Educación defiende que el curso escolar en Cantabria arranca “con normalidad e incertidumbre lógica” pese al absentismo masivo en Santoña

“Normalidad, pero con una incertidumbre lógica”. Así ha valorado la consejera de Educación, Marina Lombó (PRC), la vuelta al cole presencial en Cantabria durante la pandemia, pese a que en Santoña, único municipio confinado en la comunidad desde hace cinco días, el absentismo a las aulas por parte de los alumnado de Infantil y Primaria ha sido masivo.

En lo que respecta al resto de la comunidad, la titular de Educación no ha podido comunicar datos de asistencia a clase puesto que son los centros los que irán subiendo a lo largo de este lunes a la plataforma Yedra el número de alumnos y alumnas con los que han contado en este primer día del curso 2020-2021.

Así todo, Lombó ha manifestado que “en unos días” las familias “mandarán con mucha más tranquilidad” a sus hijos al colegio. En este sentido, la consejera ha señalado que “entiende la incertidumbre” de los vecinos y que reaccionar no llevando a sus hijos a clase es “lo normal”, ya que, según ha dicho, parte de la población había manifestado que no lo haría incluso sin haberse decretado la posibilidad de que hubiera confinamientos.

Pero ha considerado que “poco a poco irán teniendo confianza” en los centros y por ello ha emplazado al miércoles para valorar los datos de asistencia a las aulas, ya que mañana es festivo local en el municipio de Santoña.

Lombó ha valorado en la mañana de este lunes el inicio del curso escolar frente al CEIP Elena Quiroga de Santander, junto a su directora, Lucía Lledías, que ha añadido que han faltado más niños en Infantil que en Primaria y que, en general, los alumnos han reaccionado “muy bien” a su llegada al centro.

La consejera ha destacado que hoy es un “día de felicidad” que tenía “muchas ganas de que llegara” para poder volver a las aulas después de tantos meses, y ha descartado valorar la petición de su dimisión por parte del sindicato STEC por su gestión del inicio del curso en Santoña, después de que los centros manifestaran su voluntad de no abrir hasta que no terminara el periodo de aislamiento y el Gobierno de Cantabria les obligara a hacerlo.

En esta línea, ha insistido en la necesidad de que toda la comunidad educativa siga las recomendaciones de Salud Pública porque “si no, sería muy difícil gestionar la vida diaria”. “Salud Pública en ningún momento ha dicho que no estuvieran abiertos”, ha sentenciado.

Y preguntada acerca de las actuaciones que podría llevar a cabo la Consejería frente al absentismo escolar este curso, ha respondido que es “un tema de toda España, no de Cantabria”, por lo que se debería actuar a nivel estatal y su área “no va a tomar ninguna decisión” al respecto.

Nombramientos “ágiles”

Además de destacar la “normalidad” de este primer día de curso, Lombó ha puesto de relieve los protocolos de seguridad y las medidas adoptadas por Educación para ello, como el nombramiento de 338 docentes y, algo “mucho más importante”, la cobertura de los 482 que están de baja médica.

“Tan importante es el nombramiento de plazas de docentes de apoyo Covid como las sustituciones ágiles, y a día de hoy están cubiertas todas”, ha dicho.

Estas contrataciones, sumadas a las medidas de higiene y adquisición de materiales --mascarillas o termómetros, por ejemplo--, han supuesto un incremento “muy importante” en la inversión de la Consejería para este curso con respecto al anterior.

Parte de este sobrecoste, según ha detallado, será asumido por los 22 millones de euros que recibirá Cantabria del fondo COVID que destina el Gobierno central a las comunidades autónomas para Educación, aunque la cuantía es “insuficiente” para cubrir todas las medidas necesarias, según ha precisado Lombó.

“Pocas dudas”

Por su parte, la directora del CEIP Elena Quiroga --que tiene unos 445 alumnos-- ha manifestado que el curso ha comenzado en el centro con “pocas dudas” gracias a que las familias habían recibido ya anteriormente toda la información necesaria con respecto a las nuevas normas y protocolos.

Según ha explicado, han faltado más niños en Infantil, pero “no tanto” en Primaria. Además, para 5º y 6º curso se han “triplicado las aulas y se ha acondicionado para ello la biblioteca y una sala de audiovisuales”.

Donde más se ha notado la bajada de usuarios ha sido en el servicio de comedor, también porque el colegio recomendó no hacer uso de él si no fuera absolutamente necesario, ya que ahí es “muy complicado respetar los grupos burbuja” debido al espacio, ha explicado Lledías.

Por otro lado, el servicio de 'madrugadores' aún no se ha puesto en marcha porque lo gestiona el AMPA y “no veía claro cómo dividir tantos niños” en grupos pequeños, ha dicho, aunque, según la directora, se dará una respuesta a partir del día 14 de septiembre.