Casi un centenar de ganaderos se han concentrado este jueves a las puertas de la Delegación Provincial de Agricultura del Gobierno de Castilla-La Mancha en Ciudad Real, convocados por Asaja, para reclamar una compensación a las “enormes pérdidas económicas” que están sufriendo todas las explotaciones afectadas por la enfermedad de la lengua azul que afecta, principalmente, al ganado ovino y caprino.
En declaraciones a los medios durante la concentración, el secretario provincial de Asaja en Ciudad Real, Florencio Rodríguez, ha reivindicado “justicia e indemnizaciones” ante una situación que, ha advertido, está poniendo en riesgo la continuidad del sector ganadero en la provincia.
Rodríguez ha alertado de que “el campo se está quedando sin ganaderos y sin ganado” como consecuencia de una crisis sanitaria que ha provocado la pérdida de “muchas ovejas en muchas explotaciones”, a lo que se suma el fuerte incremento de los costes de producción. Según ha señalado, “no les salen las cuentas para seguir manteniendo sus explotaciones ganaderas ni tampoco para sostener a sus familias”.
En este contexto, ha reclamado a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha que actúe con urgencia y “se tome en serio” la situación del sector, advirtiendo de que, si no llegan ayudas e indemnizaciones para compensar las pérdidas, “nos quedaremos sin ganadería en la provincia”.
Florencio Rodríguez ha denunciado que en Castilla-La Mancha “no se ha dado ni un euro” en compensación por la muerte de animales, pese a que, según ha indicado, se han reconocido más de 9.000 bajas en la provincia de Ciudad Real, además de abortos e infertilidad que provoca la lengua azul.
Frente a ello, ha comparado la situación con otras comunidades autónomas como Andalucía, donde los ganaderos han recibido 10,5 millones de euros en compensaciones, o Extremadura, con 16 millones.
El responsable de Asaja ha detallado que las explotaciones ganaderas han sufrido pérdidas por la lengua azul, pero también por otros problemas sanitarios recientes, como la viruela ovina y ha defendido que “cuesta menos la prevención que la curación”, según recoge Europa Press.
En este sentido, Rodríguez ha criticado la gestión de la vacunación, señalando que el paso de obligatoria a voluntaria se produjo “sin información ni control suficientes”. Ha explicado que algunos ganaderos vacunaron a sus animales “sin saber el serotipo” y que, pese a ello, se produjeron muertes, por lo que ha insistido en que “las compensaciones y las indemnizaciones tienen que llegar” a esas explotaciones.
Advierten de “grandes pérdidas económicas”
Durante la concentración, varios ganaderos de la provincia han advertido de que las pérdidas económicas derivadas de la lengua azul y de otras enfermedades han alcanzado ya cifras muy elevadas en numerosas explotaciones.
Como ejemplo, José Gabriel Mohedano, joven ganadero de Chillón, ha explicado que su explotación ha sufrido “numerosas muertes, una paridera reducida a la mitad, malformaciones y problemas de infertilidad”, además de ovejas que han perdido la lana por las fiebres altas.
Ha señalado que se ha visto obligado a reducir la cabaña y las ventas de corderos, lo que afectará a la ayuda asociada, y ha advertido de que, como recién incorporado, la situación hace “muy difícil” mantenerse en la actividad y obliga a asumir un sobrecoste para renovar animales y sostener la explotación.
También Nuria Usero, con una explotación en Cabezarrubias del Puerto, ha relatado que durante semanas llegaba al campo y encontraba ovejas jóvenes muertas cada día, llegando a perder cerca de un centenar de ellas, además de los numerosos abortos que sufrían. Una situación que ha supuesto un “importante incremento de los gastos” y ha puesto en jaque la viabilidad de su explotación.