operaciones con los requisitos de seguridad necesarios.

Nuevas viviendas

Algunas familias se han visto abocadas a vivir en condiciones precarias ante la erupción del volcán. Para que las personas que se han quedado sin nada puedan comenzar de nuevo, la empresa pública de viviendas del Gobierno de Canarias, Visocan, ha aprobado este jueves la compra de las 18 primeras viviendas en La Palma.

El primer lote de 13 viviendas se ha adquirido en el término municipal de Tazacorte, en la calle Pedro José Viña Díaz, por un importe total de 768.970 euros. La otra promoción de cinco inmuebles se localiza en la calle Fuencaliente de Ciudad Real, y la entidad pública Visocan las ha adquirido por 355.788 euros.

Rosa (nombre ficticio) es vecina de Las Manchas y ahora vive en una caravana con cinco miembros más de su familia y sus animales. El 1 de octubre iba a empezar a trabajar en el puerto de Tazacorte, pero la llegada de la colada al mar ha retrasado su incorporación al trabajo. Mientras tanto, vive gracias a la solidaridad de los vecinos y del Ayuntamiento de Los Llanos de Aridane. Cuando el volcán deja de sonar, respira hondo y se pregunta si por fin ha terminado la pesadilla. Pero la siguiente explosión se siente con más fuerza. ''Cuando ya no se escuche ese rugido va a parecer que falta algo. Solo espero que cuando ese momento llegue no se olviden de nosotros''.

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