El incendio de Fermoselle baja de gravedad aunque el calor y el viento mantienen el riesgo de reactivaciones

La evolución del incendio forestal declarado el pasado miércoles en Fermoselle (Zamora) ha permitido rebajar este sábado su Índice de Gravedad Potencial (IGR) de nivel 2 a nivel 1, después de que el fuego quedara estabilizado durante la tarde del viernes. La mejora de la situación ha sido posible gracias a los trabajos desarrollados durante la noche por el operativo de extinción, favorecidos por una humedad relativa cercana al 80%, aunque las temperaturas no descendieron de los 18 grados.

Pese a esta evolución favorable, los responsables del operativo advierten de que la extinción todavía no está completada. La complicada orografía de la zona, con numerosos enclaves escarpados junto a los ríos Duero y Tormes, dificulta el acceso a algunos pequeños focos que aún permanecen activos y cuya eliminación requerirá la intervención de medios aéreos con descargas de agua.

Además, la meteorología volverá a complicar las labores de extinción durante las horas centrales del día. Las previsiones apuntan a temperaturas de hasta 34 grados, una humedad relativa que descenderá hasta el 16% y rachas de viento de unos 40 kilómetros por hora a partir de las 18.00 horas, unas condiciones que favorecen posibles reactivaciones. Por ello, el operativo centrará sus esfuerzos en evitar que el incendio vuelva a ganar intensidad en los momentos más críticos de la jornada.

El fuego ha arrasado ya unas 11.000 hectáreas y desde su declaración ha movilizado a 162 medios de extinción, incluidos efectivos desplazados desde Bosnia, Serbia y Turquía. Este sábado permanecen trabajando en la zona una treintena de medios, entre ellos tres técnicos, cuatro agentes medioambientales, siete cuadrillas terrestres, seis autobombas, dos retenes de maquinaria y ocho dotaciones de bomberos. El incendio obligó a desalojar catorce localidades del entorno del parque natural de Arribes del Duero y a confinar otras dos, aunque todos los vecinos pudieron regresar a sus hogares el viernes tras la mejora de la situación y la reapertura de las carreteras afectadas.

Situación en León

El incendio forestal de Veguellina, municipio de Villafranca del Bierzo y el otro gran incendio activo en Castilla y León, continúa este sábado en Índice de Gravedad Potencial 2 (IGR-2) y mantiene la evacuación preventiva de las localidades de Moreda, Prado de Paradiña (Prado de la Somoza) y San Pedro de Olleros. Durante la jornada del viernes, el operativo concentró sus esfuerzos en el frente noreste para impedir que las llamas alcanzaran Moreda, un objetivo que se logró al dejar esa zona contenida y sin llama activa, aunque persisten varios puntos calientes bajo estrecha vigilancia para evitar posibles reactivaciones.

La principal preocupación se sitúa ahora en el frente noroeste, al norte de Veguellina, donde el incendio ha avanzado hacia una zona de difícil acceso, con terreno escarpado y riesgo de desprendimientos. Estas condiciones dificultan el trabajo de los medios terrestres, por lo que las labores de extinción se apoyarán este sábado principalmente en medios aéreos, al no ser posible emplear maquinaria pesada en ese sector.

El dispositivo desplegado en el incendio moviliza durante esta jornada a más de 250 efectivos terrestres y 15 medios aéreos, reforzados por equipos llegados desde Cantabria y por la incorporación del convoy procedente de Alemania. Además, cinco de las personas evacuadas han pasado la noche en el pabellón habilitado en Cacabelos, mientras continúa el seguimiento de la evolución del fuego.