La Justicia avala la sanción de Vox a su único concejal en Palencia por asistir a un acto para la “refundación” del partido

EFE

7 de octubre de 2026 15:27 h

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La Audiencia de Palencia ha avalado la sanción de cuatro años de suspensión de militancia impuesta por Vox a su concejal en el Ayuntamiento de Palencia, Emilio Polo, por asistir a un acto promovido para la “refundación” del partido, y revoca la sentencia que en primera instancia anuló dicha sanción.

La Audiencia ha estimado el recurso presentado por Vox contra la sentencia dictada en marzo por el Tribunal de Instancia de Palencia, que había declarado nula la sanción impuesta a Polo y había condenado al partido al pago de las costas, según la sentencia, a la que ha tenido acceso EFE.

La resolución revoca el fallo de primera instancia, que había estimado íntegramente la demanda de Polo y declarado nulo el acuerdo del Comité de Garantías de Vox de 29 de mayo de 2025 por el que se le suspendieron sus derechos como afiliado y se le inhabilitó para desempeñar cargos en el partido durante cuatro años.

El conflicto se originó por la asistencia de Polo, entonces afiliado y cargo electo de Vox, a un acto denominado “Mesa del movimiento por la refundación de Vox”, celebrado al margen de los procedimientos internos del partido y en el que, según la sentencia, se planteaba la creación de una organización política paralela.

La Sala considera relevante que Polo no acudiera únicamente como militante, sino también como concejal elegido en las listas de Vox, y que participara públicamente en el acto mediante fotografías con sus organizadores.

Para los magistrados, su presencia contribuyó a trasladar ante militantes, simpatizantes y votantes la imagen de que un cargo electo de Vox respaldaba el proceso de refundación.

La sentencia rechaza así que se tratara de una mera discrepancia interna o de una manifestación de opiniones contrarias a la dirección del partido, como se señalaba en primera instancia.

“No se trata de una discrepancia interna manifestada en el contexto de los órganos de gobiernos del Partido, ni siquiera de una corriente interna”, señala la resolución, que considera que la actuación fue más allá de la libertad de expresión ideológica del afiliado.

La Audiencia destaca además la especial obligación de lealtad que, a su juicio, corresponde a los cargos electos de una formación política y considera que la conducta de Polo fue grave y que, por su condición de concejal, debe calificarse como muy grave conforme a los estatutos de Vox.

En este sentido, el tribunal considera que la actuación afectó a la imagen de unidad del partido y excedió los límites de la libertad ideológica, al entender que el acto pretendía la “refundación” de Vox y la creación de una formación diferente.

Respecto a la duración de la sanción, la Audiencia considera que los cuatro años de suspensión no son desproporcionados y que esta medida es la más leve de las previstas por los estatutos de Vox para las infracciones muy graves, ya que por encima figuran la inhabilitación para desempeñar cargos y la expulsión del partido.

La sentencia de la Audiencia puede ser recurrida en casación ante la Sala de lo Civil del Tribunal Supremo, algo que el edil está valorando, según ha trasladado a EFE.

Vox: “Lo lógico es marcharse”

El partido en Palencia ha valorado la sentencia de la Audiencia considerando que “la ratificación de la sanción disciplinaria era una cuestión de sentido común”.

“Cuando no se comparte el proyecto de una formación política y abiertamente se rechazan sus estrategias y sus normas estatutarias internas, lo lógico es marcharse, no permanecer aferrado al sillón”, ha indicado Vox en Palencia en un breve comunicado.

Emilio Polo es actualmente el único concejal de Vox en el Ayuntamiento de Palencia, después de que el partido expulsara a su portavoz, Sonia Lalanda, y que el propio grupo municipal expulsara del grupo al tercer edil electo, Ricardo Carrancio tras haber sido condenado por golpear y llamar “puto cojo de los cojones” a una persona con discapacidad.