La Policía Local de Santander identifica a más participantes en la acampada por la vivienda entre reproches ciudadanos
La Policía de Santander ha identificado este domingo por la mañana a cinco nuevas personas acampadas en la Plaza Porticada para reivindicar una vivienda digna, entre los reproches de algunos ciudadanos que pasaban por la plaza y que increparon a los agentes por su conducta y reinvidicaron el derecho a protestar de los concentrados en este espacio público.
Con estas nuevas identificaciones, la Policía local dispone de los datos de 19 ciudadanos a quienes los agentes municipales pretende sancionarles presuntamente por ocupar la vía pública. Aunque, en esta ocasión, a diferencia de las anteriores, “no han hablado de sanciones y han dicho que las identificaciones son ”para saber quién está y qué se está haciendo“, según explica Sofía Callejo, miembro de la acampada que suma ya casi 40 tiendas.
Esta operación se produce en el contexto de las declaraciones de la alcaldesa de Santander, Gema Igual (PP) que hace unos días aseguró que los acampados “están privatizando” la Plaza Porticada con sus tiendas de campaña y que es una ocupación de la vía pública para la que se requiere un permiso. Por tanto -explicó- se “aplicará la normativa vigente” a los acampados porque “no todo el mundo puede ponerse en cualquier lugar, cómo y cuándo le dé la gana”.
Callejo, que habló en nombre de los acampados, añade que curiosamente, los policías locales de Santander han justificado la identificación de esas personas “porque hemos puesto una mesa informativa en la que también se reparte comida de forma solidaria”. “Esa mesa lleva puesta ahí desde el miércoles pero han decidido pasarse hoy”, apostilla.
Aunque esta vez, la presencia policial a plena luz del día ha provocado la intervención de algunos ciudadanos que pasaban por la plaza y que recriminaron a los agentes su actitud, defendiendo el derecho a la acampada en un espacio público. “Se han manifestado en contra de lo que estaba haciendo la policía, les han expresado su descontento argumentando que no era de recibo, que estamos aqui pacíficamente y que no tenían por qué venir a molestar cuando estamos tranquilamente repartiendo comida, limpiando y organizándonos”, relata.
Según el testimonio de otra de las personas presentes, los agentes han intentado que les facilitase su número de teléfono móvil por si no se le podía notificar la multa en su domicilio.
Por su parte, Sofía Calleja ha defendido que con la acampada se está haciendo uso “pacificamente” de su derecho de reunión. Frente a la acusación de la alcaldesa de que están privatizando la plaza “lo que estamos haciendo es colectivizarla para tratar de sacar adelante todo lo que se está pidiendo, no solo aquí, sino en otras ciudades de España”.
Respecto al silencio del resto de los grupos municipales de la oposición en el Ayuntamiento de Santander, ha valorado que entienden que no se pronuncien “porque el hecho de que estemos aquí acampados es por las políticas que también está llevando a cabo el PSOE y otras fuerzas políticas”. “Estaría bien que se posicionen si se consideran izquierda progresista”, apunta. “Lo hagan o no vamos a seguir aquí luchando”, advierte.
No se sienten seguros por la noche
Los acampados han explicado que no se sienten seguros por la noche y que han tenido que organizar turnos de guardia nocturna, después de que se hayan producido varias incidencias protagonizadas por personas que pasan por la plaza de regreso a sus casas a altas horas de la madrugada. La noche anterior unos jóvenes quemaron unas pancartas pequeñas, aunque después los miembros de la acampada estuvieron explicándoles por qué estaban allí y acabaron disculpándose por su acción.
“No estamos contando con su ayuda” -explica Sofía Callejo en relación con la policía- “no estamos contando con su ayuda y ni siquiera se ha planteado eso, no existe un horizonte en el que ellos nos estén protegiendo”.
El campamento de la Plaza Porticada aún no tiene calles, como en Sol, pero ya ha renombrado el espacio como Plaza de la Vivienda. También se ha organizado y se hacen tareas de limpieza. “La gente se está volcando, hay mucha comida”, explica. Hoy, domingo, los plásticos que ayer se utilizaron para proteger las tiendas de la intensa lluvia sobre Santander empiezan a secar. En un improvisado tablón de cartón hay escrita una lista de necesidades: mantas, cojines y cajas.