Vox defiende una reforma hacia la privatización de las pensiones y da por muerto el sistema público actual

El sistema público de pensiones que abona cada mes su pensión a alrededor de diez millones de personas “es un zombi” y “está quebrado”, según Vox, en palabras de José María Figaredo, su responsable económico y secretario general del partido de extrema derecha en el Congreso de los Diputados. Por ello, la formación liderada por Santiago Abascal defiende acabar con el actual sistema público de reparto para avanzar hacia un sistema mixto de capitalización, con pensiones individuales.

Así lo ha defendido el responsable económico de Vox en una entrevista este fin de semana en El Debate. “El sistema de pensiones es un zombi. Lo han quebrado. En 1998, la comisión del Pacto de Toledo diagnosticó con precisión las debilidades del sistema, y en casi 30 años no se ha aplicado ninguna medida correctora”, sostiene el diputado.

Preguntado al respecto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha mandado este martes un mensaje de “absoluta tranquilidad” a la población española y ha defendido que el sistema de pensiones goza de “una extraordinaria salud”. Sánchez ha criticado que el PP y Vox siembren “preocupación” sobre la viabilidad del sistema, que ha advertido que son la antesala de un “modelo de recortes” en este pilar de protección social.

Vox invisibiliza las múltiples reformas ya aprobadas

El partido de ultraderecha dice que “no se ha aplicado ninguna medida correctora” en pensiones, pese a las múltiples reformas aprobadas en las últimas décadas, que han modificado el sistema. Desde la edad a la que se puede jubilar la población trabajadora en España, con cuántos años cotizados para cobrar el 100% de la pensión y qué periodo de la vida laboral se tiene en cuenta para su jubilación.

Por mencionar solo algunas, la reforma de 2011 amplió la edad de jubilación poco a poco a los 67 años y amplió el periodo de cálculo de la pensión de los últimos 15 a 25 años, entre otras muchas medidas y varios recortes para preparar al sistema público al aumento de gasto por la numerosa generación del baby boom, que está empezando a retirarse ahora.

En 2013, el PP aprobó una reforma de pensiones con múltiples recortes, sin diálogo social ni respaldo del Pacto de Toledo, gracias a su mayoría absoluta. Una reforma que semicongelaba las pensiones de por vida y que contaba con un “factor de sostenibilidad” para vincular la cuantía de la pensión a la esperanza de vida en el futuro, que el propio PP no llegó a aplicar.

Con una enorme contestación social en la calle, el Gobierno del PP interrumpió su propia legislación, que más tarde derogó el Gobierno de coalición progresista.

Por último, Figaredo también ignora por completo la reforma de pensiones aprobada (en varias patas) por el Gobierno progresista desde 2021, que volvió a vincular la subida de las pensiones al IPC y reforzó el sistema a través de un aumento de los ingresos, con más cotizaciones sociales, sobre todo de los salarios más altos. También, incluyó incentivos para premiar económicamente el retraso en la edad efectiva de jubilación, como los pluses a la jubilación demorada.

Una “reforma estructural” hacia un sistema mixto

“La solución que plantea Vox requiere una reforma estructural hacia un modelo mixto que combine el reparto con la capitalización individual, como han hecho con éxito otros países europeos”, ha defendido José María Figaredo. “El gasto en pensiones, la deuda, los costes salariales y la dependencia energética constituirán graves condicionantes en el futuro”, añadió.

Así, Vox apuesta por acabar con el actual sistema público por el que la Seguridad Social garantiza unas pensiones públicas al conjunto de pensionistas, pagadas con las cotizaciones sociales de trabajadores y empresas, así como con impuestos, y apuesta por otro modelo de capitalización, en el que lo público garantíza unos mínimos, pero los trabajadores tienen principalmente pensiones individuales según sus aportaciones personales, gestionadas a través de fondos.

En este momento, Alemania ha anunciado medidas en este sentido, ya que pretende aumentar la edad de jubilación a los 70 años y establecer una pensión privada obligatoria. También prohibirá la prejubilación a los 63 años con el 100% de la pensión.