El juez admite la querella contra la Policía del herido por bala de goma del 1-O

El juez que investiga la actuación policial del 1-O en Barcelona ha aceptado una nueva querella por lesiones, la del herido de más gravedad en la capital catalana el día del referéndum. El magistrado ha admitido a trámite la querella que interpuso Roger Español, el hombre que perdió la visión del ojo derecho a consecuencia del disparo de una bala de goma por parte de la Policía.

El auto de admisión de querella, al que ha tenido acceso este diario, es el primer paso para que el juez pueda iniciar una investigación y lograr, tal y como le ha pedido Español, identificar al agente de la Policía que le disparó. El magistrado ha acordado una serie de diligencias para poner en marcha las pesquisas.

En concreto, el juez ha requerido a la Policía documentación relativa al “número de furgonetas, matrículas, número identificativo y orden por el que bajaron” por la calle Sardenya de Barcelona las dotaciones policiales que actuaron en la zona donde fue herido Español. El juez ha pedido además si las furgonetas disponen de localizador GPS “y, en caso afirmativo, la información de localización de las furgonetas”.

También solicita el magistrado “imágenes en vídeo o fotografías que los agentes del Cuerpo Nacional de Policía pudieran haber captado en el lugar de los hechos”, así como una copia de las comunicaciones entre el centro de mando policial organizado por el 1-O y los agentes que actuaron en el colegio Ramon Llull, el punto de votación en cuyos aledaños resultó herido Español.

El juez reclama además a la Policía “la relación del armamento utilizado en el colegio Ramon Llull, indicando tipo, modelo, fabricante y fecha de adquisición” y “toda la documentación relativa al uso de escopetas de balas de goma”, como por ejemplo el manual de formación teórica y las normas e instrucciones incluidas en la circular del 3 de septiembre de 2013 de la comisaría general de seguridad ciudadana sobre el uso de material antidisturbios.

Otra de las diligencias que ha encargado el magistrado, en este caso a los Mossos d'Esquadra, es un estudio pericial técnico para determinar la posición del agente que supuestamente disparó la bala de goma a Español, con un mapeado del lugar de los hechos que indique la distancia entre el agente y el herido. Según la querella de Español, que está representado por el centro Iridia de derechos humanos, dicha distancia era de menos de 15 metros, algo que no permite el reglamento.

Los primeros en declarar, como testigos, serán las cinco personas que se encontraban junto a Español en el momento del impacto. Una vez completadas estas diligencias, el juez prevé acordar “lo que proceda” respecto de la declaración de los dos mandos policiales y la testifical del comandante incluidos en la querella de Español. Asimismo, el juez acuerda incluir en la causa los informes médicos y forenses relativos a la lesión en el ojo de Español.

“El auto del juez es un paso importante para empezar a depurar las responsabilidades de lo sucedido en la escuela Ramon Llull, donde se dispararon balas de goma y una de ellas impactó en el ojo de Español”, ha valorado la letrada Anaïs Franquesa, que ha añadido que desde Iridia valorarán pedir las diligencias oportunas para “llevar a cabo un proceso de verdad, de justicia y de reparación”.