CONTENIDO OFRECIDO POR LA JUNTA DE CASTILLA-LA MANCHA Y 'CAMPO Y ALMA'

El melón y la sandía de la Mancha son tendencia: alta demanda de los consumidores en los meses de calor

Calidad inigualable del melón y la sandía de la Mancha, su dulzura, frescura y versatilidad está convirtiendo a estas dos producciones tan destacadas para la región no sólo en las frutas favoritas del verano sino en productos con un gran potencial desde el punto de vista gastronómico que se están incorporando al recetario de los meses de calor formando parte de primeros platos, ensaladas y batidos.

El melón de la Mancha, que se distingue por su jugosidad y la escasa fibrosidad de su carne, le ha hecho merecedor de la Indicación Geográfica Protegida Melón de La Mancha, una figura de calidad integrada también en la marca Campo y Alma, y que se remonta a 2010.

Los melones acogidos a esta IGP tienen que pertenecer a la variedad botánica ‘saccharinus’, de los cultivares ‘Piñonet’ o ‘Piel de sapo’, y se producen en la comarca natural de la Mancha, que comprende las localidades de Alcázar de San Juan, Arenales de San Gregorio, Argamasilla de Alba, Campo de Criptana, Daimiel, Herencia, Las Labores, Llanos del Caudillo, Manzanares, Membrilla, Puerto Lápice, Socuéllamos, Tomelloso, Valdepeñas y Villarta de San Juan, todas pertenecientes a la llanura manchega, con una altura media entre los 500-700 m.

Todos los que lucen esta identificación son melones de la categoría I, con un contenido en azúcar mínimo y un peso unitario comprendido entre 1,8 y 4 kilogramos.

Para lograr esta calidad, dulzura y jugosidad, los terrenos en los que se localiza el cultivo tienen que ser poco profundos, arenosos, muy permeables y altamente mineralizados. Climatológicamente es una comarca fría y seca. Estas condiciones edafoclimáticas proporcionan al producto unas propiedades cualitativas en cuanto al tamaño, el color, el escriturado de la piel y la conformación externa de los frutos; la textura y la fibrosidad de la pulpa.

Sandía de la Mancha

La sandía que se cultiva en la Mancha es también muy apreciada en los mercados y destaca por su sabor y por su dulzor, con una pulpa muy crujiente, color rojo intenso y un calibre grande.

Esta fruta de verano encuentra en las tierras manchegas las mejores condiciones ya que para mantener sus características necesita altas temperaturas, ausencia de heladas porque es muy sensible y varias horas de exposición solar directa.

Todo ello le permite mantener las características que la hace cotizarse en los mercados. De hecho, la sandía de la Mancha es un producto al alza: los consumidores están aumentando la demanda de sandía por encima del melón ya que es una fruta con mucha aportación de agua lo que hace que sea muy apreciada en los meses de verano.

Pero la importancia del melón y la sandía en la región va mucho más allá porque se considera un cultivo social, esencial desde el punto de vista económico ya que genera empleo durante toda la campaña y en muchos casos es un complemento para las explotaciones familiares cuyos ingresos principales proceden de los cultivos leñosos.

Son también producciones con gran vocación exportadora. Un 40 por ciento de la producción sale a Europa, donde son frutas muy apreciadas principalmente en veranos de extremo calor.

Versatilidad en las cocinas

Tanto el melón y la sandía trascienden y ya no sólo las encontramos como postre, sino que se han incorporado al recetario. Mucho más allá del tradicional melón con jamón, encontramos gazpachos y sopas frías tanto de melón como de sandía, como el gazpacho de melón con tacos de jamón (Castilla-La Mancha produce el 40 por cierto de las piezas de jamón serrano de toda España y muchos de ellos también están acogidos a la marca Campo y Alma), una sopa fría de melón con toques de menta o un salmorejo de sandía en el que esta fruta manchega sustituye al tomate.

Son muy versátiles también si las utilizamos formando parte de una ensalada, o en los batidos de fruta, para reponer fuerzas tras una actividad al aire libre o como refresco para los más pequeños por sus propiedades saludables y su alto contenido en agua.

Liderazgo de Castilla-La Mancha

El melón y la sandía de la Mancha mantienen el liderazgo español . Con las 5.700 hectáreas de melón y las 3.500 hectáreas de sandía plantadas en 2025, según los datos de la Consejería de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, la Comunidad Autónoma se posiciona como la segunda región en superficie de melón sólo por detrás de Murcia y también en segunda posición en sandía, por detrás de Andalucía.

De esta forma se han recuperado las superficies plantadas que habían sufrido un descenso en los últimos años, ya que en el 2022 apenas se alcanzaron las 8.000 hectáreas entre estas dos frutas de verano.