Adiós Castilla La Nueva, hola libertad: una ventana a la transición castellanomanchega tras cinco décadas
Hay muchos jóvenes albaceteños que probablemente hoy desconozcan que la hoy provincia de Albacete pertenecía históricamente a la Región de Murcia desde 1833 hasta 1978, que se constituyó como provincia propia y se integró en el régimen preautonómico de Castilla-La Mancha, que históricamente había sido Castilla La Nueva. Y quizás algunos otros no sepan que hasta la llegada de la transición democrática, tras la muerte del dictador Francisco Franco en 1975, las mujeres no podían hacer prácticamente nada sin el permiso de sus maridos. Como si no existieran.
Son solo dos apuntes, uno simbólico y otro de gran calado, de la enorme transformación que supuso para toda España, y en particular para lo que hoy es Castilla-La Mancha, la llegada de la democracia tras las cuatro décadas de dictadura franquista.
Y con motivo de los 50 años transcurridos desde la llegada de Adolfo Suárez a la Presidencia del Gobierno y la aprobación de la Ley para la Reforma Política, el instrumento jurídico fundamental ideado para desmontar las estructuras de la dictadura. Con este espíritu arranca la exposición La Transición en Castilla-La Mancha. La construcción de una nueva realidad e identidad (1976-1983), que se inaugura este martes, día 29 de septiembre, en Museo de Santa Fe de Toledo.
Esta exposición está comisariada por José Antonio Castellanos López, profesor de Historia Contemporánea en la Facultad de Letras de la Universidad de Castilla-La Mancha, director del Grupo de Investigación CLAVHISCON y decano de la Facultad de Letras de la UCLM; y por Álvaro Notario Sánchez, profesor del Departamento de Historia del Arte de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM) y vicedecano de la Facultad de Letras de la UCLM.
Supone un recorrido a través del arte, los documentos históricos, las fotografías y los espacios audiovisuales inmersivos, por la historia de la comunidad autónoma, desde el final de la dictadura hasta las primeras elecciones a las Cortes autonómicas en 1983.
En el paso previo realizado este lunes para los medios de comunicación, al que han asistido el vicepresidente segundo, José Manuel Caballero, y la consejera portavoz, Esther Padilla, entre otros cargos del Ejecutivo, los asistentes han podido conocer de primera mano los dos principales espacios de la muestra, divididos en diferentes etapas del proceso.
José Antonio Castellanos ha destacado que el objetivo principal de la muestra en mostrar a la ciudadanía, con criterios académicos, pero también pedagógicos todo lo que sucedió hace 50 años, haciendo hincapié en que fue un “doble proceso”. Primero, a nivel estatal, y segundo, en lo referente a la consecución del autogobierno para Castilla-La Mancha, “sumándose al carro del resto de territorios que lograron su autonomía”.
“Estamos hablando de un territorio desde el punto geográfico nunca antes había existido, las cinco provincias que hoy todos conocemos como Castilla-La Mancha nunca habían formado parte de una realidad política en la historia. Nos puede sonar la idea Castilla La Nueva, pero a lo mejor muchos no saben que durante el franquismo Albacete formaba parte de Murcia. Toda esa transformación van más allá de lo político y de lo geográfico, tienen que ver con lo identitario y lo cultural”, ha destacado.
La exposición dispone de más de 300 piezas, decenas de composiciones pictóricas, escultóricas, audiovisuales y fotográficas, además de cuatro “estaciones inmersivas”: espacios donde poder escuchar, tocar y visualizar diferentes etapas de esa transición. El comisario no ha querido destacar ninguna de ellas en especial, pero sí ha querido resaltar la combinación de la obra artística con un elemento “transmisor de la realidad” como son los testimonios que los documentales y los medios de comunicación dejaron de todo ese proceso.
El hecho de haber unido en la exposición tantas obras refleja asimismo un mensaje de consenso, el mismo que buscó conseguir la transición en el camino a la libertad
“Creemos firmemente que gracias a todo ello, en institutos, centros educativos y asociaciones, van a poder disfrutar mucho de la exposición”, ha destacado.
Por su parte, Álvaro Notario, otro de los comisarios de la muestra, ha puesto el acento en las más de 30 obras de arte que han cedido diferentes museos de titularidad autonómica y otros municipales. También ha destacado la colaboración de las entidades privadas y de coleccionistas particulares, que permitirán que puedan contemplarse por primera vez obras como 'Angustia' de Pepe Ortega, que abre la exposición.
“Toda esa colaboración y el haber conseguido que por primera vez se puedan contemplar todas juntas reflejan asimismo un mensaje de consenso, el mismo que buscó conseguir la transición en el camino a la libertad”, ha subrayado.
En la exposición se recogen asimismo objetos originales, reproducciones facsimilares de diferentes archivos, y bibliotecas, y en su visita por todas las capitales de provincia, también se podrán ver diferentes piezas relacionadas especialmente con cada lugar. Por ejemplo en la “estación inmersiva” dedicada a los quioscos, los periódicos de la época que contaron la transición serán toledanos mientras la exposición esté en esta ciudad, pero se cambiarán por otros provinciales en cada territorio.
“Es un homenaje que queremos hacer creemos que es realmente todo un homenaje el que se quiere hacer también con la exposición a cada una de las provincias, cada una de las capitales, sin querer dejarnos nada en el tintero. Aunque evidentemente al ser una época tan reciente, vivida por todas las generaciones pasadas y casi presentes, pues realmente será una exposición en la que todo el mundo tenga algo que aportar y todo el mundo tenga una opinión al respecto y que vea que falta algo de su pueblo, de su localidad o de su entorno más próximo.
Durante el paso previo, las personas asistentes han podido conocer de primera mano todo este proceso y asistir al estreno de las primeras performances realizadas por el grupo de teatro Narea Producciones, el encargado de las visitas dramatizadas, especialmente para jóvenes, con el objetivo de “vivir una experiencia más inmersiva”.
Esta ha sido una de ellas, denominada '15J. Castilla-La Mancha, vota por la libertad. Escenas de una transición':
En el resto, las representaciones se han centrado en conocer todo el proceso de transición democrática. Una con un diálogo entre un quiosquero de la época con un señor algo reacio a los cambios, al que consigue convencer de la importancia en el avance de las libertades; y otra a través de una mujer que, tras dejar de planchar camisas, le cuenta a su marido todo el progreso que la transición trae para el género femenino: el divorcio, el derecho al aborto, vestirse libremente, estudiar y trabajar, y en general, la posibilidad de “existir sin tener pedir permiso” porque “la democracia nos devolvió la voz”.
Tras su inauguración oficial, la exposición se mantendrá abierta al público en el convento de Santa Fe de Toledo hasta el 25 de octubre. Posteriormente, recorrerá el resto de las capitales de provincia llegando a Albacete, al Museo Provincial del 2 de noviembre al 6 de diciembre de 2026; a Guadalajara, al Palacio del Infantado del 14 de diciembre de 2026 al 17 de enero de 2027; a Ciudad Real, al Convento de la Merced del 1 de febrero al 7 de marzo de 2027 y, finalmente, a Cuenca al espacio Princesa Zaida del 22 de marzo al 25 de abril de 2027, aunque las fechas están sujetas a cambios.
La muestra se articula en tres salas. Las dos primeras dedicadas a la muestra y la tercera a un espacio con gamificación, con cuatro instalaciones interactivas que, a través de hologramas y juegos, permiten terminar la visita con una experiencia más inmersiva. La exposición concluye con un espacio audiovisual e interactivo concebido para ampliar la experiencia del visitante.
El recorrido se organiza en torno a cuatro ámbitos temáticos sobre la España en transición, el nacimiento de Castilla-La Mancha como comunidad autónoma, el nuevo paisaje social que surge en este periodo y la confluencia con movimientos culturales y artistas.
Por un lado, el bloque sobre la España de la transición, sitúa al visitante en el contexto nacional en el que se desarrollaron los acontecimientos: la represión política, las demandas de libertad, el papel desempeñado por la Corona, la acción reformista de los gobiernos de Adolfo Suárez, la aprobación de la Constitución de 1978 o las amenazas representadas por el terrorismo y el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981 permiten comprender la magnitud de los cambios que experimentó la sociedad española en aquellos años decisivos.
En el bloque enfocado a la nueva autonomía, se aborda el proceso mediante el cual la región fue adquiriendo una realidad política e institucional propia en el marco del nuevo Estado de las Autonomías. Esta sección invita a reflexionar sobre cómo las regiones no son únicamente realidades heredadas del pasado, sino también construcciones históricas surgidas de procesos políticos, sociales y culturales concretos.
Asimismo, se ha construido un bloque sobre el nuevo paisaje social que surge en este periodo. En él se analizan las transformaciones que afectaron a la vida cotidiana. La emigración, el crecimiento urbano, la crisis económica, las movilizaciones obreras, la ampliación de los espacios de participación ciudadana son algunos de los temas.
Tendrá un lugar destacado el protagonismo de las mujeres en este proceso con su creciente incorporación al ámbito educativo, laboral y político, así como el surgimiento de asociaciones y movimientos feministas; y también da cabida a reivindicaciones frente a la represión y la discriminación de las identidades sexuales.
De Pepe Ortega a Rafael Canogar
Se ha diseñado un bloque con la mirada de artistas como Pepe Ortega, Juan Genovés, Manuel López-Villaseñor, Juan D'Opazo o Rafael Canogar, entre otros, que ofrece algunas de las principales sensibilidades artísticas del periodo. Por último, en el apartado sobre cultura e identidades en transformación, se explora el modo en que la democratización favoreció nuevas formas de creación.
Surgieron o se consolidaron iniciativas como el Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro. Al mismo tiempo, destaca la producción literaria de autores como Francisco Nieva, Antonio Buero Vallejo o Francisco García Pavón; y la modernización cultural que se manifestó en ámbitos como la arquitectura y el diseño, representados por Miguel Fisac y Manuel Piña; en el cine por Pedro Almodóvar y José Luis Cuerda; y en la consolidación de nuevos espacios para la difusión artística.
Se incluye, además, la muestra 'La Transición a través de jóvenes ilustradores' en la que 10 ilustradores de Castilla-La Mancha releen la Transición con su propio lenguaje gráfico, en una muestra integrada dentro de la exposición principal. La muestra recorrerá las cinco sedes de la exposición central.
Esta exposición paralela reúne el trabajo de 10 ilustradores de la región: Adela Cabañas (Tomelloso), José María Grueso Araque 'Chema Arake' (La Roda), Consolación Escribano 'Coco' (Quintanar del Rey), Antonio Mancheño Lucas 'El Manchas', Eva Pérez (Guadalajara), Javier García Martínez 'Javi Cohen' (Villasequilla), María José López Cerro (La Roda), Mercedes Camacho (Almuradiel), Mercedes Juan (Toledo) y Miguel Ángel Díaz 'Ekim'. Cada uno aporta una mirada propia sobre el periodo, tendiendo un puente entre la memoria de aquellos años y los lenguajes visuales de hoy.
La exposición también ha contado con un comité científico compuesto por Francisco Alía Miranda, Juan Carlos Buitrago Oliver, Francisco José Cerceda Cañizares, Ramón Vicente Díaz del Campo Martín Mantero, Víctor Iniesta Sepúlveda, Alba Nueda Lozano, Pedro José Trujillo Arrogante y Ángel Ramón del Valle Calzado. La exposición ha sido coordinadora por María Teresa Zahonero Martínez, del Servicio de Museos, Exposiciones y Difusión del Patrimonio Cultural de la Viceconsejería de Cultura y Deportes.