TOLEDO
El historiador Martín Molina: “La guerra civil empezó porque había sectores que no querían una España plural”
“La guerra civil de 1936 empezó porque había sectores que no querían una España plural y porque había una oposición muy fuerte a las reformas”. Lo afirma el historiador Martín Molina (Toledo, 1952), licenciado en Filosofía y Letras, especializado en Historia y doctor en Derecho. “Me preocupa poder explicar por qué llegamos al episodio más dramático de la historia de España”, asegura, en alusión a la guerra entre españoles.
Este martes ofrece una charla sobre la contienda civil que tuvo lugar entre 1936 y 1939, en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, con sede en el Alcázar de Toledo, a las 19 horas. “Partiré de las elecciones generales de febrero de 1936, unas elecciones democráticas celebradas bajo la Presidencia de Gobierno de un conservador, católico, como era Niceto Alcalá-Zamora, que era presidente por un acuerdo entre las fuerzas de la Segunda República, desde 1931”.
En 1936, explica, “el clima político estaba muy polarizado: había sectores de la Segunda República que querían avanzar en reformas y otras estaban en contra”. Se refiere en concreto a cambios que pasaban por la reconversión del ejército español, más moderno y más dependiente del poder civil, teniendo en cuenta, recuerda el historiador, que “la Constitución de 1931 recogía la idea de que España fuera un país más pacifista”. En concreto, el artículo 6 decía entonces que España renunciaba a la guerra “como instrumento de política nacional”.
A eso se sumaba el deseo de reformas en el sector agrario o en el ámbito educativo, “tendiendo hacia la secularización”, dice, de un sistema controlado hasta entonces por la iglesia católica y en el que la mujer apenas tenía participación.
Incluso, abunda Martín Molina, “había deseos de avanzar en los estatutos de autonomía” en los territorios. De hecho, la Constitución de la época en su artículo 1 definía a España como un “Estado integral, compatible con la autonomía de los municipios y las regiones” y en realidad fue el germen del actual Estado de las Autonomías, como Castilla-La Mancha.
“Había sectores que no querían una España plural”, insiste. “Se miraba con mucho recelo y eso llevó a que se configurase un frente popular y un frente nacional, y a que el ejército mostrase una vez más su intención de intervenir y vaya que lo hizo”.
A la postre, una parte del ejército provocaría un golpe de Estado para impedir los cambios, al frente del cual terminó situándose Francisco Franco. Con él vendría una dictadura durante 36 años en la que, según recuerda el historiador, “se limitaron las libertades”.
Martín Molina ya ofreció el pasado día 13 de octubre una primera conferencia sobre el periodo histórico comprendido entre el reinado de Alfonso XIII y la llegada de la Segunda República.
Las “carencias del sistema educativo y el falso argumento de que ”con Franco se vivía mejor“
“La idea de este ciclo surgió porque, entre el público en general, hay bastante déficit sobre el conocimiento de nuestra historia más reciente”, asegura. Una “carencia”, dice, que hoy se mantiene en el ámbito educativo. “Se aprenden la lista de los reyes godos, se habla de Isabel y de Fernando, de la España imperial... pero cuando se llega a la guerra de la independencia el curso se acaba por los programas tan apretados”.
Martín Molina cree que “no se ha prestado suficiente atención a los años más recientes de nuestra historia que tanto nos han afectado”. Cree que es importante que los más jóvenes - también los mayores- conozcan todos los aspectos de la historia más reciente. “Sería importante”, defiente, al menos para los estudiantes de Secundaria y en la propia universidad.
“He dado charlas en universidades de mayores a los que acuden personas que han sido economistas o ingenieros y que después han estudiado historia porque tienen esa carencia”, relata. Reconoce que a partir de 1975 “había que mejorar las calles en los pueblos, los hospitales o los colegios, pero desgraciadamente no se ha trabajando lo suficiente en la democracia española el hecho de reflexionar sobre nuestra historia más reciente”.
Por eso, no le resulta extraño que las generaciones más jóvenes afirmen ahora que con Franco se vivía mejor. “No me cabe duda de que esto se origina por la ignorancia y la ignorancia es muy peligrosa”.
Él apuesta por conocer la historia porque “eso permite que las personas sean más prudentes, más reflexivas y que se lo piensen antes de tomar decisiones. Creo que la polarización de la España de hoy no tendría sentido si hubiéramos hecho el esfuerzo de conocer la historia de los hechos. Es lo que pretendo trasladar y que la gente reflexione”, dice, con argumentos objetivos.
Próximas citas el 27 de octubre y el 10 de noviembre
La iniciativa coincide con los 90 años del inicio de la guerra civil y forma parte del ciclo 'Nuestra historia más reciente 1925-2025', con conferencias que se celebrarán a lo largo de las próximas semanas, en este y en futuros ciclos, analizando sucesivos periodos históricos que llegarán hasta la actualidad.
El martes 27 de octubre la charla se centrará en la 'Política, sociedad y economía en la dictadura de Franco'. En esta charla distinguirá entre las distintas fases del franquismo. “Desde la fase más fascista, hasta el final de la Segunda Guerra Mundial, la fase del aislamiento internacional entre 1945 y 1959 y la fase del desarrollismo, hasta 1975, de la mano de los tecnócratas del Opus Dei”.
Se trata, dice de que “cada uno saque sus conclusiones”. En cada charla.
Ya el martes 10 de noviembre se cerrará este ciclo inicial con la conferencia 'La democracia española: cambios sociales y políticos', que se centrará en los años entre 1975 y la primera parte de la década de los años 80 del siglo XX.
La entrada es libre hasta completar el aforo. Todas las conferencias se celebran en la Biblioteca de Castilla-La Mancha, a las 19 horas.