Roldós asegura tener ''la conciencia y las manos muy limpias''
Mercedes Roldós sostiene que todo el asunto desatado con la adjudicación provisional de los servicios de hemodiálisis a dos hospitales públicos de la provincia de Las Palmas no tiene más que dos objetivos: perjudicar al PP, lo que asegura que le han confirmado periodistas “que han levantado el caso”, y lograr que ella deje la política. “Yo me iré de la política cuando yo lo decida y no cuándo alguien intente difamar sin ningún tipo de prueba”.
Visiblemente molesta por lo que ella denomina una “polvareda”, Roldós incidió antes del inicio de la sesión plenaria de este martes en que “yo tengo mi conciencia muy tranquila y mis manos muy limpias, tan limpias como cuando entré en la Consejería de Sanidad y solo he hecho un acto administrativo de una adjudicación provisional de un concurso”. Esa adjudicación definitiva deberá resolverla el nuevo consejero de Sanidad, Fernando Bañolas, de CC, tras el recurso administrativo presentado por la anterior adjudicataria, Baxter, una empresa que la propia Roldós admitió que llevaba “muchos años” ejecutando el servicio.
“Y lo hará (en referencia a Bañolas) siguiendo como siempre el dictamen de una mesa técnica, compuesta por funcionarios de acreditada solvencia, capacidad, profesionalidad y honestidad. Y si alguien tiene alguna duda de todo eso, lo que tiene que ir es a los tribunales porque si están sospechando o diciendo que hay un delito, serían cómplices quiénes lo están diciendo y no acuden a los tribunales, y en caso de que no tuvieran ninguna prueba, estarían cometiendo un delito que es el de difamación”, continuó.
Roldós, que desde el 24 de octubre ya no está al frente de la Sanidad canaria, insistió en que todo el asunto no es más que una estratagema socialista, a la que algunos medios de comunicación se pliegan. “Lo que creo es que hay mucho desconocimiento de la legislación vigente, y mucho cacareo por parte del Partido Socialista, ese al que todo le huele mal simplemente porque todo está podrido”.
En cuanto a la sospecha de una irregularidad en la adjudicación provisional de Lifeblood por tener a sus espaldas una posible sociedad “durmiente”, Roldós se limitó a decir que “para montar una sociedad mercantil no hacen falta más que 3.000 euros”, pero no entró en el fondo de porqué Lifeblood, la provisional adjudicataria, si es tan solvente y cuenta con maquinaria, tuvo que tirar de Gambro para acceder a la adjudicación.
Bañolas lanza balones fuera
En cuanto a la pregunta parlamentaria que efectuó la presidenta del PSC en Canarias, Lola Padrón, al nuevo consejero de Sanidad, acerca de si mantendría la adjudicación a Lifeblood en detrimento de Baxter, Bañolas se limitó a responder que la adjudicación “no es definitiva”, pero aseguró a todos los enfermos de riñón que necesitan diálisis que “tendrán la mejor asistencia”. Con respecto a por qué no le ha llegado el expediente de la mesa de contratación para la nueva adjudicación del servicio, petición hecha el viernes, el consejero respondió que “no ha habido tiempo”.