La policía registra por segunda vez el laboratorio investigado en Catalunya por la fuga de peste porcina
Los Mossos d'Esquadra y la Guardia Civil registraron el martes las instalaciones del IRTA-CReSA en el marco de la investigación del origen del brote de Peste Porcina Africana (PPA), según ha avanzado 'El País' y han confirmado fuentes policiales. Es la segunda vez que la policía entra en estos laboratorios desde que se desató el brote e inició la investigación judicial sobre su origen
El primer registro fue el pasado 18 de diciembre. Duró entonces unas catorce horas, por orden del juzgado de instrucción 2 de Cerdanyola del Vallès, que habría ordenado ahora también las diligencias. La primera vez se llevaron documentación y muestras de los virus con los que trabajan los investigadores.
En paralelo, la policía entró este martes también en el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa en Madrid, que pertenece al CSIC.
Con todo, en un comunicado, el IRTA-CreSA ha recordado que las evaluaciones técnicas independientes no detectaron en su día ni incidencias en los protocolos, ni tampoco coincidencia genética en ninguna de las muestras con las que trabajan y el virus causante del brote. La conclusión a partir de las muestras fue que no podía tratarse de una fuga.
El Instituto de Investigación Biomédica llevó a cabo un análisis genómico comparativo entre el virus detectado en los jabalíes afectados y las cepas con las que trabaja el IRTA-CReSA, y los resultados, hechos públicos a finales de diciembre, concluyeron que no existía coincidencia genética entre ninguna de las muestras con las que trabajan y el virus causante del brote.
También el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, apoyado por el laboratorio estatal de referencia y por los expertos veterinarios de la Comisión Europea (EUVET), impulsó una investigación independiente que incluyó nuevas secuenciaciones genómicas y una inspección técnica de las instalaciones. Su informe oficial, hecho público el 9 de febrero, confirmó que las cepas utilizadas en el IRTA-CReSA no coincidían con la responsable del brote y que no se habían identificado deficiencias estructurales ni incidencias en los protocolos de bioseguridad que permitieran atribuir su origen al centro.
Desde el IRTA-CreSA han añadido que la actitud de colaboración “se mantendrá durante todo el proceso, atendiendo a cualquier nuevo requerimiento que pueda formular la autoridad judicial” en el proceso que intenta esclarecer el origen del brote de peste porcina africana en Catalunya.