La justicia condena a dos años y medio de cárcel para el pastor dueño de los perros que mataron a una joven en Zamora
El Juzgado de lo Penal de Zamora ha condenado a dos años y medio de prisión al ganadero de ovino y pastor dueño de los perros que atacaron mortalmente en octubre de 2023 a una joven de 27 años en un camino agrícola entre los municipios zamoranos de La Hiniesta y Roales del Pan, por un delito de homicidio por imprudencia grave.
La sentencia, contra la que cabe recurso de apelación ante la Audiencia Provincial de Zamora, fija además una indemnización de 250.000 euros para los padres de la víctima, según el fallo judicial al que ha tenido acceso EFE, en el que se aprecia la atenuante de dilaciones indebidas.
En el juicio, celebrado el jueves de la pasada semana, el Ministerio Fiscal solicitó la pena a la que ahora ha sido condenado el acusado, mientras que la acusación particular elevó la petición a cuatro años de cárcel y la defensa reclamó su libre absolución.
La magistrada ha considerado la pena impuesta proporcionada a las circunstancias y gravedad de los hechos y para ello ha aludido además a la “ausencia absoluta de remordimiento” en la manera de actuar del condenado.
La sentencia ha aludido a la “evidente falta de custodia, control y cuidado de los perros” -mastines y careas- que acometieron el ataque mortal por parte de su dueño.
Igualmente, ha mencionado la “ferocidad y carácter dañino” de los canes y la obligación que tenía el ganadero de tenerlos en unas condiciones de seguridad que impidieran ese peligro o riesgo, algo que no ocurrió, ya que él no estuvo presente cuando se produjo el ataque sufrido por la víctima el 23 de octubre de 2023.
La sentencia ha tenido en cuenta los testimonios de otras personas que anteriormente habían constatado la agresividad de esos perros, al ladrar y abalanzarse sobre los viandantes que pasaban por la zona, un comportamiento que los perros “repiten cada vez con más intensidad”.
Para valorar los hechos, la jueza ha recurrido también al informe de una perito que declaró en el juicio, que constató que se trataba de perros “claramente peligrosos” y, aunque su raza no figura específicamente en el catálogo de animales peligrosos, en él se especifica que también podrán tener esa consideración los de otras razas cuando tengan un comportamiento agresivo, como era el caso.
Sobre el fallo judicial, el abogado de la acusación particular, Miguel Ángel Martín Anero, ha declarado a EFE que es la primera condena en circunstancias de este tipo por un ataque de perros mastines en la que se manda al acusado a prisión.
La sentencia ha precisado que de los dos años y medio de prisión a los que se condena al acusado, habrá que restar el tiempo que permaneció en prisión provisional tras producirse el ataque mortal, que fueron apenas veinte días.