La portada de mañana
Acceder
Un 15M por la vivienda presiona a los partidos para pactar medidas urgentes
Juan Carlos Peinado, el héroe sin honores de la derecha judicial
Opinión - Cucarachas para los buitres, por Antonio Maestre

REPORTAJE

Valdepeñas o el “sueño posible” de la ciudad del vino para dejar de ser una “isla de calor y pavimento” y ganar naturaleza

“Tenemos que empezar casi desde cero”. En el Ayuntamiento de Valdepeñas son críticos y realistas. En tareas de medio ambiente está “casi todo por hacer” en esta ciudad de casi 500 kilómetros cuadrados, una de las capitales del vino en todo el país, con una arraigada tradición vitivinícola que la ha convertido en un referente del sector para toda España. Pero por ese complicado camino, que ha propiciado su desarrollo industrial, urbanístico e incluso arqueológico, se ha dejado una “asignatura pendiente”: ser una ciudad verde, con parques, jardines y biodiversidad.

Porque el núcleo urbano Valdepeñas es, en un 90%, pavimento y roca. Apenas hay árboles y sombra. Eso, en una ciudad de más de 30.000 habitantes en plena comarca de la Mancha ciudadrealeña, está teniendo una consecuencia directa que durante el verano asoma con mucha garra: los efectos del cambio climático la han convertido en una “isla de calor”. Y su ciudadanía lo nota cada vez más.

Por eso el equipo de Gobierno municipal, gobernado por el PSOE con Jesús Martín a la cabeza, decidió hace dos años ponerse una tarea. Pero no una cualquiera. Decidió concurrir a las ayudas europeas para la renaturalización de las ciudades. Había que ponerse manos a la obra y necesitan fondos europeos. Lo consiguieron.

Mediante un proyecto redactado por la Fundación Internacional para la Restauración de los Ecosistemas (FIRE) se hicieron con una subvención de 3,3 millones de euros de fondos europeos que gestiona la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco). El objetivo: convertir Valdepeñas, en diez años, en una ciudad verde, biodiversa y “climatológicamente inteligente”. Menos pavimento, más naturaleza, en definitiva. Si antes los edificios ganaron terreno a las zonas verdes, ahora debe ser “al revés”.

Uno de esos años ha transcurrido ya. Ha sido el de la fase inicial, el de hacer los primeros esquemas, ponerse los primeros deberes, diagnosticar la situación y generar soluciones a corto, medio y largo plazo: y con todo ello ha nacido el Plan de Renaturalización Urbana de Valdepeñas (PRU-VAL) elaborado por la FIRE. Esa es la hoja de ruta, el mapa del tesoro.  

Para llevarlo a cabo, uno de los objetivos del Ayuntamiento ha sido dotarse de un Consejo Asesor Externo de Expertos, del que forma parte elDiario.es de Castilla-La Mancha, en aspectos relacionados con la comunicación, y que ya se ha reunido por primera vez para conocer los detalles del proyecto y el estado de los primeros trámites administrativos y actuaciones. Con ello, este organismo elaborará sus primeras aportaciones.

Forman parte del Consejo, por el Ayuntamiento, el concejal de Medio Ambiente, Gregorio Sánchez Yébenes; la jefa del Departamento de Medio Ambiente, Nuria Zamora Sánchez; y el coordinador del proyecto, Carlos Río-Pérez. Por la FIRE, lo integra el investigador y catedrático de Ecología de la Universidad de Alcalá (UAH) José María Rey Benayas (que contó con los expertos Enrique Soria y Alba García en la elaboración del Plan). Como asesores externos, componen este organismo, Óscar Martínez Gaitán, arboricultor; Josep Maria Melero, educador ambiental y espetólogo; Ana Jiménes Sevilla, periodista y divulgadora ambiental en Castilla-La Mancha Media (CMM), Alicia Avilés Pozo, periodista en elDiario.es Castilla-La Mancha e Ignacio Fernández Calvo, técnico de SEO/Birdlife en Santander.

El Consejo ya ha podido conocer de primera mano los trabajos presentes y futuros para renaturalizar Valdepeñas, que detallaron Carlos Río-Pérez y José María Rey Benayas. En líneas generales, busca combatir ese efecto “isla de calor” y mejorar la calidad de vida mediante un diagnóstico detallado del arbolado urbano y la infraestructura verde actual.

Las propuestas incluyen incrementar la presencia de especies autóctonas, crear nuevos espacios ajardinados y promover la fauna silvestre mediante refugios específicos. Además, el plan establece pautas de jardinería naturalista y programas de participación ciudadana para asegurar la sostenibilidad del ecosistema urbano.

Pero sobre el papel, es mucho más complejo. Partir de cero no es fácil y los técnicos reconocen que está “casi todo por hacer” y que el proyecto de Valdepeñas es “el hermano pequeño” de otros muchos que disponen de los mismos fondos europeos.

Corredor ecológico: ya hay acuerdo con los propietarios

No obstante, han decidido no achantarse gracias a la oportunidad que las ha dado la Fundación Biodiversidad. Quieren dejar atrás su tradición de aridez y pavimento, marcada por su desarrollo urbanístico, para convertirse “en un ejemplo”. Por eso, y partiendo de que en el caso urbano “casi no hay parques”, una de sus medidas principales es recuperar para el disfrute de los vecinos y vecinas, un área de tres hectáreas, a pocos kilómetros de la ciudad, en el entorno del arroyo de Santa María (también conocido en ese tramo como El Peral) y el paraje de Las Aguas a lo largo del cauce, así como la conexión de ambos con la ciudad.

Los terrenos pertenecen a ocho propietarios privados a los que el Ayuntamiento ya ha pedido la custodia del territorio, y de los que ya ha obtenido una “disposición favorable” aunque todavía falta “oficializarlo”.

En realidad, ya es una zona de recreo para la ciudadanía de Valdepeñas, pero ahora se trata de convertirla en un auténtico corredor ecológico. Hay algunos problemas. Varias zonas son cien por cien de viñedo, hay también vestigios de bodegas romanas y prácticamente no hay agua debido a la bajada progresiva durante años de la masa freática. Aun así, el objetivo es poder renaturalizar toda la zona mediante especies vegetales que necesiten pocos recursos hídricos.

Para ello también existe ya una memoria técnica que se remitirá en breve a la Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) para que dé su visto bueno a las actuaciones concretas previstas para la custodia municipal del terreno, que se llevaría a cabo por un periodo de cinco años prorrogables.  

Ya dentro del casco poblacional, uno de los grandes “proyectos estrella” es el desarrollo de arbolado urbano, cuyo pliego de condiciones está ya en tramitación. El objetivo es plantar 1.200 árboles y 1.200 arbustos en las calles. Pero principalmente, en dos ejes donde no hay apenas sombra: el que discurre de norte a sur en la calle 6 de Junio y el que transita de este a oeste en la avenida del Primero de Julio. Este último es el antiguo arroyo de la Veguilla, urbanizado a ambos lados del canal construido tras la histórica riada de 1979 en la que murieron 22 personas. El nombre de la avenida se puso en homenaje a la fecha de ese trágico suceso.

Por otro lado, también dentro de la ciudad, ya se encuentra licitado el proyecto para la mejora de parques y jardines. La actuación se llevará a cabo en cinco áreas, centradas principalmente en el enriquecimiento botánico y la biodiversidad, y con la vista puesta, al igual que en el corredor ecológico, en especies con poca necesidad de agua.

De hecho, otra “joya de la corona”, en palabras del catedrático Rey Benayas, es el 'Arboreto': un jardín botánico o plantación especializada en la colección, cultivo y estudio de árboles y otras plantas leñosas, que se realiza con fines científicos y educativos para estudiar su adaptación al suelo y al clima. Se llevará a cabo al principio de la Avenida del Vino y podría convertirse en el segundo espacio con más riqueza botánica de Castilla-La Mancha, después del Jardín Botánico de Albacete.

El reto principal, en toda la ciudad, es crear la jardinería “ecosistémica”, es decir, la que repercute en beneficios directos para la población con procesos naturales, especies nativas, cubiertas verdes tanto en edificios como en el suelo y reutilización de los materiales desechados.

Objetivo: un árbol por cada dos habitantes

Además, el Plan de Renaturalización tiene previstas actuaciones en 28 parcelas pendientes de desarrollo que ya están incluidas en el planeamiento urbanístico de la ciudad y que no requerirán, por tanto, modificaciones sobre el papel. Como objetivo final, el Plan persigue aumentar el arbolado desde los 0,25 árboles actuales por habitante hasta alcanzar entre 0,33 y 0,5 árboles por habitante, es decir, un árbol por cada dos vecinos, cumpliendo las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Junto a todo ello, el proyecto incorpora asimismo la erradicación de especies exóticas invasoras y la creación de un gran paseo arbolado de unos cinco kilómetros, principalmente en zonas que ahora no cumplen con la normativa y que es necesario restaurar y “reordenar”.

Por otra parte, durante la reunión del Consejo Asesor de Expertos, una de las medidas más detalladas fue la relativa al hacking de halcón peregrino para combatir la “plaga” de palomas en la ciudad. Es una técnica de conservación y reintroducción que consiste en criar y alimentar polluelos nacidos en cautividad dentro de nidos artificiales en sitios elevados, sin que tengan contacto visual ni directo con los seres humanos

Este proyecto, cuya licitación también está en curso, prevé la crianza de ocho pollos de halcón en 2027 y cuatro en 2028 para que alguna futura pareja pueda quedarse en la ciudad y generar un “mapa de miedo” que propicie que la gran cantidad de palomas que hay la ciudad se instale en otro lugar.

Y, también en referencia a la fauna, además del control de la población felina, mediante colonias de gatos, el plan contempla un amplio conjunto de medidas de promoción y enriquecimiento destinadas a favorecer la biodiversidad nativa y el control biológico en las zonas urbanas y periurbanas.

Consiste en la instalación de al menos 150 cajas-nido y comederos para aves insectívoras pequeñas (como carboneros, herrerillos y papamoscas), paséridos y vencejos, así como al menos 20 comederos en parques urbanos; unos 30 refugios para murciélagos como controladores naturales de plagas de insectos; otros 30 específicos para invertebrados; y varios puntos con barro en zonas estratégicas de la ciudad para facilitar la construcción de nidos a golondrinas, aviones y vencejos.

En este punto, el Plan de Renaturalización también contempla la creación de al menos una charca de agua por parque para proporcionar puntos de bebida y favorecer la reproducción de anfibios, y la plantación de especies vegetales nutricias en cada área verde para atraer y alimentar a orugas y mariposas.

En el equipo de Gobierno municipal son conscientes de la importancia de que este proyecto cuente con la complicidad de la ciudadanía. La mayoría de las asociaciones vecinales de Valdepeñas ya están al tanto del proyecto, pero los responsables del Plan quieren ir más allá y fomentar la participación ciudadana a través del recién creado Consejo Municipal de Medio Ambiente. Es más, la propia planificación prevé voluntariados de todo tipo.

Vivir cerca de zonas verdes, arboladas y biodiversas reduce el riesgo de muerte prematura

José María Rey Benayas lo tiene claro: “Vivir cerca de zonas verdes, arboladas y biodiversas reduce el riesgo de muerte prematura”. Por eso incide en la necesidad de revertir la concepción de “pavimento y roca” de Valdepeñas para mitigar los efectos del cambio climático, muy acuciantes en la ciudad.

“Estoy convencido de que, con todo ello, Valdepeñas puede convertirse en diez años en una ciudad ejemplar. Esto es mucho, mucho más, que simplemente plantar árboles. Es un proyecto para reconvertir una ciudad. Es el proyecto que toda ciudad soñaría y es un sueño posible. Debe ser un punto de inflexión”, destaca.

Pese al enorme trabajo que queda por hacer, en el equipo de Gobierno municipal comparten el optimismo del catedrático. Creen que han realizado un buen trabajo durante el primer año de fase inicial administrativa y que el Plan redactado por la FIRE, que se irá ampliando y mejorando, es una hoja de ruta “ambiciosa, pero realista”. Con ese objetivo quieren transformar Valdepeñas en una “ciudad de futuro”.