La Justicia obliga a Ciudad Real a recuperar cinco nombres de calles vinculados al franquismo

Una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha obliga al Ayuntamiento de Ciudad Real a recuperar los nombres de cinco vías vinculados a la dictadura franquista, que fueron modificados en aplicación de la Ley de Memoria Histórica por el PSOE cuando Pilar Zamora ostentaba la Alcaldía de la ciudad.

De esta forma, el pasaje de la Pandorga volverá a denominarse José Gutiérrez Ortega; la calle Manuel Herrera Piña recuperará el nombre de José María Aparicio Arce; la plaza de Gloria Fuertes volverá a ser la plaza Fernando Merry del Val y García Zapata; la calle Irene Villa recuperará la denominación de Gregorio Sánchez-Puerta y el Grupo Adolfo Suárez volverá a llamarse Grupo Vicente Galiana.

Así lo ha anunciado el portavoz del equipo de Gobierno municipal (PP), Guillermo Arroyo, quien ha precisado que la resolución judicial no afecta a las nueve calles incluidas en aquel acuerdo, sino únicamente a las cinco que hacían referencia a nombres propios.

Según ha explicado Arroyo, el tribunal diferencia entre las denominaciones referidas a batallas o acontecimientos de la Guerra Civil, como Belchite, y las dedicadas a personas concretas.

Por ello, no se revierten los cambios de la calle Belchite por Emilia Pardo Bazán, de Brunete por María Zambrano, de Santa María de la Cabeza por Sara Montiel y de Simancas por Miguel Ángel Blanco.

El portavoz municipal ha indicado que la sentencia fue recibida a finales de la pasada semana y que los servicios municipales ya están estudiando cómo ejecutar el fallo y qué consecuencias administrativas tendrá para los vecinos, comercios y propietarios de inmuebles situados en las cinco vías afectadas.

Arroyo ha asegurado que el Ayuntamiento cumplirá la resolución y procederá a recuperar las anteriores denominaciones, aunque todavía debe determinar el procedimiento y la forma de comunicar los cambios a los organismos públicos y a las personas afectadas.

El portavoz ha aprovechado la resolución para cargar contra el equipo de Gobierno de la etapa de Pilar Zamora, al que ha acusado de actuar de manera “sectaria” y de estar pendiente de “conductas ideológicas” en lugar de centrarse en los principales problemas de la ciudad.

El proceso se inició en 2016

El proceso para modificar estas calles comenzó en 2016, cuando la Mesa de la Memoria Histórica de Ciudad Real consideró que nueve denominaciones constituían una exaltación de personas o acontecimientos relacionados con la Guerra Civil y la dictadura franquista. Posteriormente se abrió una votación ciudadana para elegir los nuevos nombres.

La Junta de Gobierno Local aprobó formalmente los cambios en febrero de 2018, pero una primera sentencia del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 2 anuló aquel acuerdo al considerar que la decisión debía ser adoptada por el Pleno municipal y no por la Junta de Gobierno.

Para responder a esa resolución, el Pleno volvió a aprobar en mayo de 2021 las nueve modificaciones, con 15 votos a favor y diez en contra, correspondientes estos últimos al Partido Popular y Vox. El acuerdo mantuvo los nombres que ya se utilizaban desde 2018.

Ahora, el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha ha anulado parcialmente aquella decisión y ha determinado que no procedía modificar las cinco denominaciones vinculadas a personas, mientras que mantiene los otros cuatro cambios referidos a acontecimientos o emplazamientos relacionados con la Guerra Civil.

¿Quiénes fueron los hombres que recuperarán un hueco en el callejero?

Todos los que volverán a tener su nombre vinculado a una calle de Ciudad Real eran hombre vinculados a la dictadura franquista. En el caso de José Gutiérrez Ortega fue miembro de Falange - fue el fundador de esta corriente en Granada-, además de vicepresidente de la Diputación provincial de Ciudad Real, incluso, provisionalmente, presidente. Además fue el fundador del periódico Lanza en 1943 que dirigió con una clara orientación de apoyo al régimen.

José María Aparicio Arce fue alcalde de Alcázar de San Juan y delegado del Movimiento Nacional, vinculado al franquismo. También ostentó el cargo de presidente de la Diputación de Ciudad Real hasta su marcha a Zamora en 1964 como gobernador civil.

Mientras, Vicente Galiana Utrilla, fue el fundador de Falange Española de Daimiel, y primer presidente de la Junta Provincial de Falange de Ciudad Real. Su figura fue utilizada propagandísticamente por el franquismo manchego.

Gregorio Sánchez-Puerta fue miembro del Consejo Nacional de Falange Española Tradicionalista y de las JONS y delegado nacional de Personal del Movimiento. En cuanto a Fernando Merry del Val y García Zapata, ingeniero, fue consejero de la Compañía Española de Petróleos (CEPSA).

El PSOE de Ciudad Real anima a recurrir la sentencia

La exalcaldesa y actual senadora autonómica, Pilar Zamora, ha pedido hoy al alcalde de Ciudad Real, Francisco Cañizares, y al PP provincial que recurran la sentencia del Tribunal Supremo de Castilla-La Mancha (TSJ) sobre el callejero de la capital, porque “defender la democracia y homenajear a quienes han luchado por ella y representan valores positivos para la sociedad no puede ser considerado sectarismo político”, ha sostenido.

Recuerda, además, que la decisión se tomó por los órganos legítimos y democráticos del ayuntamiento, por acuerdo del pleno municipal y con la creación de una mesa de trabajo a la que aportaron su opinión los 1.779 ciudadrealeños y ciudadrealeñas que intervinieron en la decisión de los nuevos nombres de las calles.

Zamora se pregunta “qué tiene de sectarismo homenajear al primer presidente de la democracia española, Adolfo Suárez, quien precisamente no fue un político de izquierdas, sino militante de la UCD; a una joven víctima del terrorismo etarra como Irene Villa, a un profesional de la fotografía que retrató la Mancha como nadie, como Manuel Herrera Piña, o una poeta y escritora como Gloria Fuertes que emocionó a todos los niños de una generación”.

Y, además, en un momento en el que se está persiguiendo la Declaración de Interés Turístico Nacional de la Pandorga, pregunta también “a quién molesta” que un Pasaje de la ciudad reconozca una fiesta tan considerada y querida por sus vecinos y vecinas. “No defender estos cambios no es apostar por la democracia”, ha insistido.